Amaranto, el alimento vegetal más completo

Amaranto, el alimento vegetal más completo

Sofía Pacheco

El amaranto está a medio camino entre una semilla y un cereal, es por esto por lo que se le considera un pseudocereal. Pero dejando a un lado ese aspecto, estas bolitas minúsculas de color amarillo dorado son excepcionalmente saludables y son unas desconocidas hasta ahora que se están popularizando en la cocina vegana, vegetariana y cocina healthy moderna.

El mercado está lleno de semillas, de hecho, nosotros solemos recomendar agregar una buena variedad de semillas a nuestra dieta, y si no podemos o no queremos hacerlo diariamente, al menos semanalmente deberíamos comer un puñado de semillas variadas como chía, girasol, calabaza, amapola y ahora también amaranto, entre otras como el lino.

¿Qué es el amaranto?

Se asemeja mucho a la quinoa, es decir, son bolitas de pequeño tamaño. Lo que las diferencia es que las de Amaranto son más pequeñas, crujientes y más nutritivas. El amaranto es típico de la cocina tradicional de México, ya que este pseudocereal es natural de zonas tropicales como es Centroamérica.

Las semillas de esta planta tienen unos valores nutricionales excelentes y las hojas son ricas en vitamina C. Algo peculiar de este pseudocereal es que no contiene gluten y se le considera un superalimento, llegando a ser denominado por la FAO como el mejor alimento de origen vegetal para el consumo humano.

Prueba el amaranto de Mercadona

En la cadena de supermercados Mercadona es habitual encontrar de todo, e incluso «copias» de otros productos y alimentos exitosos, pero de marca Hacendado y por varios euros menos. Así que el Amaranto no iba a ser el único que no probara suerte.

Mercadona ofrece un tipo de amaranto que viene mezclado con trigo sarraceno y quinoa y en forma de triángulos crujientes, a modo de tentempié. El envase es rosado, pero también podemos comprar amaranto en supermercados veganos y en herbolarios, así como en otros supermercados como Alcampo y Carrefour, también en Amazon.

Volviendo al snack que vende Mercadona, el ingrediente principal es trigo sarraceno, aparte de quinoa y amaranto, por lo que es una buena mezcla de nutrientes beneficiosos para la salud, pero al ser un snack, hay que tener cuidado con la sal, los azúcares, colorantes, los aceites refinados, conservantes, calorías, etc.

Valor nutricional

Antes hemos comentado que este híbrido entre cereal y semilla tiene un alto potencial nutricional para el consumo humano y eso le ha otorgado el prestigio de ser uno de los casi 40 vegetales más nutritivos del mundo para la humanidad.

Por cada 100 gramos de amaranto conseguimos 371 kilocalorías, 65,3 gramos de carbohidratos, 1,69 gramos de azúcar, casi 7 gramos de fibra soluble, no tiene colesterol, 7,02 gramos de grasa, casi 14 gramos de proteínas y 11,29 gramos de agua.

Aparte de esto tenemos también varias vitaminas y minerales a destacar, que por eso es considerado el mejor alimento de origen vegetal para el consumo humano.

Entre las vitaminas que destacamos están la vitamina A, B5, B9, C, E y entre los minerales que queremos señalar de este alimento encontramos calcio con 150 mg, hierro, potasio con 508 mg, magnesio con 248 mg que supone casi el 70% de lo que un adulto necesita, fósforo con 557 mg que es casi el 60% de lo que un adulto necesita en un día, sodio, zinc, selenio y manganeso con solo 3,33 mg y eso ya supone el 167% de lo que un adulto medio necesita en su día a día.

Semillas de amaranto

Cómo prepararlo y dosis máxima

El amaranto es un alimento peculiar y muy versátil, ya que se puede comer en ensaladas, puede ser cocinado y echado en sopas, también se puede usar para empanar, en cremas, salsas, como decoración, etc.

Algunas de las recetas con amaranto que conocemos y recomendamos es precisamente usarlo como capa exterior en un empanado vegetal (o no) o como decoración, ya que le da un toque muy especial. Por ejemplo, nuggets de pollo, atún con costra de amaranto, cubos de quesos empanados, queso de cabra empanado, finger de pescado, galletas, espárragos con pollo o salmón y amaranto, merluza con amaranto y pistacho, etc.

Con respecto a la cantidad máxima diaria no existe una cifra exacta, ya que, como veremos en el último apartado, depende más de sus efectos adversos que de los beneficios que aporta. Recordemos que tiene altas cantidades de algunos minerales, bastante fibra y una cantidad considerable de proteínas, por lo que mejor no pasarse.

Con agregar un puñado pequeño a la ensalada, salsa, crema o como decoración es suficiente. Si optamos por la opción de empanar con amaranto y sentimos desconfianza porque es nuestra primera vez, lo mejor es empanar con este pseudo cereal solo una parte y ver cómo nos sienta el alimento.

Beneficios de usar amaranto en nuestras comidas

Este alimento con forma redondeada y un color marfil tirando a amarillo está repleto de propiedades beneficiosas para los humanos, así que vamos a reparar algunas de ellas para convencernos de lo importante que es añadir este pseudocereal a nuestra dieta diaria o semanal.

Cardiosaludable

Cuando decimos que un alimento es cardiosaludable, es porque tiene una serie de propiedades que benefician a nuestro corazón. En este caso, el amaranto impide la reabsorción del colesterol. Es decir, este pseudocereal no contiene colesterol, pero ayuda a que ese colesterol que produce la bilis no sea absorbido. Aparte de todo esto, contiene compuestos fenólicos con efecto antioxidante y betasitosterol que ayudan a disminuir el colesterol. Las grasas de este alimento son poliinsaturadas, y son más saludables que las de la propia avena.

Aumenta el rendimiento físico y mental

Si queremos energía para una intensa jornada de trabajo, estudio o de entreno, este alimento puede convertirse en nuestro mejor aliado, pudiendo unirse a otros como la avena. Dado lo versátil que es, podemos agregarlo a casi cualquier plato, es más, os animamos a reinventar recetas y las dejáis en comentarios o en nuestras redes sociales.

El amaranto tiene un bajo nivel glucémico y esto lo convierte en un alimento amigable con el cerebro. Aparte de esos, sus hidratos de carbono, las proteínas y la fibra de este pseudocereal trabajan en equipo para suministrar glucosa a las neuronas.

Un cuenco lleno de semillas de amaranto en una mesa blanca

Amaranto para prevenir la osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad en la que los huesos empiezan a perder densidad en el tejido óseo y eso se convierte en un exceso de fragilidad, es decir, cualquier golpe puede desencadenar en rotura de huesos.

Este pseudocereal también combate los dolores musculares y la osteoporosis por su alto contenido en calcio, que es incluso superior al de la leche y fósforo que ayuda a que el calcio sea absorbido por los huesos. Otra excusa más para agregarlo a los cereales, frutas, ensaladas, batidos, etc.

Podría prevenir del cáncer

El amaranto tiene una serie de componentes y propiedades que lo convierten en anticancerígeno, pero no es un alimento milagroso. Es decir, el cáncer puede surgir por muchos motivos, ya sean malos hábitos de vida, e incluso por herencia genética, y si bien es cierto que tener unos hábitos de vida saludables y una dieta variada previene la aparición de ciertas enfermedades, puede que en nuestra información genética ya esté el sufrir o no cáncer, por lo que el amaranto no es milagroso, solo es un pilar importante que debemos añadir a nuestra dieta.

El amaranto tiene efectos adversos

Las contraindicaciones de este alimento realmente son escasas, por no decir nulas, pero aun así podría darse el caso de que surgieran. Para hablar de contraindicaciones habría que irse a la información nutricional y ahí vemos que tiene gran cantidad de fibra.

Si nos pasamos con la fibra, podremos sufrir desajustes gastrointestinales que no son del todo agradables. Así mismos, aquellos que tengan colon irritable no deberían consumir este alimento.

El consumo excesivo de amaranto puede dar lugar a irritación intestinal, gases, dolor estomacal, entre otros efectos adversos. Es por esto por lo que recomendamos, ya lo dijimos antes, comerlo poco a poco e ir probando a introducirlo e platos que cocinamos habitualmente y que nunca nos sientan mal, para saber si podemos o no consumir amaranto con mayor frecuencia.