El zumo de frutas tiene tantos detractores como amantes, pero muy pocos conocen los diferentes zumos que nos ofrece el mercado. Es zumo natural es una bebida saludable, aunque nunca puede suponer un sustituto a comer fruta, pues en el licuado se pierden propiedades como el aporte de fibra. Lo que sí debes tener en cuenta es qué clase de zumo estás bebiendo, ¿es un zumo natural o concentrado?

Muchas empresas juegan con las bebidas con cierta cantidad de zumo concentrado, haciendo creer que es una buena opción para la salud. Aunque también es un zumo, sus propiedades y cualidades no son las mismas.

¿Qué es el zumo concentrado?

Las bebidas, tanto zumos como refrescos, creados con base de concentrados no significa que elijan la mejor parte del jugo. De hecho, ese concentrado ocurre cuando a un zumo exprimido se le ha sometido a un proceso de deshidratación para eliminar más del 80% del contenido en agua. En algunos casos, como en el de naranja, se consigue mantener las altas propiedades del zumo; el inconveniente es que antes del envasado, se le añade agua y aditivos para devolverle ese aspecto natural.
Si bien es cierto, su aporte nutricional es tan escaso que no merece la pena consumirlo en concentrados.

En cambio, un zumo de frutas natural no pasa por ningún tratamiento que altere sus propiedades. Es la mejor manera para consumir una buena dosis de vitaminas, aunque su conservación no suele durar más de 2 días en el frigorífico.
Sí, es falso que las vitaminas se evaporen si no te lo tomas nada más exprimirlo. Siempre que lo conserves en frío, y en un bote de cristal bien cerrado, no habrá problemas.

¿Qué otras opciones nos encontramos en el súper?

Comprar un zumo industrial es altamente complicado. No solamente encontramos mil nombres diferentes, sino que muchas veces no somos capaces de diferenciar si es mejor zumo con leche, un smoothie o néctar.

  • Refrescos con zumo. Hay que prestar atención a si es zumo natural o concentrado, aunque normalmente su cantidad es mínima. Se consideran refrescos porque contienen gas y porque es porcentaje de zumo no es destacable. Por ejemplo, el Sunny Delight o el refresco sin gas de Mercadona.
  • Néctar de frutas. Suele confundirse con un zumo natural, pero realmente es una mezcla de zumo, azúcar y agua. Es cierto que se conserva casi el 50% del zumo natural, pero existe una dosis muy elevada de azúcar. Sin duda, es la opción menos saludable.
  • Zumos de frutas con leche. Los típicos Bifrutas que los padres compran a sus hijos pensando en que les aportan la cantidad de vitaminas y calcio suficientes. No, no son una buena opción, ni es equivalente a tomarte una pieza de fruta y un caso de leche. La mayoría de estos zumos se elaboran con néctar, por lo que apenas hay aporte saludable.
  • Smoothies. Siempre será mejor que los hagas en casa de forma casera. Están elaborados con fruta y verdura troceada, a la que incorporan leche, semillas o frutos secos. No suelen contener aditivos, pero sí conservantes.
  • Zumo exprimido 100%. Es la opción más parecida al zumo natural, puesto que no se someten a procesos de conservación, azúcares añadidos, ni aditivos. Además, suelen conservar las propiedades nutricionales. Según la OCU, son los zumos ultraprocesados más naturales.