¿Es bueno comer fresas todos los días?

¿Es bueno comer fresas todos los días?

Sofía Pacheco

Las fresas son una de las frutas favoritas de grandes y mayores, por eso queríamos conocer todo sobre ellas y para eso creamos este texto donde contamos sus valores nutricionales, los beneficios y hasta las contraindicaciones. También diremos la dosis máxima de fresas que podemos consumir en un día y daremos ideas de cómo comerlas, siempre buscando al opción más saludable y nutritiva.

Las fresas están entre las frutas favoritas de muchos de nosotros, y más de los niños. Una fruta sabrosa, fácil de comer, nutritiva, fresquita y que combina a la perfección con multitud de frutas, e incluso con verduras para zumos nutritivos.

Esta fruta es muy versátil y eso lo aprenderemos bien en este texto, pero antes de llegar ahí vamos a conocer los valores nutricionales, así como los beneficios y las contraindicaciones de esta fruta con una estética tan particular. Y desde ya decimos que no, el cabito y las hojas verdes no se deben consumir, solo la parte roja, y si está muy pocha, es mejor desecharla, o plantarla para criar una planta de fresas.

Valores nutricionales

Un adulto medio necesita unas 2.000 kilocalorías en un día, aunque en artículos anteriores hemos visto que eso varía según nuestro estado físico, salud, nivel de actividad, edad, etc. Pero de media, unas 2.000 kilocalorías, pues bien, solo 100 gramos de fresas aportan 35 kilocalorías, y esto las convierte en una de las frutas más ligeras del mercado.

100 gramos de fresas también aportan 7,7 gramos carbohidratos, por lo que serían aptas para dietas keto, también tenemos 4,89 gramos de azúcares, 2 gramos de fibra, nada de proteínas y casi el 91% de una fresa es agua, por lo que nos aporta un gran porcentaje de hidratación.

Las fresas también aportan otro tipo de nutrientes que son los que después aportan los beneficios al organismo. Por ejemplo, en 100 gramos tenemos 12 IU de vitamina A (muy poca cantidad, casi inexistente), 59 mg de vitamina C que se acerca al 100% del valor diario recomendado, 2,2 microgramos de vitamina K, y el 6% de la cantidad diaria recomendada de ácido fólico.

Con respecto a lo minerales, tenemos 16 mg de calcio, 153 mg de potasio, 13 mg de magnesio, 24 mg de fósforo, 1 mg de sodio y 4 microgramos de flúor. En total son cantidades ínfimas, pero todo suma cuando se trata de llevar una dieta saludable y variada.

Beneficios

En el apartado anterior hemos dejado algunas pistas de lo bueno que es tomar fresas a lo largo de la semana. Más adelante diremos la dosis y diferentes formas de consumir esta fruta tan sabrosa y peculiar. De momento, vamos a conocer los principales beneficios de consumir fresas varias veces por semana:

Un postre con fresas

Muy hidratantes

Antes ya dijimos que casi el 91% de una fresa aporta hidratación porque es agua. Esto ayuda a cubrir las necesidades de hidratación que el organismo necesita cada día, ya que no solo hay que beber un litro y medio mínimo de agua al día, sino que la hidratación se consigue con la comida, siempre y cuando sean productos frescos y vegetales, en lugar de carnes, dulces, azúcares, embutidos, precocinados y tal que restan hidratación al cuerpo.

La hidratación es buena la equilibrar la temperatura corporal, para hidratar la piel, para el trasporte de proteínas y oxígeno, para la circulación, para el cabello, para hidratar los ojos, para que los procesos fisiológicos continúen, etc.

Anti estreñmiento

Las fresas no son de las frutas que más fibra tienen, pero dado el alto porcentaje de hidratación, también ayudan a la evacuación. Es muy beneficioso para evitar el estreñimiento, pero no solo debemos consumir fresas en procesos de estreñimiento puntual, sino que debemos consumirlas asiduamente para que fluya el tránsito intestinal con normalidad.

Entre la fibra dietética de las fresas y la hidratación que aporta la fruta, se consigue una combinación perfecta que ayuda a regulare la expulsión de las heces y encima lubrica para facilitar la propia expulsión, reduciendo el esfuerzo físico.

Cardiosaludables

Algo que debemos aclara es que decir cardiosaludable no es sinónimo de milagro, ni por comer fresas vamos a recuperarnos de una enfermedad cardíaca. Decimos cardiosaludable porque colabora de forma positiva en tratamiento para bajar el riesgo de enfermedad cardíaca como la hipertensión y el colesterol alto.

Las fresas tienen buenos antioxidantes, por lo que nos ayudan a bajar los niveles de colesterol, triglicéridos, reducen el riesgo de hipertensión y fomentan la elasticidad de las arterias y las venas de todo nuestro cuerpo.

Contraindicaciones

Una fruta sabrosa, bonita físicamente, y muy rica en nutrientes y beneficios, pero no es todo tan perfecto com0 parece, ya que existen una serie de contraindicaciones que poca gente conoce y hoy queremos dejar claras. Por ejemplo, las fresas pertenecen al grupo de frutas rosáceas, es decir, la alergia LTP o también conocida como la proteína transportadora de lípidos. Así pues, aquellas personas con alergias a las LTP no pueden consumir fresas.

Tampoco deben consumirlas aquellas personas con problemas de diarreas, problemas estomacales, colon irritable y similares. Tampoco si somos diabéticos, ya que son ricas en azúcares y bajas en fibra. Aquellos que tengan una piedra en el riñón, o padezcan de insuficiencia renal, tampoco deberían consumir fresas, ya que el sodio y el patio aumentan el trabajo de los riñones.

Dosis y cómo comerlas

Según los expertos, cada día podemos comer unas 4 fresas de tamaño normal, pudendo subir a 6 si son muy pequeñas en cada comida. Es decir, que podemos comer un máximo de 200 gramos al día, pero siempre hay que optar por consumir mayor variedad de frutas. En base a esto, podemos meter unas 3 o 4 fresas como postre en varias comidas y mezclarlas con otras frutas como plátano, kiwi, manzana, uvas, melocotón, etc.

También podemos crear batidos con y sin leche con frutos rojos; con verduras como acelgas o espinacas; batido de fresa y plátano con leche vegetal y semillas; fresas con crema de cacahuete en una tostada o una crepe; fresas bañadas en chocolate negro; fresas en rodajas para decorar tortitas, pasteles y otros postres; helados de yogur y fresas con trozos y virutas de chocolate; un zumo de vitaminas con fresa, pomelo y naranja, etc.

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