Peligros de tomar alcohol después del ejercicio físico

Peligros de tomar alcohol después del ejercicio físico

Carol Álvarez

Después de un entrenamiento sudoroso e intenso, es posible que muchos quieran recompensar con una cerveza. Beber alcohol después del entrenamiento puede ser una mala decisión, por lo que hay que tener en cuenta los peligros.

Evidentemente, este último grupo está en la decisión correcta: los expertos coinciden en que tomar unos cuantos tragos después un entrenamiento generalmente no es un hábito saludable, ya que puede retrasar la recuperación y empeorar las lesiones. Pero también tenemos buenas noticias: hay varias pautas que puedes seguir para beber de manera más responsable.

A continuación, analizaremos el efecto que el alcohol tiene en el cuerpo después del ejercicio. Siempre debes rehidratarte con agua y re abastecerte con alimentos después de un entrenamiento antes de considerar beber alcohol.

¿Cuánto tiempo esperar para beber alcohol?

Lo más importante es mantenerse hidratado si decidimos beber alcohol después del ejercicio físico. La primera prioridad después de un entrenamiento debe ser reponer electrolitos, rehidratarse con agua y alimentarse correctamente con una comida o refrigerio nutritivo que contenga carbohidratos y proteínas. Para la mayoría de las personas, esperar al menos 1 hora entre terminar el entrenamiento y tomar la primera bebida alcohólica es un buen objetivo mínimo.

De hecho, se ha demostrado que el ejercicio ayuda a disminuir la necesidad de beber. Entonces, después de esperar una hora o dos, es posible que no queramos esa bebida alcohólica después de todo.

Efecto secundarios

Existen numerosas contraindicaciones de beber alcohol después de hacer ejercicio físicobeber alco.

Riesgo de lesiones

Por otra parte, también podría empeorar las lesiones. El ejercicio provoca cambios metabólicos en la sangre, que permanecen equilibrados durante el ejercicio, pero desequilibrados durante la recuperación. Estos cambios pueden dificultar las capacidades curativas naturales del cuerpo, como la capacidad de coagulación de la sangre. Beber alcohol después del entrenamiento puede hacer que volver a la normalidad sea un proceso más lento, por lo que cualquier lesión sostenida o empeorada durante el ejercicio, incluido un simple moratón, probablemente sanará más lentamente.

Afecta al desarrollo muscular

Además, es posible que tengas más dificultades para desarrollar músculo. El alcohol también puede retrasar el proceso de reparación de tu cuerpo después de un entrenamiento. Esto es especialmente cierto en los ejercicios que provocan mucho daño muscular y dolor, como un entrenamiento de resistencia con muchos movimientos excéntricos, correr cuesta abajo o los sprints.

Un pequeño estudio observó a tres grupos de participantes que realizaron un entrenamiento con pesas de alta intensidad y ejercicio aeróbico (tipo HIIT). Al finalizar, un grupo tomó un batido de proteínas, otro bebió el batido de proteínas y alcohol, y el tercer grupo ingirió carbohidratos y alcohol. Evidentemente, la recuperación muscular se vio afectada negativamente en el grupo que consumió carbohidratos y alcohol, lo que sugiere que la falta de nutrientes para el desarrollo muscular, como las proteínas mezcladas con alcohol, lleva a un retraso en la recuperación muscular.

Genera estrés

Por supuesto, beber alcohol puede aportar mucho estrés al cuerpo. Esta sustancia disminuye la actividad cortical (partes del cerebro responsables del movimiento, el habla y la toma de decisiones). No estamos ante una buena noticia cuando el cuerpo todavía está un poco fuera de lugar después de una sesión de entrenamiento.

El sistema nervioso ya está usando una energía considerable para lidiar con el estrés que el cuerpo acaba de soportar en el gimnasio. Al beber alcohol después del entrenamiento, en realidad estamos haciendo que sea más difícil para el cuerpo encontrar el equilibrio a nivel celular.

Normalmente, los deportistas son personas que cuidan su imagen y se someten a entrenamientos para mantenerse en forma. Esto no quiere decir que de vez en cuando les apetezca saltarse la alimentación saludable y tomar alguna copa de alcohol.

Contiene calorías vacías

Las calorías vacías son las que no aportan ningún valor nutricional. Cada gramo de alcohol contiene 7 calorías, por lo que ya puedes imaginar cuántas habrá en una copa. Si además, a la copa le añadimos unos frutos secos salados o unas gominolas, el combo de calorías innecesarias aumentará.

Creemos que no es necesario mencionar ni los refrescos ni las bebidas energéticas que les echamos, porque ahí sí que hay peligro. Empieza a echar cálculos de cuánto tiempo necesitarás en el gimnasio al día siguiente de una fiesta en la que tomas, mínimo, 2 copas…

Deshidrata

Lo primero que provoca es un riesgo de deshidratación. La mayor preocupación que debemos tener cuando bebemos alcohol después del ejercicio es la deshidratación. Al igual que la cafeína, el alcohol es un diurético, lo que implica que alienta al cuerpo a liberar más líquidos. Lógicamente, esto no es ideal cuando intentas recuperar líquidos después de un entrenamiento.

Puede parecer paradójico que una bebida te deshidrate, pero es verdad. Las bebidas alcohólicas incitan a que se cree más excreción de agua a través de los riñones. Muchas de las sales fundamentales se pierden al ir a orinar, por lo que puede afectarnos a nuestro equilibrio mineral y facilitar que tengamos calambres musculares. Si bebes, te recomendamos que entre copa y copa, tomes un vaso de agua para mantenerte hidratado.

Cuando hacemos ejercicio, especialmente a intensidades más altas o en climas cálidos, perdemos una gran cantidad de líquido por la sudoración, tenemos pérdidas de electrolitos y también podemos reducir el volumen de sangre a medida que el cuerpo intenta enfriarse. Es importante restaurar estos niveles de líquidos después del entrenamiento, pero beber esta sustancia puede retrasar el proceso.

Ralentiza la recuperación

A pesar de que se dice que una cerveza después de entrenar es sano, no le estaremos haciendo ningún favor al cuerpo bebiéndola. La cerveza es una bebida alcohólica, no lo olvidemos, y retrasa el proceso de recuperación de los depósitos de glucógeno.

Es bastante negativo tomar alcohol justo después de hacer alguna actividad intensa, en ese momento necesitas recuperarte con alguna bebida isotónica.

Afecta al descanso

Cuando nos tomamos alguna copa, con el tiempo notamos cómo nos sentimos más bajos de energía, ¿verdad? Consumir grandes cantidades de alcohol no solo te perjudica la salud, sino que también tu calidad y la cantidad de sueño.

Descansar correctamente es fundamental para mejorar tu rendimiento, ya que es el momento que tu cuerpo necesita para recuperarse y darlo todo al día siguiente.

Resaca

Lógicamente, después de unas copas de más, al día siguiente lo que menos te apetece es salir a entrenar. Tu amiga, la resaca, se apodera de tu energía y te provoca un malestar físico que no te favorece en absoluto. La deshidratación, las alteraciones ácido-base o en el metabolismo de la glucosa, aumento de la frecuencia cardíaca, visión borrosa, dolor de cabeza, aumento de la tensión…

No hay duda de que nos provoca un deterioro de nuestro funcionamiento. Consumir alcohol de vez en cuando, como algo especial, puede estar medianamente permitido. Si buscamos lograr unos objetivos de peso o de rendimiento, lo mejor es dejar apartado su consumo y focalizar nuestras energías en lograr metas.

Consejos

Si decides tomar alcohol después del entrenamiento, hay algunas cosas que puedes hacer para disminuir los efectos negativos:

  • Hidrátate primero. Antes de beber alcohol, asegúrate de beber suficiente agua para compensar la cantidad de líquido que perdiste a través del sudor. Esto requiere un poco de planificación por adelantado. Los expertos recomiendan beber antes del entrenamiento, cada 15-20 minutos del ejercicios y al terminar de entrenar para recuperar los líquidos perdidos. Además, trate de beber siempre más agua que alcohol.
  • Toma una comida nutritiva después del entrenamiento. Una comida o snack que contenga hidratos de carbono y proteínas poco después de tu entrenamiento ayudará a reponer la energía almacenada en los músculos. Los snacks mientras bebes alcohol también ayudarán a disminuir su absorción, aunque no sirve cualquier tipo de comida calórica con mucha grasa o hidratos simples.
  • Bebe en lugar de tragar. Cuando se trata de beber, es mejor hacerlo con calma. Tomar un trago de alcohol (un chupito o beber rápido) inundará tu sistema con azúcar y propiedades intoxicantes que alteran la mente. Así que tranquilízate y saborea tus tragos.
  • No bebas en exceso. Como cualquier otra cosa, es mejor mantener el consumo de alcohol (especialmente cuando es posterior al entrenamiento) a niveles moderados. Un consumo excesivo de alcohol, especialmente en los deportistas, perjudica las acciones neuromusculares y puede reducir la fuerza y ​​el rendimiento.
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