Mejores bebidas para maridar la carne

Mejores bebidas para maridar la carne

Sofía Pacheco

Maridar la carne es importante para potenciar los sabores y saber disfrutar en condiciones del plato que tenemos delante. No importa si entendemos o no de vino, a lo largo de este texto vamos a explicar cuáles son las mejores bebidas para acompañar los platos de carne, incluyendo algunos de pescado. Habrá opciones con alcohol, y opciones sin alcohol, ya que no todos queremos tomar bebidas alcohólicas, o igual ese día no se nos apetece.

A lo largo de este texto vamos a aprender qué es maridar, y después, cuáles son las mejores bebidas que tenemos a nuestro alcance para acompañar de forma correcta los platos del menú. Cabe destacar que si no nos gusta el vino. la cerveza, los licores, la sidra, o los tés de frutas, será mejor que cambiemos a otro artículo, porque aquí abriremos apetitos y combinaremos platos con bebidas de todo tipo.

¿Qué es maridar?

En pocas palabras, maridar es una práctica culinaria que consiste en emparejar una comida con una bebida, es una costumbre muy arraigada en la sociedad de clases alta, pero todos pueden hacerlo sin problemas. Básicamente es combinar un líquido aromático y de sabor adecuado con un sólido para reforzar el sabor de este último.

Normalmente se hace con la carne y el pescado o marisco, pero hay quienes extienden el maridaje hasta el postre e incluso empiezan en los entrantes. Casi todos los maridajes se hacen con bebidas alcohólicas como vinos, sidras o licores, pero hoy descubriremos que podemos hacerlo hasta con un zumo de frutas o un té.

En restaurantes de lujo o en eventos de alta clase, suelen cambiar la bebida conforme vamos pidiendo platos de la carta. Aquí el maridaje se hace de forma automática, aunque sí podemos hacer cambios o pedir recomendaciones.

Principales bebidas

A partir de ahora entramos en la parte interesante, y es que vamos a conocer las mejores bebidas para acompañar los platos que vamos pidiendo, principalmente si son de carne. Hay opciones con y sin alcohol, y hay opciones para todo tipo de eventos y festejos, desde vino blanco hasta licores como whiskey.

Vino blanco y tinto

Son las opciones más clásicas y comunes tanto en almuerzos como en cenas. Si son vinos blancos suaves ya frutados, a veces hasta se pueden tomar en un Bruch o algún evento que tengamos a media mañana y donde estemos picando algo.

El vino tinto es perfecto para carnes al horno o a la brasa, estofados y asados, así como para carnes tipo cordero lechal, pato o incluso salmón y pescados ahumados. El vino blanco combina mejor con pescados semicrudos, carne de ave o pollo, pescados en general y mariscos.

Estas combinaciones encajan indistintamente de si se trata de un almuerzo o una semana. El vino ayuda a incrementar y potenciar los sabores de las comidas, aunque con algunos platos, o en algunos paladares, se puede perder dulzor, cuerpo y acidez de la mezcla.

Cerveza

La cerveza bien fría es perfecta para carnes de mucha grasa como la carne de vacuno, así como la carne de cerdo, e incluso pollo. La carne encaja a la perfección con esta bebida, sobre todo si está en su punto, ya que, si la carne está muy pasada, no combinará ni con agua.

Se consigue una mezcla de sabores que quedan en el paladar y nos acompañan toda la comida. Además, esta mezcla o forma de maridar la carne es de las más tradicionales, nuestros antepasados ya lo hacían, desde hace siglos. Suele recordarnos a una comida grasienta, muy sucia (que mancha mucho) y muy cargada de emoción, así que es perfecta para reuniones de amigos.

I plato de boloñesa acompañado de vino

Licores

Hay quienes acompaña sus comidas con licores como cocteles o incluso copas simples sin mezclas como whiskey. Este tipo de combinaciones encajan con las carnes de mayor calidad, es decir, los cortes magros. Podemos elegir entre salmón noruego, langosta, atún fresco, venado, ganso, faisán, carne de cerdo, ternera, salsas de queso azul o salsas afrutadas e incluso postres de chocolate o frutos rojos.

Los licores simples suelen ser un buen acompañamiento para cenas especiales o almuerzos importantes donde queremos mezclar comida y postre. Si no estamos acostumbrados a tomar alcohol y comemos algo bajo en grasas o poco contundente, podríamos sentirnos «achispados», por lo que no recomendamos esta mezcla de maridaje si estamos con compañeros de trabajo.

Sidra

Aquí ganan los pescados, aunque también el pollo bien cocinado y con salsas intensas, el cerdo es otra opción clave siempre en su punto exacto para que no se haga con todo el sabor y el pavo que es perfecto para cenas ligeras. Los mejores pescados son trucha, lubina al horno, rape, merluza, salmón, entre otros. Todos deben estar en su punto y servidos con salsa de verduras o salsas afrutadas o cítricas.

Recordemos que la sidra es una bebida baja en alcohol, que surge de la fermentación de manzanas naturales. Es muy típico en Asturias, una región del norte de España, y que poco a poco se ha ido expandiendo por toda la península e incluso por el extranjero.

Champagne

Con el champagne encajan muy bien los platos de mariscos y pescados, sobre todo aquellos que van en salsas o en forma de mousse, aunque también maridan bien con los pescados y mariscos crudos. Podemos tomar esta deliciosa bebida con embutidos; carnes blancas de corte magro; frutos secos, pates y foies; sopas, consomés y cremas de verduras, mariscos y carnes; carnes ahumadas; quesos y postres dulces, etc.

Siempre a sorbitos pequeños que es algo más elegante, ya que suele ser una bebida para celebraciones. Combina bien para cenas especiales, aunque también podemos maridar ambos elementos en un almuerzo de gala.

Tés e infusiones

El té verde encaja perfecto con sushi, pescado, verduras y carne de ave. Por su parte, el té rojo ayuda a reducir grasas, por lo que lo podemos combinar con carnes a la brasa o frituras. El té negro es un maridaje muy bueno para carnes ahumadas y mariscos de sabor fuerte. Té blanco es muy poco común, pero en esa ocasión es una muy buena opción para ensaladas y pescados blancos.

Este tipo de tés se pueden usar de forma indistinta en cenas y en almuerzos, pero muy cuidado porque el té verde y el té negro ayudan a estar despiertos, enérgicos y llenos de vitalidad, así que podríamos sufrir insomnio ese día.

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