¿Muslo de pollo o pechuga?

¿Muslo de pollo o pechuga?

Carol Álvarez

El amor por el pollo no parece estar disminuyendo. Las aves de corral se suelen recomendar como sustituto de la carne roja, ya que son más bajas en grasas saturadas. Hay muchas opciones cuando se trata de pollo. Se vende entero o en partes como pechugas, muslos o alas de pollo, ¿pero cuál es más saludable?

A pesar de la abundancia de pechugas de pollo y ofertas en la sección de carnes de los supermercados, hay otro corte que los dietistas prefieren que añadamos al carrito de la compra: los muslos de pollo.

Muchas personas evitan los muslos de pollo porque parece ser un corte más graso. Todos hemos crecido comiendo pechugas, así que cuando comenzamos a cocinar con muslos de pollo, sentimos como si un nuevo corte de pollo hubiera aparecido de repente.

¿Qué tienen de bueno los muslos? El corte de carne más pequeño y oscuro gana puntos importantes por su composición nutricional; también cocinan más jugosas y sabrosas que la carne blanca. Aunque, ¿realmente es mejor que la pechuga?

Diferencias de nutrientes

Algunas personas prefieren el sabor de la carne oscura al de la carne blanca y la consideran más tierna y sabrosa.

Tanto los muslos como las pechugas de pollo son buenas fuentes de proteína magra. Sin embargo, difieren en la cantidad de calorías, grasas y grasas saturadas. Por ejemplo, una pechuga de pollo sin piel de 85 gramos proporciona aproximadamente 140 calorías, 3 gramos de grasa total y solo 1 gramo de grasa saturada.

La misma cantidad de carne oscura de pollo sin piel proporcionaría tres veces la cantidad de grasa para un total de 9 gramos de grasa, 3 gramos de grasa saturada y 170 calorías. Esta diferencia puede no parecer mucha, pero dependiendo del tamaño de la porción puede incrementarse notoriamente. No obstante, en términos de nutrición, la pechuga de pollo tiene más proteínas y menos grasa, pero el muslo sabe mejor.

También es una buena idea mirar la etiqueta de información nutricional. Algunos productos avícolas se inyectan con sal, lo que ayuda a mantenerlos húmedos.

Beneficios de los muslos de pollo

Existen varias ventajas al introducir este corte en la alimentación habitual.

Ayudan a controlar las porciones

En comparación con las pechugas de pollo, los muslos son más pequeños. El muslo típico también está mucho más cerca de la porción recomendada de proteína de 70 a 90 gramos que una pechuga de pollo, por lo que elegir un muslo sobre una pechuga es una manera simple de mantener el tamaño de las porciones más pequeño y bajo control.

Las pechugas, en cambio, habrá que elegirlas troceadas en filetes. En este caso no sabríamos cuánto pesan exactamente y perderemos el cálculo de nutrietnes.

Contienen más zinc

Los muslos están repletos de zinc, lo que proporciona casi un 70 por ciento más del mineral que las pechugas de pollo.

El zinc es uno de los minerales más importantes del organismo, necesario para la actividad de más de 300 enzimas del organismo, como las responsables del metabolismo, la función nerviosa y la inmunidad, entre otras.

Son más sabrosos

A cualquiera le encanta cocinar con muslos por su jugosidad y sabor naturales. Aunque son menos magros que las pechugas, los muslos se pueden cocinar en menos aceite y dependen de su propia grasa para mantenerse húmedos durante el proceso de cocción.

Esa grasa adicional también hace que los muslos de pollo sean un poco más fáciles de cocinar porque es menos probable que los cocines demasiado y se sequen.

persona partiendo un pollo

Sacian más

Nos gustan los muslos de pollo por la grasa extra que viene con la carne oscura. Y son más saciantes, incluso si comes menos carne. Esa satisfacción adicional probablemente se deba en parte a la grasa.

Gramo por gramo, la grasa aporta la mayor cantidad de calorías a 9 calorías por gramo (en comparación con los carbohidratos y las proteínas, que aportan 4 calorías por cada gramo). Esas calorías adicionales, en teoría, deberían hacer que te sientas más lleno con menos cantidad. Además, la grasa se digiere más lentamente, otra posible causa de que sea más satisfactoria.

Además, se ha demostrado que algunos tipos de grasas aumentan la saciedad, reducen el hambre e influyen positivamente en algunas (no todas) las hormonas del hambre, según un estudio de abril de 2009 en The American Journal of Clinical Nutrition.

La grasa es saludable

Observa los números reales y el recuento total de grasa en un muslo de pollo en comparación con una pechuga: un muslo cocido de 70 gramos tiene 14.6 gramos de grasa, mientras que la pechuga del mismo tamaño contiene solo 3.5 gramos de grasa.

La mayor parte de la grasa de la carne del muslo es grasa monoinsaturada o «grasa buena». Aún así, hay más grasas saturadas (las llamadas «grasas malas») en la carne de muslo de pollo en comparación con la carne de pechuga blanca. Pero la mayor parte de la grasa saturada se encuentra en la piel de los muslos y las pechugas, así que tan solo tienes que quitarles la piel antes de cocinarlos.

Son más asequibles

Los muslos suelen tener un costo un poco más bajo por kilo, lo que se convierten en una opción más económica para incluirlos en la rotación de comidas entre semana.

Revisando algunos supermercados, hemos descubierto que los muslos de pollo cuestan la mitad del precio por kilo en comparación con las pechugas. En otras tiendas, eran aproximadamente un 25 por ciento más baratas.

¿Cuándo usar muslos de pollo?

Si no podemos decidir entre muslos y pechugas, no pasa nada. Ambas son excelentes opciones para incorporar a la dieta. Elegir pechuga de pollo o carne de muslo depende de algunos factores diferentes.

Lo más importante es que debemos usar el corte que mejor se adapte al estilo de alimentación. Por ejemplo, si preferimos comidas bajas en grasa, optaremos por muslos de pollo. Por otro lado, si las grasas más saludables como los Omega-3 son importantes para nosotros, y deberían serlo, elegiremos pechuga de pollo con piel.

La segunda cosa a tener en cuenta al elegir uno sobre otro es el contenido de proteína. Que en este caso ya hemos visto que la pechuga de pollo contiene mayor cantidad.

¿Cuál es mejor para perder peso?

Si estamos tratando de adelgazar, es una buena idea buscar cortes magros de carne. La carne oscura contiene muchos nutrientes esenciales, pero la carne blanca sin grasa tiene menos calorías y grasas saturadas.

Si queremos reducir las calorías del pollo y al mismo tiempo satisfacer todas sus necesidades nutricionales, optaremos por pechugas de pollo deshuesadas. Con solo 140 calorías por pechuga (cuando se cocinan), son una excelente opción de proteína magra. También podríamos intentar comer muslos de pollo para perder peso. Cada muslo (sin piel) solo contiene alrededor de 124 calorías y menos de un gramo de grasa.

Así que desde el punto de vista calórico, está claro que la pechuga blanca sale ganando.

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