Estos son los usos más útiles de los posos de café para nuestro día a día

Estos son los usos más útiles de los posos de café para nuestro día a día

Sofía Pacheco

Para empezar, los posos del café también se conocen como deshechos o residuos y se trata de los restos del café molido. Esos posos del café de cada mañana y de cada merienda, tienen infinidad de usos, desde ser un exfoliante natural, hasta ser el mejor repelente de gatos y hormigas, o incluso nos ayuda a eliminar la humedad de los armarios.

Estamos acostumbrados a vaciar esos residuos en el cubo de la basura orgánica, pues ya va siendo hora de cambiar el «chip» y adoptar nuevas costumbres. No solo por nosotros que vamos a ahorrar dinero y a ganar calidad de vida, sino que le ahorramos esa basura al medioambiente.

Vamos a proponer un reto, seguir algunos de estos consejos durante una semana y que nos contéis en redes sociales, tanto en Instagram como en Twitter los resultados y reflexiones. Así crearemos un debate sano y seguro que llegaremos a algunas conclusiones interesantes.

Cuidado personal

Una mujer se exfolia la pierna con un cepillo

Los posos del café no son otra cosa que café natural y molido por el que ha pasado agua caliente para crear nuestro café por la mañana, así que sigue siendo un producto natural sin químicos.

Exfoliante natural

Las cremas exfoliantes que venden en supermercados no son más que un tipo de gel limpiador con partículas gruesas que ayudan a retirar las pieles muertes y a limpiar los poros. Eso mismo lo podemos hacer usando estos residuos de una forma sencilla, por ejemplo, mezclando una cuchara de café con 2 cucharadas de aceite de oliva o almendras (si es para el rostro) y añadir media taza de azúcar blanco (si es un exfoliante corporal).

También, con el pelo húmedo, podemos usar los posos del café y usarlos como exfoliante capilar. De esa forma limpiamos a fondo el cuero cabelludo y al masajear la zona mejoramos el riego sanguíneo y favorece el crecimiento del pelo.

Tinte para el pelo

Preparamos un café negro molido y lo dejamos enfriar, después agregados 2 cucharadas de posos de café y una taza entera de acondicionados (sin enjuague). Mezclamos todo hasta conseguir una pasta oscura y lo untamos en el pelo limpio y húmedo. Cubrimos el pelo con un gorro o algo similar durante una hora y después enjuagamos.

No se trata de un tiente al uso, como en las peluquerías, pero sí que cubrirá las canas.

Bronceador natural

Después de la ducha, podemos usar los desechos del café y masajear nuestra piel con suavidad. Al final, y tras varios usos, conseguimos un tono de piel más oscuro con un toque dorado. Esto también se consigue con los restos del té negro.

Jardinería y repelente de insectos (para gatos también)

Una hormiga de color negro sobre una mesa de madera

Los desechos del café mañanero pueden sernos útiles si queremos alejar a las hormigas y a los mosquitos de nuestra casa.

Adiós a hormigas y mosquitos

Tanto los mosquitos como las hormigas detestan el olor a café, es por esto por lo que recomendamos mezclar el café molido sobrante con agua y colocarlo en la zona donde quieres que desaparezcan y no molesten más. En el caso de las hormigas, basta con espolvorear los restos del café molido sin mezclarlo con agua.

Otra opción antimosquitos, algo más peligrosa, es quemar una lata que esté llena de restos de café molido o, en su defecto, usar papel de aluminio. De esta forma se crea un olor muy desagradable para los mosquitos.

Gatos

Si el gato del vecino viene una y otra vez a nuestra terraza o nuestro jardín y, por más que le hayamos dicho que lo controle, no nos hace caso, podemos espolvorear los posos del café en todo el perímetro. Si los mezclamos con cascaras de naranja y limón será más efectivo.

Abono para plantas

Es el uso más conocido de los desechos del café mañanero. Muchos estudios avalan los poderes regenerativos en el terreno tras el uso de posos del café. Si tenemos plantas en casa, podemos agregarles unas cucharas de café en polvo directamente en la tierra o añadir los desechos al compost.

Usos para el hogar

Un hombre limpiando el suelo con una mopa

A estas alturas hemos visto multitud de usos del café molido que nos ha sobrado del desayuno la merienda, pero es que sigue habiendo más trucos y usos útiles, sobre todo para el hogar.

Teñir ropa

Si tenemos una camiseta o un mantel al que le queremos cambiar el color, podemos remojar esa tela en una mezcla de posos del café y agua. Lo dejamos ahí durante 2 o 3 horas y al sacarlo, lo dejamos secar de forma natural y ya tendríamos una camiseta, sábana o mantel nuevo.

Ambientador y velas

El café absorbe los malos olores, así que podemos colocar los restos de café molido dentro de un saco de tela o calcetín y colocarlo en el coche, o en habitaciones. Siempre y cuando nos guste muchísimo el olor a café, de lo contrario terminaremos aborreciéndolo.

Para hacer las velas, tenemos que derretir la cera de velas antiguas en una cazuela, agregar los restos del café y rellenar el recipiente de la vela dejando un poco de mecha por fuera. Encendemos y a disfrutar del olor a café.

Atrapa la humedad en los armarios

El café en polvo no solo absorbe los malos olores, sino que también elimina la humedad de un espacio concreto. El mismo truco del ambientados podemos usarlo para los cajones, armarios, trasteros y garajes, altillos, o habitaciones en desusos junto a objetos, ropa, cuadros o libros que queramos conservar por muchos años.

Tanto para ambientador como para eliminar la humedad, debemos secar muy bien los restos de café en polvo antes de guardarlos en un saquito de tela.

Ceniceros y chimeneas

Los posos del café húmedos para ceniceros y chimeneas son una gran solución para evitar que las cenizas vuelen. Sobre todo, cuando queremos limpiar una chimenea que es casi como barrer la arena de la playa o el polvo un día huracanado.

Las partículas del polvo del café se adhieren a las cenizas y por eso facilitan el limpiado de chimeneas e impiden que las cenizas de un cenicero vuelen sin control.

Abrillantador de muebles

Con un trapo de microfibra humedecido en café o en agua, le añadimos el café en polvo que nos ha sobrado y le daremos un lavado de cara importante a los muebles de madera devolviéndoles la vida y el brillo que tenían unos años atrás.