¿Se puede comer la corteza del queso?

¿Se puede comer la corteza del queso?

Carol Álvarez

No es que estemos hambrientos y llevemos días sin comer, hay gente que en la comida es capaz de todo. Te habrá pasado que te han servido una ración de queso con corteza y has preguntado eso de «¿se come entero o le quito los bordes?».  Parece muy evidente en algunos casos, como el manchego, pero en quesos como el camembert siempre dudamos.

Te contamos qué es la corteza de los quesos y qué ocurre si nos la tomamos.

¿La corteza del queso es natural o artificial?

Dependiendo del tipo de queso al que nos refiramos, la corteza puede ser generada de forma natural o creada por un producto (cera de abeja o tela) para conservarlo. En el caso de los que la producen naturalmente, como el brie o el camembert, puede comerse sin problemas. Además la corteza suele aportar un sabor especial, aunque en otros casos es insípida y con una textura difícil de comer.
En el caso de los quesos parmesanos o muy curados, la corteza suele ser tan dura que, aunque sea natural, te llevarás un rato masticándola. En estos casos, la corteza está creada por caseína, pero tampoco se nos tiene que ir la vida en comerla a la fuerza.

Aunque la cera no tenga contraindicaciones de consumo, tampoco contiene ninguno de los valores del queso, por lo que no merece la pena comernos la corteza. De hecho, estaríamos infravalorando el alimento, ya que no disfrutaríamos del sabor y la intensidad del queso en sí.

Deberías saber además que los quesos con denominación de origen no habitúan a contener cortezas industriales de cera, por lo que no corres peligro si decides hincar el diente. Aun así, para identificarlas totalmente, si notas una corteza brillante y regular estaremos ante una de cera. Que, de hecho, se utiliza para que no se cree moho en el queso, aunque en el roquefort sea toda una delicia.

¿Qué ocurre con el cabrales? Este tipo de queso madura sobre hojas humedecidas en proceso de descomposición, que no es nada malo, pero también puedes plantearte eliminar la capa que lo cubre.

corteza del queso comestible

Corteza del queso comestible

Existen algunas cortezas del queso que se pueden comer sin que supongan riesgos a la salud. A continuación descubrirás los tipos más seguros y cómo identificarlos.

Corteza aromatizada

Las cáscaras aromatizadas se crean al remojar o frotar el exterior del queso con otro ingrediente como cerveza, vino, pimienta negra fresca o incluso espresso. Ya sabemos que el vino y el queso son una combinación hecha en el cielo.

De hecho, sabemos que si frotamos el exterior de un queso cheddar añejo con vino, obtendremos una corteza de sabor glorioso. Estas cortezas fueron elaboradas por expertos para complementar cualquier queso, creando una experiencia completamente nueva. Así que la próxima vez que encuentres pimentón o romero en la corteza, pruébalo para que el paladar disfrute.

Corteza lavada

Una «corteza lavada» se refiere a cualquier queso que se trató con un enjuague de salmuera. Durante el proceso de envejecimiento, muchos quesos se bañan suavemente en agua salada, normalmente con cultivos añadidos.

Esta técnica ayuda a resaltar los sabores salados naturales del queso e introduce aromas curiosos en la corteza natural que se difunden suavemente en el queso. Los quesos picantes y apestosos entran en esta categoría. Sin duda, son sabores atrevidos dejarán boquiabierto a cualquiera.

Corteza Bloomy

También conocido como queso de maduración suave, este tipo de corteza se refiere a los quesos que se maduran desde el exterior y cuya corteza está hecha de una perfecta amalgama de moho y levadura.

Las cáscaras floridas crean una corteza sabrosa, texturizada y muy comestible, que estimula la madurez del interior del queso. Es lo que le da a los quesos de maduración suave como el brie o de cabra su textura deliciosamente cremosa.

Tipos de cortezas que no deberías comer

Otras cortezas hechas de cera o tela normalmente se pueden quitar y desechar. Este tipo están ahí para proteger al queso a lo largo de su proceso de envejecimiento. Sin embargo, no te preocupes si comiste un poco, ya que es 100% seguro para los alimentos.

Corteza envuelta en vendajes

Esta corteza está hecha de tela, lo que permite que el queso respire durante el envejecimiento y le da una textura más seca y quebradiza. Una corteza envuelta en una venda, como las que se encuentran en algunas variedades de queso cheddar añejo, contribuye al sabor complejo y la textura densa y escamosa de estos quesos.

Este tipo de corteza no es comestible y se debe quitar antes de disfrutar del queso. Además, se recomienda mantener la tela para gozar de un sabor puro cada vez que partamos un trozo.

Corteza del queso con cera

El queso es el regalo y la corteza de cera es el papel de envolver no comestible. Al igual que con cualquier regalo, primero debes quitar el papel que lo envuelve.

Los quesos semi-firmes como el gouda se suelen sumergir en una cera que sella el queso en un hogar seguro mientras envejece. Este tipo de cáscara ayuda a mantener la humedad en el queso, para que nada entre ni salga. Aunque técnicamente es apto para alimentos (pero no es lo suficiente incomible), recomendamos retirar la cáscara de cera antes de hincar el diente en cualquier queso que estés planeando disfrutar.

Corteza natural

Este tipo de cáscara está formada orgánicamente en quesos como el parmesano, se forma una corteza natural en el queso que se envejece en una habitación con temperatura y humedad controladas. Conforme pasa el tiempo, la cáscara se seca y forma una capa exterior dura.

No obstante, la corteza del parmesano se podría comer aunque la textura sería áspera al paladar. La cáscara aún está llena de todo el rico sabor del queso, pero se necesita un poco más de amor para extraerla. Normalmente se usan para elevar instantáneamente el sabor de cualquier salsa o sopa. Intenta añadir algunas cáscaras de parmesano a tu próxima salsa para pasta, le prometemos que quedarás impresionado y repetirás.