Descansar correctamente por las noches es necesario para gozar de una buena salud. Con tan solo mirarte en un espejo puedes determinar todo lo que necesitas saber sobre ti. La ciencia es bastante tajante con este tema. Si no duermes bien por la noche, tu concentración, memoria, rendimiento y funciones vitales se verán afectadas; además, el riesgo de Alzheimer también aumenta.

Muchas personas se han hecho con una pulsera de actividad o un reloj inteligente para controlar sus horas de sueño, así como la calidad. La marca Fitbit ha registrado más de 9.000 millones de noches de sus usuarios desde 2015. Los resultados demuestran que el tiempo de ir a dormir varía en una hora de media, aunque las personas que tienen una rutina de sueño son los que más duermen. La gran parte de la población tiene más poder de decidir a qué hora se acuesta, en lugar de la hora a la que se levanta; por lo que para dormir más, tendrás que ir a la cama más temprano. Pero esto no es tan sencillo como parece. Los efectos del café de la tarde, el entrenamiento a última hora del día o el estrés del trabajo puede hacer que necesites alguna “manipulación” para caer dormido pronto.

Estamos habituados a tomar bebidas que nos aporten energía, ¿pero te has planteado beber algo que te ayude a dormir? Muchos apostamos por infusiones, aunque hay quienes optan por medicamentos recetados, almohadas personalizadas, aromas, etc. A continuación te descubrimos qué son este tipo de bebidas y si realmente funcionan.

Las bebidas “antienergéticas”

En el vídeo anterior acabas de ver el anuncio de la botella Neuro Sleep. Su color naranja brillante parece champú, pero asegura que tiene efectos poderosos para hacernos conciliar el sueño. Existen otras marcas como Tru Sleep Drink Shot o Som Sleep. La mayoría de estas bebidas vienen en latas que recuerdan a las bebidas energéticas, aunque en esta ocasión buscan que la gente pase de 100 a cero. Un Anti-RedBull o Anti-Monster.

La idea es: abrir una lata de estas bebidas 30 minutos antes de que estés listo para dormir. Sus ingredientes activos se descomponen en tres niveles: el primer nivel es un soporte nutricional, con aporte de magnesio y vitamina B6, que se piensa que ayudan al proceso del sueño. Aunque ciertamente, la mayoría de los estudios dicen que es muy pequeña y tan solo se ha analizado en ancianos. El segundo grupo de ingredientes quiere que te relajes con la ayuda de L-teanina (que se encuentra en las hojas de té) y GABA, que es un neurotransmisor relacionado con el sueño. Por último, la melatonina también está presente, y es una hormona que tiene un importante papel para ayudarte a dormir y mantener un ciclo normal de sueño.

El propósito de estas bebidas no es noquearte y que al día siguiente te sientas mareado. Tan solo buscan facilitar el proceso del sueño para hacer que te levantes más descansado. Las diferentes marcas de este tipo de bebida contienen ingredientes parecidos, por lo que solo las diferencia (en mayor medida) su sabor, aspecto y burbujas. Es interesante ver que, al igual que pasó con RedBull, estas bebidas están intentando aliarse con los deportistas para expandir su mercado.

¿Qué es lo que no te deja dormir?

Son muchos los deportistas profesionales que pasan mucho tiempo sin dormir y privando su sueño. Así que las marcas han comenzado a enviar sus productos para que sean ellos mismos los que valoren si realmente funcionan o no. Desde un punto de vista de márketing es genial, aunque los deportistas tampoco son inmunes a todo.

En el caso de Som Sleep, es una empresa que comenzó hace aproximadamente 13 meses y que ahora se consume en más de 60 equipos en la NFL, NBA y MLB. Todo esto suena fantástico, pero seamos coherentes: ¿funcionan realmente estas bebidas? Puede que sí, pero siendo honestos, tienen ingredientes bastante comunes. Los expertos recomiendan que antes de recurrir a este tipo de productos, deberíamos abordar la causa de nuestro insomnio. ¿Qué es lo que no nos deja dormir? Quizá con alguna terapia conductual podamos descubrir estrés o ansiedad que afectan al descanso. Es decir, es mucho más saludable enfrentarnos a aquello que nos mantiene despiertos que optar por productos que “alivien” los síntomas.

¿Qué limitaciones poseen?

No sabemos muy bien por qué, pero pueden darse desconexiones entre la cantidad de horas que necesitamos dormir, la rutina, la atención y lo que hacemos cuando realmente tenemos que descansar. Suelen darse estos casos en personas que tienen la mentalidad de “tengo que tratar a mi cuerpo como si fuera un profesional, porque de lo contrario no rendiré eficientemente”.

El problema es que algunos piensan que para “optimizar” nuestras funciones debemos prescindir del sueño, y esto es lo que genera efectos negativos en la salud. Realmente no necesitas este tipo de bebidas para descansar mejor, aunque aparentemente son “mejores” que tomar medicamentos. Si quieres conocer por qué no duermes de forma reparadora, acude a un psicólogo o analiza tú mismo tu rutina.