¿Las galletas Dinosaurus son buena opción?

¿Las galletas Dinosaurus son buena opción?

Carol Álvarez

Los de la generación de los 90 en adelante hemos disfrutado desayunos y meriendas con estas galletas, aunque vivíamos en la ignorancia de su composición. Están buenísimas, no se puede negar, pero los ingredientes de estas galletas infantiles dejan mucho que desear. Vamos a analizar qué contienen las galletas Dinosaurus para ser conscientes de lo que nuestros pequeños están tomando en sus desayunos.

Los desayunos y meriendas de nuestros hermanos pequeños, sobrinos, hijos y nietos están en manos de una industria que juega con la desinformación y el marketing, pero para eso estamos nosotros aquí, para ayudar a desmentir muchos supuestos «alimentos saludables».

Listado de ingredientes

Las galletas Dinosaurus se anuncian como unas galletas infantiles de cereales y vitaminas. Suelen estar acompañadas de imágenes de un tazón con leche y hojas de trigo para dar credibilidad a lo «saludables» que pueden llegar a ser. ¿Es realmente así? ¿Que tenga cereales significa que son integrales?

  • Cereales 67%. Ese porcentaje de cereales se refiere a la cantidad de harina refinada que contienen las galletas. Son harinas de cereales, sí, pero no debemos confundirlas con integrales. Cualquier galleta, bollo o pan procesado contiene harina de cereales, pero no quiere decir que sean con el grano completo. En este caso, tampoco lo es, por lo que la especificación de «cereales 67%» no deja de ser un camuflaje de harinas refinadas.
  • Azúcar. Ya sabéis que el listado de ingredientes va en relación con la cantidad que existe en el producto. Es decir, el segundo componente que tiene mayor presencia en estas galletas es el azúcar.
  • Aceites vegetales. ¿De oliva virgen extra? Ni en nuestros mejores sueños. Aceite de girasol alto oleico (10%) y aceite de palma. ¡No puede faltar en cualquier producto ultraprocesado!
  • Sal.
  • Suero de leche en polvo.
  • Gasificantes. ¿A quién no se le antojan unos cuantos químicos en las galletas?
  • Leche desnatada en polvo.
  • Jarabe de glucosa y fructosa. Azúcar con nombres diferentes.
  • Aromas, antioxidantes y vitaminas. Químicos y antioxidantes de origen vegetal que no son de los peores que existen. Eso sí, al estar los últimos del listado, la cantidad es casi inexistente, por lo que comprar estas galletas por su «aporte» de vitaminas es un auténtico error. Para que nuestro cuerpo se viera abastecido de vitaminas mediante este método, tendríamos que comer una cantidad exagerada de galletas.

No son la mejor apuesta del mercado, a pesar de que son una delicia para el paladar. Estamos ante un hidrato de carbono simple y refinado, sin aporte alguno de fibra y con un excesivo contenido de azúcar.

Para que nos hagamos una idea rápida: cada paquete contiene 4 galletas y cada galleta 2’2 gramos de azúcar. Es decir, si nuestro hijo (o nosotros mismos) tomamos un inofensivo paquete para desayunar o merendar, nos estaremos metiendo entre pecho y espalda la friolera de 8’8 gramos de azúcar.

Pero seamos sinceros, y si ese día nuestro peque tiene un hambre voraz y se zampa 2 paquetes de esas galletas, o nosotros mismos, que nos puede pasar perfectamente, y más si las comemos solas. En el caso en el que nos tomemos las galletas Dinosaurus (o cualquier otra galleta azucarada) con un batido de chocolate o fresas o zumo, ultraprocesados todos, pues el consumo de azúcar ya se triplica.

¿Sabes cuál es el consumo máximo diario recomendado de azúcar? En menores de 2 años se recomienda nada de azúcar y en niños no debe sobrepasar el 5% del total de sus calorías (unos 25 gramos).

Galletas Dinosaurus sin azúcar

Se trata de las mismas galletas que hemos analizado antes, pero en este caso sin azúcares añadidos y sin edulcorantes artificiales. Parece magia, sobre todo porque la marca se empeña en hacer unas galletas más saludables para los niños. Y no nos quejamos de eso, de hecho, lo agradecemos, pero que no nos engañen las apariencias.

En cuanto a sus ingredientes:

Cereales 71% (harina de trigo, harina de centeno, almidón de trigo, salvado de trigo), aceite de girasol alto oleico 17%, fibras vegetales 16%, sal, gasificantes (carbonatos de amonio y de sodio), huevo en polvo, aromas, vitaminas (contiene trigo): (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, vitamina B6, ácido fólico, vitamina B12). Puede contener leche, soja.

Lo cierto es que son una mejor opción que la clásica versión de las galletas. Se ha añadido una mayor cantidad de cereales y su segundo componente no es azúcar. Siempre hay que evitar que el azúcar aparezca entre los 3 primeros ingredientes, y si no aparece entre los 5 primeros, mucho mejor.

Si nos decantamos por esas galletas, debemos tener en cuenta con qué las tomamos, o las toman nuestros hijos. Es ahí donde debemos eliminar otros ultraprocesados que se han colado en nuestros hogares con el disfraz de saludables y beneficiosos, como son los zumos en Tetra Brick y los batidos con leche, así como los famosos Sunny Delight, tarritos y bolsitas de yogures líquidos y demás.

Alternativas a las galletas Dinosaurus

Los que estamos escribiendo esto somos adultos, y reconocemos abiertamente que son de las mejores galletas infantiles del mercado. De las mejores en cuanto a sabor, claro, porque en cuanto a calidad e ingredientes, mejor nos echamos a temblar.

Aun así, y aunque nos pese, existen mejores opciones para desayunar y merendar.

  • Queso fresco.
  • Leche con cacao puro.
  • Piezas de frutas.
  • Mermeladas sin azúcar con pan 100% integral.
  • Bizcocho casero.
  • Frutos secos y pasas.
  • Yogur natural sin azúcar con fruta y semillas.
  • Chocolate negro.
  • Crema de cacao 100% natural y sin azúcar.
  • Cremas de cacahuete, avellanas, almendras u otras que sean naturales y sin azúcares e ingredientes insanos como edulcorantes y aceite de palma.
  • Frutas untadas con esas cremas.
  • Pan integral 100% con mantequilla.
  • Galletas sin azúcares añadidos y con cereales integrales.
  • Donuts caseros con manzana, crema de cacahuete (o la que queramos) y frutos secos enteros.
  • Porridge.
  • Galletas caseras de avena, plátano, pasas y avellanas (se pueden hacer las combinaciones que queramos).
  • Barritas de cereales siguiendo el mismo orden u otra combinación.
  • Helados caseros de frutas y yogur.
  • Tortitas saludables caseras de plátano, avena y untadas con compota de manzana o melocotón o de crema de cacao.
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