¿Alguna vez has comido una generosa ración de legumbres y luego has deseado no haberlo hecho por los embarazosos sonidos y olores que prosiguieron? Esto es lo que necesitas saber sobre las legumbres más y menos gaseosas y si las enlatadas pueden ayudar con la prevención de gases.

Las legumbres con más y menos gases

También conocido como flatulencia, o flato, el gas es el aire del intestino que tú pasas desde el fondo. Es normal que se produzca gas en los intestinos cuando el cuerpo digiere los alimentos. Aunque muchas personas piensan que producen una gran cantidad de gas, de hecho es normal que las personas generen gas aproximadamente 20 veces al día.

Es más probable que algunos alimentos te den más gases que otros. Un estudio de abril de 2016, publicado en el Iranian Red Crescent Medical Journal, enumera frijoles, lentejas, alimentos fritos y grasosos, alimentos ácidos y picantes, café, té, cacao, hielo y bebidas frías como algunos de los alimentos que probablemente te darán mucho de gas.

Entre las legumbres, los expertos dicen que es más posible que los frijoles negros, blancos, rojos y pintos  den gases. Los frijoles de ojo negro, por otro lado, se encuentran entre los frijoles menos gaseosos.

¿Por qué causan gas?

¿Te preguntas sobre la conexión entre los frijoles y la flatulencia? Dos nutrientes específicos en los frijoles pueden causar gases.

El primero es la fibra. Las legumbres son una rica fuente de fibra; en, solo media taza tienes de 6 a 8 gramos de fibra. La fibra es un componente no digerible de los alimentos de origen vegetal, por lo que pasa intacto a través de tu sistema digestivo. Si recientemente has aumentado tu consumo de fibra, tu cuerpo puede estar luchando para sobrellevarlo. Sin embargo, si comienzas a comer frijoles con regularidad, tu sistema digestivo se ajustará eventualmente y comer frijoles no te dará tanto gas.

También contienen carbohidratos. Aunque comer proteínas y grasas no necesariamente causa gases, comer carbohidratos sí lo hace porque la bacteria en el intestino actúa sobre los carbohidratos y los fermenta. El contenido de carbohidratos en los frijoles también puede exacerbar el síndrome del intestino irritable.

Legumbres enlatadas para la prevención de gases

No deberías eliminar el consumo de legumbres solo porque causen gases, ya que los frijoles están cargados de nutrientes como fibra, proteínas, hierro, potasio, magnesio y vitaminas B. Son bajos en grasa y también pueden ayudar a reducir el riesgo de enfermedades como cáncer, presión arterial alta y enfermedades cardíacas.

Hay un par de trucos que puedes intentar para ayudar a que las legumbres sean menos gaseosas. Por ejemplo, puedes optar por aquellos en lata para la prevención de gases; El proceso de enlatado ayuda a descomponer algunos de los carbohidratos, haciéndolos más fáciles de digerir y menos propensos a causar gases.

Otro truco es remojarlos en agua antes de cocinarlos o después de hervirlos, para ayudar a eliminar algunos de los carbohidratos que producen gases. Es recomendable dejarlos en remojo durante la noche en abundante agua. Incluso, puedes cambiar el agua varias veces para ayudar a reducir aún más el contenido de carbohidratos.