¿La fruta congelada es una opción saludable?

¿La fruta congelada es una opción saludable?

Sofía Pacheco

La fruta congelada es el salvavidas de miles de personas en todo el mundo, ya sea porque en su zona no hay buena fruta fresca; para seguir consumiendo algunos tipos de frutas fuera de su época; porque es más económico; para que nos dure más. etc. Sea cual sea el motivo, vamos a aprender a consumir este tipo de frutas, algunos beneficios e inconvenientes y también sabremos si la fruta fresca se puede congelar o no.

La fruta es un alimento esencial en nuestra dieta diaria y debemos variar lo máximo posible, en lugar de tomar siempre las mismas, por ejemplo, manzana, pera, plátano, fresa y naranja. Lo que conseguimos al variar la fruta es aumentar el abanico de beneficios, ya que no todas las frutas tienen las mismas vitaminas y los mismos minerales.

El problema llega cuando hay frutas que son de temporada en lugar de estar todo el año. Ahí es cuando aparecen varias posibilidades, o bien congelamos la fruta en su época, compramos en almíbar o en su jugo, disecada, compramos fruta congelada o esperamos a que vuelva a estar disponible.

La fruta en almíbar o en su jugo suele tener mucho azúcar añadido, así que no es una opción para tomar a diario ni varias veces a la semana, sino más bien por tener suministros por si un día queremos fruta y no tenemos. La fruta disecada no es tan agradable como la fresca y esperar suena mala idea a veces.

Solo queda o congelar la fruta en su momento o comprar fruta congelada. Ambas opciones tienen pros y contras, ya que no todas las frutas pueden congelarse y no todas las frutas se venden congeladas.

¿La fruta fresca se puede congelar?

Es posible que alguna vez hayamos hecho polos de frutas naturales, así que ahora podemos extrapolar esa posibilidad. Sí, hay frutas que se pueden congelar, pero otras que en el momento en el que hay un cambio de temperatura muy brusco, se echan a perder, buen ejemplo de ello es el plátano.

Hay quienes deciden congelar la fruta de temporada y la van descongelando poco a poco. Eso sí, no sirve cualquier fruta y, además, recomendamos congelarlas en tupper individuales o en bolsas de congelación y congelar la cantidad aproximada de una ración.

Algunos tipos de frutas que podemos congelar casi sin problemas son: manzanas, melocotón, moras, bayas, cerezas, cítricos, higos, uvas, ciruelas, frambuesas, arándanos, peras, fresas, kiwis, guayabas y mangos. Podemos congelarlas enteras o cortadas en trozos y si las envasamos al vacío, será más seguro e higiénico.

Fruta congelada

Así se descongela y se consume la fruta congelada

En numerosas ocasiones hemos hablado de lo negativos que son los cambios de temperatura bruscos. Es por esto que, para descongelar la fruta, lo mejor es pasarla del congelador al frigorífico un mínimo de 4 horas y después sacarla de ahí una hora antes de consumir.

En ese proceso podemos, o no, mantener el envoltorio en el que la fruta fue congelada, ya sea una bolsa especial de congelación o un tupper. Recordemos que, al ir descongelándose, soltará agua, por lo que mantengamos, o no, su recipiente original, será mejor que pongamos uno nuevo para no encontrarnos un charco de agua en la nevera o en la encimera de la cocina.

Hay quienes descongelan la fruta en el microondas. Es una técnica muy extendida, pero con la que hay que tener mucho cuidado, ya que el resultado puede ser, quedarnos sin fruta para tomar de postre o merendar.

Una vez descongelada, la lavamos con agua fría y la servimos. Podemos usarla con normalidad, para yogures, pasteles, para picotear, para tomar con nata, para cocinar y hacer salsas o mermeladas, etc.

No recomendamos descongelar y volver a congelar. Al pasar más de 1 hora descongelada, los microorganismos vuelven a la vida, por lo que, al congelarla de nuevo, el riesgo de infección es mayor, ya que esos microrganismos se mantienen y el alimento deja de ser seguro para su consumo (humano y animal).

La fruta puede permanecer congelada un máximo de 12 meses, será a partir de entonces cuando la calidad de la fruta empiece a bajar drásticamente y al descongelarla lo notaremos.

Beneficios de comer fruta congelada

Consumir fruta congelada es exactamente lo mismo que consumirla fresca, por lo que se mantienen sus vitaminas y minerales. No por ser fruta congelada, ya tiene peor valor nutricional o es menos seguro para el organismo.

Permite comer fruta estacional todo el año

Lo mejor de congelar fruta o comprar fruta congelada es que nos permite comer fruta de temporada todo el año. Por ejemplo, las fresas, las cerezas, la piña, los arándanos, etc. son frutas que podemos encontrar congelada en algunos supermercados o también podemos comprarlas frescas (cuando sea su temporada) en grandes cantidades y lavarlas, pelarlas y trocearlas, para después congelarlas en raciones.

No hace falta comprarlas inmaduras, podemos comprarlas en su momento justo o algo maduras y congelarlas sin problemas.

Arándanos rojos congelados

Ahorramos dinero y tiempo

No tenemos por qué estar yendo a comprar fruta cada 2 o 3 días, sino que podemos hacer una compra grande y congelarla en porciones individuales. Con esto, ahorramos tiempo y dinero, ya que, si nos decantamos por comprar fruta congelada, esta suele ser más económica que la fruta fresca. Además, muchas veces, en la sección de congelados encontramos paquetes con un solo tipo de frutas o con vatios tipo cockatails de frutas congeladas.

Mejoramos nuestra alimentación

Al consumir varios tipos de frutas estamos aumentando nuestro abanico nutricional, ya que no todas las frutas tienen las mismas vitaminas ni minerales. Todos, niños y adultos, debemos comer 5 piezas de fruta al día y que estas 5 sean diferentes y estén repartidas a lo largo de todo el día.

Lo bueno de la fruta es su fibra, y los humanos necesitamos unos 7 gramos de fibra diarios para poder liberar toxinas, defecar y con esas heces también se regulan los niveles de azúcar en sangre y el colesterol. Sin embargo, una dieta baja en fibra produce problemas cardíacos, diabetes, cáncer de colon, etc.

Aparte de que la fruta congelada no pierde sus nutrientes. Normalmente un alimento pierde nutrientes cuando es sometido a calor, como el vapor, la plancha, la freidora, el horno, etc.

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