Seguramente te ha pasado alguna vez eso de abrir un cartón de huevos y ver que alguno tiene la cáscara arrugada. Espero que no hayas decidido tirarlo a la basura por su aspecto rugoso; y de ser así, hoy te explicamos a qué se debe esa textura y por qué no afecta en absoluto al sabor o contenido del huevo.

¿Por qué hay huevo con la cáscara arrugada?

Somos muy exigente con la apariencia de los alimentos, y solemos evitar comprar verduras o frutas desiguales o con «defectos». En los huevos ocurre que una cáscara rugosa se puede considerar un defecto de calidad, pero tan solo visual. No tiene ningún efecto negativo en la seguridad de consumo o valor nutricional.

Entonces, ¿por qué lo normal es tener la cáscara lisa? Las causas de esa rugosidad pueden ser falta de madurez o defectos en la función de la glándula cascarógena sita en el útero de la gallina; enfermedades de la gallina, como la bronquitis infecciosa; gallinas sometidas a estrés y hacinamiento.
Otros expertos defienden que este defecto pueden aparecer con mayor frecuencia en las gallinas ponedoras de huevos XL y portadoras de dos yemas. Incluso por el uso excesivo de antibióticos; deficiencia de cobre en la dieta de las gallinas ponedoras; o exceso de calcio.

¿Son seguros para el consumo?

Si no te preocupa demasiado la estética del alimento, es posible que te cuestiones comerlo si no es del todo seguro. Lo cierto es que casi un 2% de los huevos comercializados suelen tener este tipo de defectos. El porcentaje es tan bajo porque las gallinas ponedoras son primerizas o aquellas que están al final se su vida productiva.

Algo que sí debes tener en cuenta es que la cáscara esté intacta. Da igual si es lisa o rugosa, en el caso de tener alguna rotura, lo mejor es tirarlo por posible contaminación en el interior.

¿Los huevos que comemos están fecundados?

Ahora que ya sabes que no existe ningún riesgo en consumir este tipo de piel arrugada, quizá te interesaría saber cómo se forman realmente los huevos de gallina. Aunque creas que dándole calor al huevo que has comprado en el supermercado vas a poder ver nacer un pollito, te equivocas.

Las gallinas ponedoras viven solas, y enjauladas en el peor de los casos. No existe la presencia de gallo, por lo que no pueden fecundarse. Un huevo tarda unas 24-26 horas en producirse, independientemente de que un gallo lo fecunde o no. Además, permanece en el útero entre 18 y 22 horas, hasta que se produce la formación de la cáscara y se expulsa por la vagina. Seguro que has visto que salen «lanzados», y es debido a las contracciones de la musculatura.