Desayunar sin pan es posible con estas ideas

Desayunar sin pan es posible con estas ideas

Sofía Pacheco

Los desayunos sin pan no son una moda pasajera, sino que es una opción igual de válida que quien decido desayunar tostadas. En esta ocasión, un desayuno sin pan puede ser una muy buena opción en caso de estar en dieta de adelgazamiento, si somos diabéticos, si tenemos una alimentación cetogénica, etc.

Cuando pensamos en desayunar, casi siempre se nos viene a la cabeza las tostadas con paté, jamón, aceite, chocolate, hummus, etc. pero hay un mundo de posibilidades más allá de usar pan en los desayunos. Además, muchos de esos desayunos con pan suelen usar pan de molde y se trata de unas rebanadas muy versátiles y sabrosas, pero también muy insanas porque están cargadas de aceites refinados, harinas refinadas, muchos azúcares, etc.

Lo mejor es usar pan artesanal, elaborado con harina 100% integral y con aceite de oliva, que sea bajo en grasas, azúcares y sal y si tiene semillas, mejor. Pero si no nos gusta el pan o no se nos apetece ese día, existe una gran variedad de desayunos sin pan a nuestro alcance. Solo tenemos que mirar bien.

Tenemos que hacer lo posible para que el pan no sea el protagonista diario de todos nuestros desayunos. Comer pan de calidad está bien, pero no deberíamos introducirlo varias veces al día, sino varias veces a la semana y buscar alternativas

Beneficios de desayunar sin pan

Aunque el pan y los cereales en sí son muy beneficiosos para el organismo, un abuso de este puede hacernos ganar peso, provocar picos de glucosa, afectar a nuestra salud cardíaca y aumentar el colesterol, etc. Por eso debemos reducir el consumo de pan de varias veces al día, a solo varias veces por semana y darle prioridad a otro tipo de alimentos como frutas, lácteos, huevos, y tomar cereales y frutos secos de calidad.

Ejemplo de desayuno sin pan

Menor riesgo de accidente cardíaco

Al decir adiós al pan en los desayunos, estaremos más sanos y reducimos el riesgo de sufrir algún tipo de enfermedad cardíaca o cerebrovascular. Esto es por comer pan blanco de baja calidad, sin embargo, el pan 100% integral ayuda a reducir el colesterol, evita la obesidad y la diabetes tipo 2.

Evidentemente, dejar el pan y comer bollería industrial nos coloca en la misma posición o peor. Para que este beneficio sea efectivo, al igual que el resto, tenemos que ir al unísono, y eso implica tener una dieta saludable, equilibrada y variada.

Nivel de azúcar regulado

Los carbohidratos de los panes son de rápida absorción y eso provoca picos de glucosa en sangre. Así pues, si dejamos de consumir pan, o al menos panes de baja calidad que no son 100% integrales, nuestro nivel de azúcar se regulará fácilmente y bajará la probabilidad de sufrir diabetes tipo 2.

Es probable que al principio de rechazar el pan sintamos que tenemos poca energía, eso es una especie de síndrome de abstinencia. En unos días desaparece y todo vuelve a la normalidad. Recordemos que al azúcar refinado no se le llama droga por gusto, sino porque crea adicción.

Ayuda a perder peso

Dejar de comer pan ayuda a deshincharnos y al no haber carbohidratos, el cuerpo coge la energía de la grasa almacenada, por lo que conseguimos bajar de peso. Básicamente este es el principal fundamental de la dieta keto y lo que ha hecho que sea tan famosa, aunque en realidad esta dieta se ideó para reducir los ataques de epilepsia en niños. Esto es porque un abuso del azúcar daña el cerebro, aparte de otros muchos órganos.

Los antojos y picoteos se reducen

El pan, sobre todo el de mala calidad y el pan de molde suele ser alto en carbohidratos de rápida absorción, por lo que es de baja saciedad y aumenta el número de picoteos que hacemos a lo largo de la mañana. Así pues, si nos ahorramos el pan en los desayunos, lo que recogemos todos los frutos de todos estos beneficios que hemos comentado anteriormente.

Si se nos antoja comer pan algún día o en algún momento, lo mejor es elegir pan 100% integral, y leer bien la etiqueta para asegurarnos que es 100% integral y no nos están engañando.

Además, al abandonar estos carbohidratos y azúcares de poca calidad, nos sentiremos más enérgicos, sanos y positivos, pero cuidado, podremos sufrir síndrome de abstinencia.

Desayuno con pan, huevo y aguacate

¿Quién debe evitar el pan?

El pan blanco y el pan en general deben evitarlo algunas personas, como los celíacos, quienes estén en una dieta de adelgazamiento o en definición, quienes quieran llevar una alimentación cetogénica, etc. Pero más allá de esto que parece tan obvio, hay ciertas personas que deben reducir el consumo de pan.

Por un lado, y guiándonos de los beneficios de dejar el pan durante los desayunos, los diabéticos deberían ignorar el pan, al menos los de baja calidad que están cargados de grasas, harinas refinadas, aceites refinados, azúcares, sal, y demás.

Si tenemos el colesterol alto, riesgo de accidente cardiovascular, enfermedad cardíaca, problemas con el peso, entre otros, deberíamos dejar de lado los panes, sobre todo el pan blanco y los planes de molde de baja calidad.

Lo mejor es que el pan que consumamos sea 100% integral, es decir, que en su etiqueta ponga que está elaborado con harina 100% integral. Eso reduce las calorías, grasas y carbohidratos, y aumenta la fibra y el valor nutricional

Ideas de desayunos sin pan

Teniendo claro que el pan no es tan bueno como nos lo habían hecho creer, ahora vamos a descubrir algunas ideas de desayunos sin pan perfectos para tomar entes de trabajar o ir a clases. Unos desayunos rápidos, sencillos y muy nutritivos.

Huevos en todas sus variantes

Ya sean huevos revueltos, fritos, en microondas, pasados por agua, en tortilla, etc. Los huevos son muy nutritivos y aportar ese chute de vitaminas y minerales tan esenciales para el organismo, es clave para que el resto de nuestro día solo vaya a mejor.

A la hora de cocinar, lo mejor es usar aceite de oliva virgen extra, pero no mucha cantidad y acompañar los huevos con espinacas, pavo, jamón de York, queso, lonchas de calabacín, etc. La cuestión está en complementar adecuadamente al huevo.

Yogur con frutas y/o cereales

Lo más fácil del mundo es vaciar un yogur en un bol y agregar muesli saludable y trozos de fruta. Esto sirve como desayuno o como postre después de una cena o un almuerzo muy ligero como una ensalada. Hay quienes le mechan también cereales y agregan lascas de frutas secas como coco, e incluso semillas o virutas de chocolate.

Unpudin con chía y naranja

Pudin de chía con frutas

Cuando pensamos en pudin se nos viene a la cabeza una especie de yogur y es cierto, el pudín se suele hacer en un tarro alargado o en un vaso estándar de 250 ml y se agrega yogur (siempre tipo griego, natural y sin azúcar), ahora las semillas de chía y se deja reposar una hora. A continuación, se agregan los trozos de frutas. En estos casos, hay quienes agregan extras como cereales crujientes, frutas desecadas o chocolate.

Galletas de avena y plátano con chocolate

Las galletas más famosas de todo Instagram. Solo se necesita plátanos maduros, un huevo y avena. Lo mezclamos todo en un bol y con el horno precalentado a 180 gramos vamos colocando pequeñas bolitas de masa en la bandeja (la cual se debe cubrir con papel vegetal previamente).

Hay quienes bañan estas galletas en chocolate puro y también los hay que agregan virutas de chocolate a la mezcla inicial. Lo bueno de la avena es que es muy saciante, con lo que conseguiremos evitar los picoteo, además, la avena da mucha energía para aguantar una sesión de entreno o una jornada de trabajo.

Cereales con leche

El clásico entre los clásicos, pero cuidado, ya que no sirve cualquier tipo de cereal. Hay que alejarse de esos que son azucarados y elegir solo cereales integrales. Los hay básicos o bañados en miel, y también en chocolate. Aquí cada uno elige lo que más le guste, pero lo importante es que sean bajos en azúcar, colorantes, aditivos y que tengan un alto porcentaje de cereales integrales, es decir, mínimo 80%.

Con respecto a la leche. La mejor opción es o leche entera, o leche vegetal de avena sin azúcares. Elegir una buena leche vegetal es muy sencillo, basta con leer la etiqueta y que haya mínimo 15% del ingrediente principal y después solo haya agua. Nada de aceites, ni sales, ni espesantes, ni aditivos, ni potenciadores del sabor, ni nada.

Porridge

Aquí la avena vuelve a ser protagonista y es que, como decimos es una fuente de energía muy saludable. Aquí también podemos elegir leche vegetal. Sería un desayuno de 10 si lo acompañamos de frutos secos, semillas y frutas frescas de temporada.

El porridge se hace mezclando leche y avena hasta que quede algo espeso, agregamos canela o vainilla y las frutas y semillas. Recordemos que la leche debe estar caliente, para que potencie el sabor de los otros ingredientes.

Crepes con chocolate y fresas

Tortitas o crepes (dulces y saladas)

Las tortitas y las crepes son las opciones más típicas. Podemos hacerlas saladas o dulces, ya que, podemos rellenarlas o untarlas con crema de cacao y avellanas, mermelada, crema de cacahuetes, con verduras frescas, huevos revueltos, jamón cocido, pavo loncheado, queso, etc.

Aquí también entran los gofres, y es que en la propia masa podemos agregar queso, incluso espinacas o zanahoria rallada, calabacín, etc. y después acompañarlos de un zumo natural de frutas.

Quesadillas

Nos referimos a las tortas redondas de trigo tan típicas en la comida mexicana. Estas tortas son muy versátiles y las podemos rellenar tanto con dulce como con salado. Cabe decir que, las tortas es preferible que sean integrales, así reducimos el consumo de azúcares.

Al igual que los crepes, las quesadillas las podemos rellenar de multitud de opciones. Lo bueno es que las quesadillas son más resistentes y podemos meterlas dentro de una sandwichera o plancha de doble cara para calentar sándwiches.

Bizcochos en microondas

Con una simple taza (apta para microondas) y 7 ingredientes que todos tenemos en casa, podemos conseguir un bizcocho en miniatura perfecto para desayunar algo rico. Los ingredientes son harina, eritritol (edulcorante saludable), cacao puro en polvo, 1 huevo, aceite de oliva virgen extra o mantequilla de buena calidad, virutas de choco y un chorrito pequeño de leche o bebida vegetal.

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