Las empresas de la industria alimentaria están en constante evolución. Hace unos años era impensable encontrar gran variedad de productos vegetarianos, avena, quinoa, cereales integrales, aguacates… En cuanto a los clientes les surgen nuevas necesidades, las empresas más avispadas ofrecen la solución esperada.

Dulcesol, la empresa de dulces y bollería industrial valenciana, ha lanzado una nueva vertiente de sus productos. Be Plus Bio ofrece cuatro tipos de smoothies con productos ecológicos, sin colorantes, sin conservantes, libres de gluten y de lactosa. ¿Son tan saludables como parece?

Para tomar en cualquier lugar

Normalmente, cuando pensamos en smoothie se nos viene a la mente tomarlo en casa o en alguna cafetería. Rara vez hemos pensado en salir a la calle con él, a no ser que hayamos comprado una versión poco saludable en algún sitio de comida rápida.
Ofrecen un formato muy similar al que se usa en algunos productos de alimentación infantil, haciendo fácil su transporte en mochilas o bolsos.

Todos los smoothies de Be Plus aseguran cuidar sus ingredientes en las cuatro versiones que ofrecen: antioxidante (frutos rojos, remolacha, plátano, zanahoria y quinoa); energizante (mango, manzana, piña, calabaza, naranja, ginseng y té matcha); Détox (pera, uva, alga chlorella, alcachofa, té matcha, brócoli y espinacas) y relajante (mango, piña, plátano, avena, rooibos, hierba luisa, tila y manzanilla).

Desciframos su composición

Sin conservantes. Es una afirmación bastante importante, ya que hace que sea un producto libre de químicos en su totalidad. Aunque, ciertamente, en su web nos avisan de que pueden variar parcialmente los datos comerciales con los que luego aparezcan finalmente en el envase. Así nos explican cómo es posible que un concentrado de frutas ecológicas tenga una caducidad de un año.
Asimismo, es apto para celíacos e intolerantes a la lactosa. Te contamos de qué se componen y si es recomendable o no su consumo.

Analizamos la versión antioxidante de los smoothies.

  • Ingredientes.Purés de frutas (63%) fresa y plátano, puré de zanahoria (26%), zumos de frutas concentrados (4%) manzana, naranja, limón, fresa, cereza, grosella y frambuesa, zumo de remolacha concentrado (2.5%), sirope de agave, harina de quinoa (1.5%), aromas y vitamina C.
  • Por cada 150 gramos nos aporta: 62 calorías, 0’9 gramos de proteína, 14 gramos de hidratos de carbono (siendo 12 azúcares), 1’3 de fibra alimentaria y 0’05 de sal.

Según esta información aportada por la web, estaríamos ante un producto apto para el consumo. Tiene unos componentes similares a los que usaríamos en casa, incluso apuestan por el sirope de agave (en vez de azúcar refinada) y la harina de quinoa para que sea apto para celíacos.

Es evidente que tiene un alto contenido en azúcares, aunque sean los que están presentes de forma natural en sus ingredientes. Lo ideal es siempre que lo realicemos nosotros en casa para conocer qué cantidad de zumo estamos consumiendo y así no terminar ingiriendo una gran dosis de azúcar.