A medida que baja la temperatura en la calle, aumentan las probabilidades de que quieras relajarte con una bebida caliente. Si el té caliente es tu mejor opción, es posible que te preocupe la noticia de que podrías estar bebiendo algunos microplásticos. La duda proviene de un estudio reciente que encontró que sumergir una bolsa de té de plástico PET o nylon a una temperatura elevada (95ºC), liberaba 11.600 millones de microplásticos y 3.100 millones de nanoplásticos en una sola taza de té.

Esta preocupación se debe a otra investigación de principios de este año: un metaanálisis de la Universidad de Newcastle y el World Wildlife Fund concluyó que estamos ingiriendo la misma cantidad de plástico que una tarjeta de crédito semanal.

Entonces, ¿deberíamos tirar las bolsitas de té para mantenernos a salvo?

¿Qué son los microplásticos y dónde se encuentran?

Los microplásticos son desechos hechos de polímeros sintéticos, compuestos químicos que forman plásticos fabricados, que miden menos de 5 milímetros. Pueden ser gránulos, fibras o fragmentos. Los plásticos desechables de un solo uso de productos que no se pueden reciclar, como bolsas de té de plástico, pajitas y tazas, terminan en vertederos o se tiran a la basura. Luego, van al aire o al agua, donde pueden afectar a las miles de seres marinos.

Aunque los microplásticos se encuentran en todos sitios, desde alimentos y bebidas hasta ropa y desechos, un estudio mostró que la manera más directa de exposición era desde el aire, en pequeñas partículas o fibras que inhalamos o ingerimos sin saberlo.

¿Son perjudiciales estas sustancias?

Todavía no hay mucha evidencia sólida sobre lo que significa el consumo de microplásticos para la salud; aún se está investigando si estos químicos se filtran en una cantidad apreciable como para tener un efecto llamativo en la salud.

Lo que la ciencia sabe hasta ahora es que los efectos en los seres humanos apenas se sienten. Pero los plásticos son sintéticos y pueden contener productos químicos nocivos, por lo que reducir esa exposición es lo mejor que podríamos hacer. Aun así, no sabemos cuánta cantidad puede ser peligrosa.

Algunas investigaciones sugieren que la ingesta de estos microplásticos puede ser perjudicial para el microbioma intestinal, aunque no está claro cuáles pueden ser los efectos o cuánto microplástico deberías consumir para estar en riesgo. Sin embargo, otra investigación sugiere que la digestión humana se encarga de los microplásticos, eliminando más del 90% como desechos.

¿Deberías preocuparte por ingerir microplásticos?

Lo más probable es que tus bolsas de té estén hechas de papel en lugar de plástico. Si tienes alguna de plástico, podrás ver claramente las hojas a través de la bolsa. Las bolsas de té de papel no son una preocupación en cuanto a microplásticos, pero si quieres ser más cauteloso, te recomiendo usar hojas sueltas en una lata de metal.

No obstante, los microplásticos están en todas partes, incluso en el aire, por lo que es difícil evitarlos. Pueden estar en las botellas de agua que reutilizas a menudo, los cepillos de dientes o los cubiertos de plástico. Evitando este tipo de utensilios, reducirás considerablemente la ingesta.