Estos son todos los vegetales que puedes comer crudos

Estos son todos los vegetales que puedes comer crudos

Sofía Pacheco

Lo más recomendable, según la Organización mundial de la Salud es tomar dos raciones de verduras todos los días. Asimismo, una de ellas debe ser cruda y la otra cocinada, ¿qué verduras y vegetales se pueden comer crudos?

Vamos a dar respuesta a esa gran pregunta a lo largo de este texto, donde contaremos las vitaminas, minerales y beneficios de diferentes vegetales que podemos comer crudos sin preocuparnos de nada, más que de lavarlos y aliñarlos al gusto.

Es posible que creamos que la lista es pequeña, pero hay un mundo más allá de los tomates, el aguacate, la lechuga y la zanahoria. Hay multitud de vegetales y verduras que pueden comerse crudas diariamente, además de que esas mismas no cierran la puerta a poder ser cocinadas.

Introducir vegetales en nuestra dieta diaria aporta más beneficios de los que creemos, de ahí que las dietas veganas y vegetarianas se estén popularizando tanto en los últimos meses. Además, los vegetales crudos o crudités están a la orden del día.

Un bol lleno de vegetales verdes

Beneficios de comer vegetales crudos todos los días

Si alguna vez nos hemos preguntado si es bueno comer crudités (vegetales crudos), la respuesta es sí. Esto se debe a las enzimas que están presentes en los alimentos crudos y se encargan de descomponer los nutrientes de los alimentos en el proceso digestivo.

Además, muchas verduras contienen vitaminas y minerales no resistentes al calor y se pierden. También pasa con algunas propiedades. Por ejemplo, el brócoli puede comerse crudo a pesar de que es difícil de digerir, lo bueno es que así se mantienen sus propiedades anticancerígenas.

Al masticar más, favorecemos la digestión

De los pocos inconvenientes que tiene comer crudités está la digestión que, dependiendo de cada persona, su salud y su edad, puede hacer que la digestión sea más o menos complicada e incluso dolorida.

Al estar crudo, masticamos más hasta dejar el alimento casi disuelto. Esto hace que se reduzca la hinchazón abdominal y las flatulencias típicas de después de comer.

Equilibrio intestinal

Los vegetales crudos favorecen el equilibrio de la microbiota intestinal. Ese equilibrio ayuda a la correcta absorción de nutrientes y a la creación de sustancias tan importantes como la serotonina que es un neurotransmisor cerebral que ayuda al buen humor.

Un plato lleno de verduras y vegetales crudos

Mejor tránsito intestinal

Algunos vegetales crudos tienen gran cantidad de fibra y esto favorece la evacuación. Además, la fibra no es solo para ir más y mejor al baño, sino que también regula los niveles de azúcar en sangre y ayuda a perder peso.

Retrasa el envejecimiento

Es inevitable envejecer, pero podemos ayudar al cuerpo desde dentro gracias a la ingesta de antioxidantes, y no hay alimentos con mayor cantidad de antioxidantes que los vegetales crudos.

Los antioxidantes ralentizar el envejecimiento del organismo y del cerebro que se relacionan con enfermedades como el cáncer, enfermedades cardiovasculares y las degenerativas, como el Parkinson o el Alzheimer.

Vegetales que puedes comer crudos sin miedo

En el listado que ponemos a continuación, no vamos a poner los típicos como tomate, lechuga, el aguacate y las zanahorias, sino que vamos a ir un poco más allá para ofrecer alternativas y que juntos aprendamos qué otros vegetales podemos introducir en nuestra dieta diaria si necesidad de cocinarlos.

También tenemos que ser conscientes de que igual ese vegetal no nos gusta crudo, o a nuestro cuerpo no le sienta bien. Aquí es muy importante no forzar al organismo y usar el sentido común.

Rábano

Un rábano cortado en rodajas junto a una lechuga verde

Los rábanos se usan como crudités con salsas y para comer solos o con aceite y especias. Lo que nos aporta es vitamina C, potasio y yodo. Ayudan a restaurar tejidos y vasos sanguíneos, refuerza el sistema inmune y mantiene dientes y huesos fuertes.

Calabaza

Trozos de calabaza junto a dos pasteles de calabaza

Sí, la calabaza pelada, lavada, sin pipas y en trozos o rallada es de los mejores acompañantes para ensaladas, carnes, pescados, etc. También en zumos, asada, en gazpacho, en cremas… Al cocinarla su sabor se potencia y está más blandita, pero se puede comer cruda sin problemas.

La calabaza cruda es rica en antioxidante betacaroteno, vitaminas A, B y C. Ayuda a prevenir y tratar afecciones del sistema cardiovascular, como el colesterol y la hipertensión.

Además, sus pipas, acumulan múltiples elementos que combaten la diabetes, las enfermedades del corazón y el cáncer. Tenemos ácidos grasos omega 3, magnesio y zinc, tocoferoles y otros antioxidantes.

Pimientos

Tres pimientos, una verdes, uno rojo y uno amarillo en el agua

Los pimientos se pueden comer de varias formas distintas, pero crudos están muy buenos y mantiene todos sus nutrientes, color y sabor. Los crudités de pimiento como tentempié es uno de los snacks favoritos en dietas veganas y vegetarianas, ya que mojados en hummus están muy sabrosos y son muy nutritivos.

Tanto el pimiento verde, como el rojo y el amarillo pueden comerse crudos. El único inconveniente es que el verde puede provocar acidez despendiendo de la persona y su salud estomacal e intestinal.

Los pimientos tienen vitamina A y C, fibra, antioxidantes, folatos y capsaicina que tiene funciones antibióticas, analgésica y estimula la mucosa gástrica y la vesícula biliar.

Apio

Una mujer sujeta un apio mientras lo lava bajo el grifo

Lo curioso del apio es que consume más energía masticarlo que lo que aporta él a nuestro cuerpo. Lo más destacable del apio son la vitamina B, C y K, fibra, ácido fólico, calcio, manganeso, magnesio, betacaroteno y las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.

El apio es depurativo, cardiosaludable, diurético, digestivo, ayuda a conciliar el sueño (en formato té con miel), regula la menstruación y alivia los síntomas de la menopausia, ayuda a perder peso, etc.

Casi todas las hojas verdes del mercado

Un bocadillo de pollo con hojas verdes y patatas fritas

La gran mayoría de hojas verdes como espinacas, rúcula, kale, canónicos, berros, acelgas, tréboles (sí, se pueden comer), col rizada, achicoria, lechuga y un largo etcétera, se pueden comer crudas a diario y no pasa nada. Las podemos comer en ensaladas, bocadillos, pizzas (se agregan al final), fajitas, rollitos, quesadillas, etc. Incluso podemos usar esas hojas a modo de tortilla de trigo, para hacer un wrap 100% saludable.

Las hojas verdes tienen vitaminas A, B, C, E, K, ácido fólico, fibra y minerales como el magnesio, manganeso, hierro, potasio, calcio y zinc.

Este tipo de alimentos limpian la sangre, mantiene fuertes los huesos y los dientes, contienen mucha fibra para mejorar el tránsito intestinal, limpian el cuerpo de toxinas, regulan el metabolismo, reducen el daño celular y el riesgo de cáncer.