A estas alturas, seguramente has visto noticias que destacan infecciones incurables, y generalmente fatales, de «superbacterias» que son resistentes a los antibióticos. ¿Pero sabes que los antibióticos en los alimentos, incluida tu hamburguesa favorita o pizza de pepperoni, pueden aumentar el riesgo de desarrollar una de estas infecciones?

La Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades reconocen el uso excesivo y el uso indebido de antimicrobianos en el suministro de alimentos. Sobre todo en la producción de carne de res, y se convierte en un factor que contribuye a la resistencia a los medicamentos y que pone en peligro la vida.

La resistencia a los antibióticos es una de las mayores amenazas para la salud pública que enfrentamos, local y globalmente. Es habitual ver a personas enfermar o morir por infecciones resistentes a los antibióticos, y es un suceso cada vez más común en todas las partes de nuestro sistema de atención médica. Incluso las infecciones comunes, como las infecciones del tracto urinario y la neumonía, pueden ser potencialmente mortales si los antibióticos utilizados para tratarlas son ineficaces debido a la resistencia a los medicamentos.

¿Cómo se usan los antibióticos en los animales?

Aproximadamente, el 70% de todos los antibióticos se venden para usarlos en animales. Es una práctica habitual en la agricultura animal a gran escala que busca aportar antibióticos en los piensos o en el agua para promover el crecimiento o evitar enfermedades e infecciones causadas por una vida estresante que puede comprometer el sistema inmunológico de los animales de granja.

Según los expertos, administrar esta sustancia a los animales mata las bacterias dañinas, pero también permite que las bacterias resistentes sobrevivan y se multipliquen. Estas bacterias resistentes a los medicamentos pueden vivir en la carne animal y después ser ingeridas por los humanos, donde pueden alterar el microbioma intestinal saludable. También se pueden propagar en el medio ambiente a través de heces de animales, polvo agrícola, sistemas de riego, arroyos y otros suministros naturales de agua.

Realizar cambios en el sistema de producción de alimentos es una de las mejores maneras de ayudar a reducir el riesgo de crear y propagar bacterias resistentes a los medicamentos de los humanos. Por ejemplo, en noviembre de 2017, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó pautas para los agricultores y la industria alimentaria para detener el uso rutinario de antibióticos que aumenta el crecimiento y ayudar a prevenir enfermedades entre los animales criados. La Unión Europea ya prohíbe la práctica de usar antimicrobianos para promover el crecimiento. De hecho, la OMS recomienda solo el uso cuando los animales están enfermos.

Antibióticos en tu comida rápida favorita

En octubre de este año, PIRG lanzó su quinto informe anual y calificó a las cadenas de restaurantes más grandes del país según sus políticas sobre los antibióticos que usan en la carne.

Calificó a los 25 mejores restaurantes de cadena y de comida rápida, desde McDonald’s hasta Pizza Hut, dependiendo de si estaban siguiendo las pautas de antibióticos de la OMS y otras prácticas responsables. Dado que estas cadenas de restaurantes representan los mayores compradores de carne de res en el país, revelar qué cadenas están tomando los pasos correctos (en comparación con las que no lo son) es una forma de ayudar a aumentar la conciencia pública sobre el problema y crear una mayor demanda de productos de origen animal que siguen las recomendaciones de la OMS.

Los resultados indican que pocas de las principales cadenas están obteniendo buenas calificaciones, o incluso aprobados. Entre los que parecen intentar adaptarse a buenas pautas estaban McDonald’s y Subway. Ambos tienen políticas sobre el uso de antibióticos, pero aún no los han implementado. McDonald’s, el mayor comprador de carne de res en el mundo, dice que lo hará a fines de 2020. Subway aún no ha implementado su política.

Taco Bell, Burguer King y Pizza Hut ni si quiera han dado pequeños cambios para abordar el problema. Incluso, nos encontramos con que Domino’s Pizza y Starbucks no contestaron a las encuestas.

¿Qué podemos hacer al respecto?

Los antibióticos son un recurso público común, y es importante rastrear y reducir su uso tanto en alimentos como en medicamentos, para que estos medicamentos puedan ser efectivos cuando realmente lo necesitemos.

Apunta estos tres consejos para conseguirlo:

Usa tu poder adquisitivo

Compra productos de carne y pollo de animales criados sin antibióticos. Cuando compres en el supermercado, busca marcas de carne y aves de corral que se hayan criado sin antibióticos u otro lenguaje similar. No existen normas oficiales para el etiquetado de antibióticos, pero los alimentos que llevan la etiqueta orgánica no se crían con esta sustancia.

Acude a los restaurantes que siguen las pautas correctas

Una de las cosas más efectivas que puedes hacer es ir a los restaurantes que siguen las políticas adecuadas. Como te hemos enseñado anteriormente, es conveniente que te mantengas alejado de las cadenas de comida rápida como Taco Bell o Domino’s Pizza.

Expresa tu preocupación

Aunque pienses que no tiene ninguna repercusión, expresar que no estás de acuerdo con ciertas prácticas o valorar con bajas calificaciones, puede hacer que se replanteen el uso de antibióticos en sus granjas debido a la presión. Un ejemplo claro pueden ser KFC y McDonald’s.