¿Sabes que existen alimentos con probióticos?

¿Sabes que existen alimentos con probióticos?

Sofía Pacheco

La importancia de una dieta variada va mucho más allá de evitar problemas de salud como el colesterol o la diabetes tipo 2. Una dieta donde entren todo tipo de productos nos asegura que nuestro organismo esté nutrido al 100%. Es aquí donde entran los alimentos con probióticos naturales, estos microorganismos ya existen en nuestra microbiota, pero si ingerimos asiduamente nuevos, ayudamos a reforzar nuestra flora intestinal.

Por si hay algún despistado en la sala, los probióticos han sido estudiados durante años, y han pasado de ser una fórmula para casos concretos como gastroenteritis, a administrarse diariamente para favorecer la salud. En los intestinos se cuecen funciones muy importantes como la absorción de nutrientes como carbohidratos, vitaminas, minerales, grasas y proteínas, así como culminar el proceso de digestión con la eliminación de los desechos.

En los intestinos hay millones de microorganismos que se encargan de todo eso, incluso ayudan a reforzar el sistema inmunológico porque nos libran de multitud de bacterias malas y de contagiarnos de ciertos virus. Por lo tanto, tomar probióticos de forma regular favorece a nuestro organismo.

Es por esto por lo que hoy queremos señalar los principales alimentos ricos en probióticos que están al alcance de cualquiera, seamos veganos, vegetarianos, flexitarianos u omnívoros.

Alimentos ricos en probióticos

Existen una serie de alimentos con probióticos, pero estos microorganismos no surgen de la nada, sino que son el resultado de la fermentación del alimento con varias bacterias buenas. El más conocido es el yogur, pero aquí vamos a dar varias opciones más.

Pan con masa madre

Hemos oído hablar sobre la masa madre, y esto hace referencia a la técnica ancestral para elaborar pan, donde solo se usa harina y agua y se deja fermentar de forma natural creándose una serie de bacterias buenas y beneficiosas para el organismo. Esto hace que el pan se mantenga tierno más tiempo y tenga una miga más consistente y jugosa.

Con la fermentación tradicional que se realiza con la masa madre se eliminan los anti nutrientes del cereal llegando incluso a reducir el gluten, por eso es más digestivo que el pan normal y barato que se compra en los supermercados.

Una cuchara cargada de espirulina

Microalgas

Vale, sabemos que igual este nombre echa para detrás, pero seguro que nos suenan espirulina, kombu, chlorella y similares. Pues todas estas microalgas son ricas en probióticos, más concretamente, Lactobacilus y Bifidobacterias. Cada vez es más común ver estas microalgas en platos de cocina moderna y no tan moderna, así como en recetas veganas.

Esta fuente de probióticos es muy necesaria ya que aporta multitud de nutrientes esenciales para el organismo. Es muy común en la cocina japonesa llegando incluso a hacer zumos con ellas, aparte de sopas, ensañadas, salsas, etc.

Miso

El miso es bastante más común en la actualidad y surge de la fermentación de la soja con sal y koji. Con una textura cremosa, un olor que recuerda al café y un sabor a carne de animal, el miso se puede usare en multitud de platos y es original de la cocina asiática.

De hecho, la sopa de miso es de los platos más famosos de la cocina asiática y que podemos comer en cualquier restaurante japonés que se precie. Animamos a que probéis esta sopa de miso, un plato nutritivo sabroso y que sienta genial, ya que facilita la digestión gracias a los probióticos.

Tempeh

Es vegano y tiene gluten, pero también lo venden sin gluten. Es el resultado de la fermentación de la soja y es un alimento rico en probióticos muy versátil ya que puede comerse de varias maneras diferentes, desde salteado en una sartén, horneado, en revueltos, ensaladas, etc. Se le considera uno de los mejp0res sustitutos de la carne.

Sus orígenes son hindúes y es un producto alto en proteínas vegetales. El tempeh no solo se hace con soja, se puede hacer con garbanzos y otras legumbres, así como cereales como el trigo. Es sabroso, fácil de digerir y muy buen acompañante de comidas ligeras, además de barato.

Aceitunas y encurtidos

Las aceitunas, con o sin hueso, con o sin relleno, son una fuente de probióticos, rápida, sencilla, barata y riquísima. Seguramente que este dato no lo sabíamos ninguno, pues ya podemos comer aceitunas todos los días porque tienen multitud de beneficios para nuestro organismo, además, son aptas para veganos, siempre y cuando no estén rellenas de anchoas u otros productos de origen animal.

Los encurtidos son los botecitos que venden en multitud de establecimientos que tiene pepinillos, cebolletas, zanahorias, coliflor, nabos, rábanos, etc. Aquí hay que puntualizar dos cosas, por un lado, debemos comprar encurtidos que no vengan en tarros con vinagre, porque esos no tienen probióticos, así como tampoco debemos comprar los que estén pasteurizados.

Una jarra con vinagre de manzana uno de los alimentos con probióticos

Vinagre de manzana

El vinagre es muy habitual en la cocina española, y el vinagre de manzana surge de la fermentación de los azúcares del zumo de manzana o la sidra. Un alimento cargado de probióticos naturales, pero no tan versátil como los otros alimentos con probióticos que estamos nombrando en este texto.

Además, el vinagre de manzana es un alimento muy beneficioso para el organismo, ya que es capaz de ayudar a reducir el colesterol alto y ayuda a controlar la presión arterial, ayuda en la pérdida de peso y mejora la sensibilidad a la insulina.

Queso sin pasteurizar (precaución)

El queso crudo es aquel que se elabora con la leche cruda de vaca, cabra u oveja. Esto significa que esos quesos no han sido pasteurizados, es decir, no han sido sometidos a un tratamiento con altas temperaturas donde se eliminan las bacterias negativas.

Ponemos el aviso de precaución porque al ser crudo puede producir bastante intolerancia llegando a sufrir diarreas y otras complicaciones como vómitos, dolor abdominal o fiebre debido a la gran cantidad de bacterias negativas según AECOSAN. Normalmente estos quesos contienen probióticos como Thermophillus, Bifudus Bulgaricus y Acidophilus.

Kimchi

Una mezcla de ingredientes algo extraña pero muy sabrosa. Es el resultado de fermentar la col china con sal y salsa de pescado, aparte se le ponen especias varias e incluso se le agregan alimentos para darle un toque de picantón como rábanos, jengibre o ajo.

Es uno de los alimentos con probióticos que queremos destacar en este texto, y para ser más exactos diremos que con una gran carga de probióticos, por lo que recomendamos ir a algún restaurante japonés de bastante calidad (que sea un restaurante japonés autentico), ya que seguro que tendrán kimchi en su carta.

Chucrut

Si nos gustan los alimentos crujientes, este se va a convertir en nuestro favorito, siempre y cuando nos guste su peculiar sabor. Este alimento con probióticos surge de la fermentación de la col o repollo y se le añaden (es opcional) otras verduras de temporada o clásicas como zanahoria, rábano, nabo, etc. así como algunas especias que le dan ese toque especial.

Las bacterias naturales producen ácido láctico como el Lactobacillus y son importantísimas para la flora intestinal e incluso ayuda a desintoxicar la sangre y el hígado. Lo bueno del chucrut es que es un alimento versátil y sirve para sopas, ensaladas, platos de proteínas, etc.

La variedad de kombuchas que tiene la marca Komvida

Kombucha

Puede que esa palabra nos suene bastante, ya que hay numerosos influencers de nutrición ofreciendo descuentos en la web de Komvida. Se trata de una marca especializada en bebidas fermentadas con una colonia simbiótica de bacterias y levaduras. En realidad, es un té y su origen llega desde el lejano oriente.

El resultado de esa fermentación tan característica es una bebida que ni es dulce ni es ácida, sino que está ahí entre dos aguas, con una burbuja natural y que se presenta en botellas de cristal con multitud de sabores.

La kombucha se puede beber en casi cualquier momento del día, ya sea como refresco para hidratarnos de forma saludable, o como acompañamiento con comidas. Para elegir la mejor kombucha debemos fijarnos en su burbuja que sea sutil, que venga en bote de vidrio, que tenga muy poca azúcar y que no esté pasteurizada.

Kéfir

El kéfir se está volviendo muy popular en los últimos tiempos, es como un yogur, pero no tan cremoso. Sí es un lácteo fermentado, de ahí que contenga tanta cantidad de bacterias beneficiosas para el organismo que ayudan a desintoxicar la sangre y el hígado.

Este alimento con probióticos no solo se puede elaborar como lácteo, sino que también existen kéfir de agua y se acompañan de frutas y especias obteniéndose una bebida gaseosa saludable (no en todos los casos, mucho cuidado con los colorantes, azúcares, estabilizantes, conservantes, y demás).

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