Consumir un puñado de almendras regularmente, te ayuda a cuidar la salud en diferentes aspectos. Aunque es un alimento de alto contenido graso, supone una poderosa fuente de energía natural y saludable. Es un tipo de frutos seco bajo en agua cuyos componentes están muy concentrados.

Propiedades nutricionales de las almendras

Las almendras son ricas en proteínas, ácidos grasos esenciales, hidratos de carbono, y vitaminas E y B. Además, son fuente de fibra y contiene minerales como el calcio. Se trata de un alimento lleno de propiedades para la salud y grandes beneficios.

¿Qué beneficios aportan las almendras?

Cuida la salud cardiovascular

El consumo regular de almendras, puede disminuir en gran medida las probabilidades de sufrir enfermedades del corazón. Y es que, su contenido en grasas poliinsaturadas ayuda a regular los niveles de colesterol, cuidando así la salud cardiovascular.

Fuente de antioxidantes

Están repletas de antioxidantes, que protegen al organismo del daño oxidativo que provoca envejecimiento y varias enfermedades. Esta propiedad se encuentra, principalmente, en la piel del fruto. Las almendras, son uno de los alimentos que más contenido tienen en vitamina E del mundo. Su función, es proteger las membranas celulares del daño oxidativo.

Control de azúcar en sangre

Este tipo de fruto seco tiene un alto contenido en magnesio. El magnesio interviene en gran cantidad de procesos del organismo, entre ellos, la regulación del azúcar en sangre. La ingesta diaria recomendada de magnesio, podría ayudar a prevenir enfermedades como la diabetes de tipo 2.

Son saciantes

Las almendras son bajas en carbohidratos y ricas en fibra y proteínas. Por ello, elevan la saciedad, reduciendo la ingesta de calorías. Suponen un tentempié muy saludable, ideal para deportistas. Es necesario perderle el miedo a los frutos secos para poder adquirir todos los beneficios que ofrecen.

¿Cómo puedo consumir almendras?

Por suerte, no es solo un alimento nutritivo con cantidad de beneficios. Además, está delicioso y es muy versátil. Puedes tomarlas solas o mezcladas con otros alimentos. Tienes la opción de hacerlo peladas o con piel, aunque ya sabes que en su piel se encuentran valiosas propiedades. Es importante que evites elegirlas tostadas o saladas. Los frutos secos son muy recomendables, pero siempre al natural. Espárcelas sobre tus ensaladas, desayuna yogur con muesli y almendras, o incluso elabora tu propia bebida natural.