¿La chirimoya es tan saludable como parece?

¿La chirimoya es tan saludable como parece?

Sofía Pacheco

La chirimoya es una fruta con un aspecto algo extraño y con pepitas muy grandes que no se deben comer y una carne blanca con cierta consistencia y un sabor agradable. Una fruta que se come a cucharadas como un yogur. Hoy vamos a aprender todo sobre esta fruta tropical, desde sus valores nutricionales, los beneficios que aporta al organismo, la cantidad máxima y las contraindicaciones de su consumo.

En el mercado hay multitud de frutas para que cada día comamos 5 diferentes y sin repetir. Entre todas ellas está la chirimoya, una fruta de gran tamaño que suele gustar a grandes y pequeños y es muy fácil de comer. Cuidado con las pepitas que son de gran tamaño, y mejor darles a los niños la carne ya limpia por seguridad.

Valores nutricionales

Una fruta muy ligera ya que por cada 100 gramos de peso solo aporta 75 kilocalorías, asó sí, es alta en carbohidratos, ya que solo una chirimoya de 100 gramos aporta casi 20 gramos de hidratos y es muy dulce porque contiene 13 gramos de azúcares. En cuanto a la fibra, solo tiene 3 gramos por cada 100 gramos de chirimoya. Esto es importante y es que decimos 100 gramos de carne de chirimoya, no 100 gramos de la fruta completa, ya que es una fruta de gran tamaño y pesada.

Aparte de esto, la chirimoya también cuenta con buenas cantidades de vitaminas y minerales importantes. Por un lado, las vitaminas, y tenemos vitamina A en valores muy bajos casi inexistentes; vitamina C que aporta el 20% de la cantidad diaria recomendada por cada 100 gramos de esta fruta; y vitamina B9 con 23 microgramos, es decir, el 6% de la cantidad diaria recomendada.

Con respecto a los minerales, tenemos calcio y solo aporta el 1% de la cantidad diaria recomendada; potasio con el 6% de la cantidad que recomiendan los expertos por cada 100 gramos de chirimoya; magnesio con el 4% de la cantidad indicada por expertos; fósforo con solo 3% de la cantidad diaria recomendada por cada 100 gramos de chirimoya; y sodio donde su cantidad es irrisoria y no se calcula.

Lo positivo es que el 80% de este fruto tan peculiar es agua, y la hidratación es esencial para el normal funcionamiento del organismo. El agua es un alimento esencial para cualquier etapa de la vida, ya que nos ayuda a lubricar los ojos, la garganta, las articulaciones, regula el tránsito, mantiene la piel sana y tersa, regula la temperatura corporal, etc.

Beneficios

La chirimoya aporta beneficios al organismo gracias a sus valores nutricionales, de ahí que sean tan importantes. Vamos a conocer sus beneficios principales y entenderemos por qué debemos incluir esta fruta en nuestra dieta habitual, y más adelante diremos la cantidad máxima por día y algunas contraindicaciones.

Facilita la digestión y el tránsito intestinal

Se trata de una fruta muy querida en el plano dietético y nutricional, porque, aunque sus valores de vitaminas y minerales no sean muy altos, combinan perfectamente con otros alimentos y conseguimos nutrir nuestro cuerpo adecuadamente.

Y es que en los ingredientes se absorben gran parte de los nutrientes que hemos comentado en el apartado anterior. Además, uno de los beneficios de la chirimoya es que favorece las buenas digestiones reduciendo hinchazón, dolores, gases y situaciones similares. Es una fruta muy fácil de tragar y digerir, por lo que también es apta para personas mayores que tiene el sistema digestivo debilitado por la edad.

Regula el nivel de azúcar en sangre

Algo importante de la chirimoya es que no altera los niveles de azúcar en sangre por lo que podría ser una buena opción de postre para diabéticos o personas que quieren reducir los niveles de azúcar en sangre.

Esto se debe a la fibra que trae de serie la chirimoya, la cual ayuda a que el tránsito intestinal fluya con normalidad y el cuerpo se limpie de manera adecuada. Esta misma fibra dilata en el tiempo la absorción del azúcar de ahí que no altere los niveles de glucosa en sangre algo importante para embarazadas, diabéticos y personas mayores.

Una chirimoya aboerta por la mitad

Apta para papillas infantiles

La chirimoya rara vez la hemos agregado en papillas infantiles, ¿verdad? Pues es una muy buena opción. Antes de hacerlo, debemos consultar con un especialista, ya que hay que tener en cuenta la edad del niño, su salud, si está preparado para ingerir alimentos algo más consistentes, etc.

Al ser baja en grasas, con un sabor algo neutro, tener buenos valores de vitaminas y minerales (no son muy elevados, estamos hablando de papillas infantiles), y tener fibra dietética, es un buen ingrediente para combinar con cereales o con otras frutas en las papillas infantiles.

Saciante y ayuda a adelgazar

La chirimoya es saciante, por lo que al consumirla agitaremos esa ansiedad de seguir comiendo porque nuestro estómago sentirá que llegó a su límite. Además, ese efecto saciante nos ahorrará picoteos entre horas de cosas rápidas como galletas, dulces, patatas fritas, refrescos, panes, etc. lo cual reducimos la ingesta de carbohidratos y la ingesta calórica y conseguimos nuestro objetivo de bajar de peso, ya sea por un estado físico o por recomendación médica.

Contraindicaciones

Antes hemos dicho que «podría» ser apta para diabéticos, pero tenemos una letra pequeña que entra directamente en las contraindicaciones. Esto se debe a que es una fruta con azúcar, es cierto, pero depende de la cantidad de chirimoya que consumamos. En el siguiente apartado veremos cual es el máximo, pero ahí no entran los diabéticos, ya que ellos deben consultar antes a un especialista.

Con este efecto adverso también hay que tener en cuenta la cantidad que comamos de chirimoya. Si nos pasamos y comemos mucha, podemos sufrir dolor de estómago y molestias gastrointestinales debido a los gramos de fibra. Así que hay que tener cuidado con las cantidades.

Dosis y cómo comerlas

Los expertos aconsejan no comer más de 200 gramos de chirimoyas, y volvemos a lo mismo que decíamos al principio del texto. No nos referimos a 200 gramos de chirimoya entera con piel y pepitas, sino a 200 gramos de carne comestible. Los expertos recomiendan esto y no más de 100 gramos para diabéticos y que el consumo no sea tan seguido, sino más bien ocasional.

Para comerlas hay que cortarlas por la mitad como los aguacates y usar una cuchara para vaciar el interior, retiramos las pepitas y empezamos a comerla carne que es de color blanquecino. Si el color es oscuro, es porque puede que esté pasada y demasiado madura o no está en buen estado.

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