La cerveza es una de las bebidas más consumidas en la actualidad, ¿pero es tan saludable como dicen? Desde hace años, nos han convencido de que un uso moderado de cerveza (y vino) aportaba numerosos beneficios a la salud, incluidos para el corazón. Por suerte, la ciencia está demostrando que no es del todo cierto. El alcohol es una sustancia tóxica que no necesitamos, por lo que cualquier beneficio que podamos obtener mediante la cerveza, quedaría opacado.
Aun así, a continuación te contamos las propiedades que posee y los beneficios que podemos encontrar en una cerveza, pero sin alcohol.

¿Dónde nace la cerveza?

Según se ha podido saber, en Mesopotamia existen evidencias de que en algunas tabillas de arcilla se hace mención a esta bebida. Osea, que puede tener unos 5.000 años de antigüedad.
Ciertamente, en Egipto también se elaboraba un tipo de cerveza, a la que llamaban “vino de cebada”. Dependiendo del lugar, la cerveza estaba hecha a partir de diferentes granos. Y llegó a ser tan importante que algunos trabajadores cobraban su sueldo así.

En el caso de la cerveza sin alcohol, tenemos que remontarnos a 1919 cuando en Estados Unidos se prohibió la comercialización de alcohol, debido a la ley seca. Así que para satisfacer a la población, se empezó a experimentar con productos que no superasen el 2’5% de graduación, hasta finalmente conseguir un contenido con entre un 0’1% y 0’3%.
La elaboración consistía en someter la cerveza tradicional a altas temperaturas para hacer que el alcohol se evaporase antes que el agua. Actualmente también se sigue haciendo de esta manera, aunque hay empresas que usan levaduras especiales o filtran la bebida.

¿Qué ingredientes la componen?

Hablamos de la cerveza tradicional, pero estoy segura de que casi nadie sabe de qué está compuesta.

  • Malta. Quizá sea el único componente que te sabes. La malta es la cebada tostada que aporta hidratos de carbono y vitaminas.
  • Levadura. Es un compuesto que usamos hasta para hacer pan. Estos hongos se encargan del proceso de fermentación, que es justo cuando se comen el azúcar de la malta.
  • Gas carbónico. Este gas está presente en refrescos. Es un componente de la cerveza que “favorece” la digestión y la hace atractiva.
  • Lúpulo. Es el encargado de aportar cierto gusto amargo, a la vez que estimula el apetito y refresca.

Existen otros tipos de cerveza, donde en vez de malta podemos encontrar espeta, trigo, frutas, etc. En este caso, la cerveza tradicional tiene un alto contenido en magnesio, fósforo, potasio, vitamina A, B, D y E.

Beneficios de su consumo

Antes de pasar a nombrar los beneficios que aportan los ingredientes de la cerveza, quiero recalcar que no es una bebida aconsejable para hidratarnos al finalizar el entrenamiento. El alcohol provoca deshidratación. Opta siempre por agua.

Como decíamos antes, es rica en vitamina B6 y antioxidantes, por lo que protegerá al organismo de enfermedades cardiovasculares. Incluso, reduce el riesgo de aumentar los niveles de diabetes tipo II y colesterol. Puede incrementar la densidad ósea, disminuyendo el riesgo de osteoporosis y fracturas, además de reducir el padecimiento de alguna malformación en la médula espinar.

Si alto contenido en maltodetrinas, procedentes de los hidratos de carbono, la convierte en una fuente de energía. Además, abunda su contenido en fibra soluble, que previene el estreñimiento y estimula el apetito.
La cerveza también puede influir positivamente en el descanso, gracias a su contenido en ácido nicotínico y lactoflavina. Aunque en el caso de la cerveza con alcohol, no obtendremos buenos resultados. Recuerda que esta sustancia interrumpe el descanso en la fase REM.