Pasea por el pasillo frío en tu supermercado y probablemente encontrarás muchas más opciones que solo margarina y mantequilla. Haciéndose eco de la explosión de sustitutos de la carne a base de plantas, el mercado de la mantequilla vegana también se está extendiendo. (Lo siento, no he podido resistirme).

¿Qué es la mantequilla vegana y de qué está hecha?

Se venden en barritas o tarrinas, al igual que la mantequilla con base de lácteos, estas fuentes de grasa están hechas con aceite de oliva, almendra, de palma, coco u otros aceites derivados de plantas en lugar de crema batida. Generalmente contienen de 60 a 100 calorías y de 6 a 11 gramos de grasa por cucharada, en comparación con las 100 calorías y 12 gramos de grasa de la mantequilla tradicional. Así que, considerando todo, los niveles básicos de macronutrientes son bastante similares.

En términos de tendencias alimentarias populares en los últimos tiempos, hay dos razones principales por las que «con base de plantas» parece ser el nuevo «sin gluten».

Un cambio general hacia los alimentos de origen vegetal es atractivo tanto desde el punto de vista nutricional como ambiental. Nutricionalmente, la preocupación por las grasas saturadas de las proteínas de origen animal es bien conocida. Desde el punto de vista ambiental, estamos aprendiendo más cada año sobre el impacto de las emisiones excesivas de carbono resultantes de una dieta occidental basada principalmente en carne.

En base a calorías y por gramo de proteína, los alimentos de origen animal requieren mucha más energía para producirse. Simplemente comer vegetales, en lugar de cultivar plantas para alimentar animales y luego comer al animal, elimina muchos desechos del sistema. En el caso de los rumiantes (como las vacas), son animales que producen metano que liberan a la atmósfera. Además, también los tratamos con antibióticos y pesticidas para protegerlos de las plagas.

Dado que la producción de aceites vegetales no requiere alimentar a ninguna vaca, optar por la mantequilla con base de plantas podría reducir ligeramente la huella ambiental general. Sin embargo, vale la pena señalar que el grano de palma y el aceite de coco también se han relacionado con la deforestación, lo que suponen malas noticias para los animales que llaman hogar a los climas tropicales.

Entonces, ¿son estas mantequillas más saludables que las reales?

La respuesta a esta pregunta realmente depende de la dieta de cada persona. Si alguien tiene la misión de mejorar los niveles de colesterol y su dieta ya es excesiva en grasas saturadas, recomendaríamos una de las opciones veganas que sea más baja en grasas saturadas.

Pero si llevas una dieta bastante nutritiva, que sea relativamente baja en grasas saturadas y tus niveles de colesterol se encuentran dentro de un rango normal, comer mantequilla clásica de manera ocasional y moderada no es una gran preocupación. Independientemente del tipo de grasa que elija,s el control de las porciones es importante.

Para mi, en la dieta ideal se puede incluir todo con moderación, pero desde un punto de vista nutricional, puede ser mejor la mantequilla real. ¡La satisfacción nostálgica de untar mantequilla en la tostada no se puede sustituir, pero nos puede hacer comer más. Siente tus señales internas de plenitud y satisfacción. Recomiendo que aumentemos la cantidad de alimentos con base de plantas en nuestra dieta, pero prefiero los mínimamente procesados.

Por lo general, la grasa saturada se encuentra en productos de origen animal, pero dos excepciones son los aceites de coco y de palma (dos aceites de origen vegetal que a menudo están hechos de mantecas veganas). Si las grasas saturadas de productos animales o vegetales tienen los mismos efectos cardiovasculares sigue siendo un tema de gran debate.

Los consumidores deben ser conscientes de que estas opciones basadas en plantas han existido durante décadas bajo un disfraz diferente: la margarina. La mezcla de aceites vegetales puede haber cambiado, pero el concepto es el mismo. Hoy en día, el tipo más común utilizado es el aceite de palma, que tiene aproximadamente la misma cantidad de grasa saturada que la mantequilla real por cucharada.

Sin embargo, sí sabemos una cosa: a diferencia de las grasas saturadas, que están relacionadas con enfermedades del corazón, las grasas monoinsaturadas pueden ayudar a reducir los niveles de colesterol LDL («malo»), lo que puede reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular.