El melón, una fruta del verano llena de propiedades

El verano es época de Sol vacaciones, amigos, terracitas, trasnochar, parte de mosquitos, noches con colar y ciudades de la costa llena de veraneantes, pero hay una cosa que supera a todo lo malo y le da 20 vueltas a todo lo bueno y es el melón. Esta fruta de gran tamaño, inconfundible olor y exquisito sabor, está llena de beneficios que muy pocos saben y que hoy vamos a contar.

Es una fruta muy característica y existen diversas variedades, aunque todas comparten esa piel externa áspera y con estrías. Además, las propiedades y beneficios son también iguales, solo cambia el sabor, ya que no es lo mismo el melón Cantalupo que el melón amarillo o el melón piel de sapo.

Estos son los valores nutricionales

Esta fruta es refrescante y muy hidratante, y eso es gracias a que se conserva mejor en frío y a que el 90% de 100 gramos es solo agua. Esto es lo que la convierte en la fruta perfecta del verano.

Pero no se queda solo ahí, los valores nutricionales del melón van más allá e incluyen 34 kilocalorías por cada 100 gramos de producto, 8,2 gramos de carbohidratos, casi 8 gramos de azúcares naturales y nada de grasas ni colesterol.

Asimismo, también es una fuente de vitaminas y minerales entre los que queremos destacar la vitamina A con 3.382 IU que es más del 113% de la cantidad máxima recomendada y lo que nos llevará después a conocer algunas de las contraindicaciones de comer grandes cantidades.

Siguiendo con las vitaminas, esta fruta ovalada también cuenta con casi 37 mg de vitamina C que es el 61% de la cantidad diaria recomendada, 2,5 mcg de vitamina K y 21 mcg de vitamina B9.

En cuanto a los minerales, el melón aporta 9 mg de calcio, 267 mg de potasio, 12 mg de magnesio, 15 mg de fósforo y 16 mg de sodio.

Un melón abierto por la mitasd en la encimera

Cómo cocinar con melón y cantidad máxima

Puede ser que, a priori no nos parezca que es una fruta versátil, pero sí que lo es, ya que en la cocina tiene mucho recorrido más allá de una siempre macedona, ensalada o comerlo a trozos con tenedor.

Algunas ideas de recetas con melón son, gazpachos de frutas, cremas con jamón, compota con nata, dulces rellenos de melón, zumos naturales, ternera con salsa de melón, cerdo asado con melón, pollo guisado con salsa de melón, salmón salteado con melón, curry con salsa de melón y langostinos, etc.

Todos estos platos están de rechupete, pero hay algo que tenemos que tener muy presentes y es la cantidad máxima que podemos comer en un día. En los valores nutricionales hemos visto algunas cifras muy altas, pues bien, la comunidad científica y médica recomienda no comer más de una taza de melón al día.

Los beneficios para nuestro organismo

El melón es todo agua, y eso se nota cuando al comernos dos tajadas terminamos en el baño al rato. Eso es muy positivo, ya que estamos ayudando a nuestro cuerpo a limpiarse y eliminar toxinas, reducir la retención de líquidos e hidratar nuestras células.

Bueno para la piel y los huesos

Comerlo a menudo, sin pasarnos de una taza al día, tiene una serie de beneficios en nuestra piel y en nuestros huesos. Por ejemplo, previene manchas y arrugas y favorece la cicatrización de las heridas y la piel dañada como un exceso de exposición al Sol.

El efecto anti-edad se consigue gracias a que los melones tienen una alta concentración de colágeno, manteniendo nuestra piel tersa y saludable.

Asimismo, los huesos y dientes también se ven beneficiados puesto que en esta fruta abunda el calcio y es un mineral esencial para el correcto funcionamiento del organismo y para mantener una densidad ósea adecuada.

Depurativo y para perder peso

Si estamos inmersos en dietas depurativas (siempre bajo recomendación médica y/o vigilancia de un profesional) el melón es un empujón extra, ya que su 90% de contenido en agua ayuda a depurar el organismo y a limpiarlo de toxinas a la vez que filtramos y limpiamos los riñones porque aumenta las visitas al baño.

No se queda aquí, sino que es una fruta buenísima si nuestra intención es bajar de peso de forma saludable porque es baja en calorías, no tiene grasas ni colesterol y los azúcares son naturales de la fruta. Así que podemos agregarlo a nuestra dieta de adelgazamiento, siempre y cuando no cumplamos algunas de las contraindicaciones que diremos más adelante.

Un plato de melón con queso

Cardiosaludable

A toda la fruta y la verdura en general se les considera cardiosaludable porque ayudan a reducir el colesterol malo e incluso existen propiedades para favorecer la circulación sanguínea y para aportar mayor flexibilidad a los vasos sanguíneos, disminuyendo la presión arterial.

El melón cuenta con bastante vitamina C, por lo que cumple con todo lo que hemos dicho en el párrafo anterior, ya que eso se consigue con la citrulina y la vasodilatación.

Además, contiene adenosina y está relacionada con la diminución de accidentes cardiovasculares. La presencia de potasio también regula la presión arterial y dispone de efectos antiinflamatorios, por lo que, si tenemos enfermedades inflamatorias o hemorroides, por ejemplo, comer melón nos ayuda.

Previene el cáncer

El consumo de esta fruta está directamente relacionado con la disminución de radicales libres. Los melones son ricos en antioxidantes como, por ejemplo, beta-caroteno, luteína, zeaxantina, criptoxantina, entre otros. Ellos protegen a las células y nos evitan males mayores como cáncer de próstata, intestino, pulmón o páncreas.

Los beneficios de la citrulina que nos ayudan a mejorar la salud del corazón, también actúan invitando que las células cancerígenas se propaguen. Pero como tantas veces hemos dicho ya, no es un método milagroso. La alimentación es la base de la salud, pero eso no nos impide poder sufrir enfermedades, retrasarlas sí, o disminuir las probabilidades, pero no librarlos.

Efectos adversos de esta fruta

¿Qué pasa si como mucho melón? Pues conviene no pasarse con las cantidades puesto que podríamos pasar un mal rato. Esta fruta tiene algunas desventajas como comerla muy verde e inmadura, ser alérgica a ella o a la fructosa en general, e incluso puede darnos problemas gastrointestinales como vómitos y diarreas.

En el apartado de valores nutricionales vimos que la cantidad de vitamina A era muy elevada y la de vitamina C también era elevada. Por lo que conviene no excederse con los porcentajes de vitaminas o podremos sufrir efectos secundarios como dolor de cabeza, altas concentraciones de calcio en sangre, huesos débiles, pérdida de cabello, etc.

Si tenemos síndrome de colon irritable, el melón no es nuestro mejor aliado puesto que contiene mucha fructosa y en este tipo de diagnósticos médicos se suelen eliminar de la lista de ingredientes la fructosa.