¿Estás triste? Introduce estos alimentos en tu dieta y serás más feliz

Poca gente sabe que haciendo pequeños cambios en nuestra alimentación podemos cambiar nuestro estado de ánimo. De eso se trata el texto que hay a continuación. Una serie de alimentos e ingredientes que harán que estemos más animados y contentos el resto del día.

Todo lo que comemos nos influye en el organismo, y no solo en la salud física, sino en la salud psicológica. Si estamos en una etapa triste y nos sentimos cabizbajos, superados y sin ganas de sonreír, aparte de pedir ayuda psicológica, podemos probar a cambiar nuestra alimentación.

No se trata de cambiar una hamburguesa por un plato de acelgas, eso no ayudaría demasiado a nuestro estado de ánimo en un momento concreto, pero sí que existen varias docenas de alimentos e ingredientes que cuentan con fenilalanina que tiene efecto antidepresivo, o que contienen triptófano que ayuda a relajarnos, producen serotonina que nos ayuda a estar bien anímicamente, otros producen endorfinas, etc.

Los mejores alimentos para elevar el estado de ánimo

Desde los frutos secos, hasta los lácteos más comunes pasando por las verduras y las frutas. Lo bueno de estos alimentos que nos ayudan a mejorar nuestro estado de ánimo es que algunos son para veganos y otros no, pero la gran mayoría sirven para todos, tengamos la dieta que tengamos.

Un batido de chocolate decorado con guindas

Chocolate negro

Cuanto más puro sea el chocolate más sano será. Hay que evitar los chocolates con leche, ya que están cargados de azúcar y elegir aquellos chocolates puros que contengan mínimo un 70% de cacao. Puede ser chocolate diluido, untado o en tabletas, siempre y cuando sea con un porcentaje alto de cacao puro.

Esto se debe a que cuando sufrimos un bajón emocional, los niveles de serotonina también bajan. Ahí es cuando el organismo pide ingerir azúcar y chocolate, para compensar esa insatisfacción. El chocolate negro promueve la producción de endorfinas causando una sensación placentera y de bienestar general.

Lácteos, huevos y pescado

Hasta cierto punto nos hemos acostumbrado a introducir los lácteos en casi todas las comidas que hacemos, desde un vaso de lecho hasta el queso, el yogur, los batidos, etc. Estos productos derivados de la leche cuentan con un aminoácido esencial que es la fenilalanina y éste tiene un efecto antidepresivo ya que ayuda a elevar los niveles de endorfinas y nos hace sentirnos bien.

Asimismo, la leche y los productos lácteos tiene vitamina D, según varios estudios, cuando hay deficiencia de la vitamina D en el organismo, hay más probabilidades de sufrir estados depresivos. Además, los lácteos tienen triptófano que ayuda a relajar el organismo gracias a sus propiedades relajantes.

Los huevos y el pescado también cuentan con el aminoácido fenilalanina que ayuda a aumentar las endorfinas y con el triptófano que nos relaja. Además de multitud de vitaminas y minerales esenciales para el normal funcionamiento del organismo.

Una tabla de madera con diferentes tipos de queso

Frutas

Aquí la encargada de mejorar el estado de ánimo es la serotonina, y eso es gracias a la vitamina C que se encuentra en las frutas como la fresa, kiwi, naranja, y demás. Esta vitamina ayuda a la producción de serotonina aparte de tener funciones antioxidantes y de reforzar el sistema inmune (el cual se debilita si dormimos mal o estamos muy tristes).

Otras frutas claves como el aguacate, los plátanos, la piña o las ciruelas cuentan con triptófano y ya hemos dicho que ayuda a relajar el cuerpo y promueve el bienestar anímico. Así que, en momentos de ansiedad o dolor sentimental, podemos recurrir a estas frutas.

Legumbres, cereales y semillas

Hay algunas legumbres claves si queremos alimentos que nos ayuden a mejorar nuestro estado de ánimo de una forma sana y natural. Por ejemplo, los garbanzos aportan vitamina B6 y eso ayuda a nuestro cuerpo a crear hormonas como la serotonina y la norepinefrina, y la función de ambas es aumentar nuestro estado anímico.

Otras legumbres como las lentejas o las judías, así como los cereales como el arroz, el trigo, las pipas de calabaza y otras semillas, están cargados de carbohidratos. Esto aumenta la producción de serotonina y triptófano, es decir, comiendo pan de centeno, avena, tortitas de trigo, pasta, cocidos, etc. nos sentiremos mejor y más relajados.

Diferentes tipos de vegetales de hojas verdes

Verduras de hojas verdes

Las verduras en general y las de hojas verdes en particular, son muy beneficiosas para nuestra salud, al igual que todos los alimentos que hemos puesto en este listado. Pues bien, los vegetales de hojas verdes como pueden ser el kale, las espinacas, las acelgas, los berros, la lechuga, la col rizada, son buenas para aumentar nuestro estado de ánimo y eso se debe a las grandes cantidades de vitamina B9 (ácido fólico).

Esta vitamina protege las células del cerebro y varios estudios han concluido diciendo que los vegetales de hojas verdes podrían ayudar a reducir la depresión gracias al ácido fólico.

Frutos secos

Especialmente las nueces, almendras, cacahuetes y anacardos, son ricos en magnesio, selenio y vitaminas del grupo B y todo esto contribuye a la creación de serotonina, la cual se le conoce como la hormona de la felicidad. Al consumir frutos secos estamos regulando nuestro estado de ánimo, reduciendo los niveles de estrés y ansiedad, mejorando la concentración, aumentando la confianza en uno mismo y aplacando la agresividad.

Asimismo, mientras consumimos frutos secos, también estamos nutriendo nuestro organismo, ya que estos alimentos mejoran la salud de los huesos y los dientes.

Un cuenco lleno de frutos secos

Alimentos picantes

Lo bueno del picante, en lo referente al estado de ánimo, es que se trata de un alimento termogénico, es decir, que aumenta de circulación sanguínea y la aportación de capsaicina ayuda al cerebro a crear más endorfinas. Estos beneficios pueden encontrarse también en otros alimentos como el jengibre o los pimientos.

La clave está en la creación de endorfinas, también conocida como la hormona de la felicidad que promueve el bienestar emocional desde lo más profundo de nuestro cerebro.