Las bebidas energéticas son usadas por muchos deportistas como suplementos para aumentar su energía. Concretamente, más del 70% de los deportistas afirman que usan estas bebidas. Pero, ¿cuál es el problema? ¿Funcionan igual las bebidas energéticas que el café? Un estudio publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research hizo una investigación para conocer si había algo más beneficioso, además de la cafeína.

La cafeína es uno de los suplementos deportivos más populares y probados de la historia. Si no eres muy tolerante a la cafeína, una cierta dosis puede aportarte energía extra durante el entrenamiento. Pero ¿qué ocurre con el resto de ingredientes: raíz de ginseng, sangre de dragón y cuerno de unicornio? ¿Tienen algún efecto destacable sobre nuestro rendimiento en el gimnasio?

Red Bull vs café

En este estudio se examinó a la famosa bebida energética, Red Bull. Contiene ingredientes como taurina y vitamina B, que podrían funcionar perfectamente junto con la cafeína. ¿Estaremos en los cierto?

Participaron un grupo de deportistas que tomaron dos bebidas diferentes en dos días distintos. En un día bebieron Red Bull; y en el otro, una ingeniosa combinación de Ginger Ale (agua mineral, jengibre, azúcar y limón) que se correspondía con el perfil de macronutrientes y cafeína de la bebida energética. Pero, tan solo el Red Bull tenía los ingredientes “mágicos”.

Los voluntarios pedalearon en una bicicleta estática mientras los investigadores medían su esfuerzo. ¿Qué diferencias hubo entre Red Bull y Ginger Ale? Exactamente ninguna. Aparentemente, ni la vitamina B, ni la taurina aportaron una resistencia sobrehumana al grupo que bebió Red Bull.

La mayoría de personas que consumen las bebidas energéticas, lo hacen por la cafeína. Este ingrediente activo está presente en todos estos productos, pero resulta que podemos obtener el mismo efecto tomando una taza de café o una pastilla. Y es llamativo cómo socialmente está menos aceptado tomar una pastilla de cafeína (suplementación), aunque tenga el mismo componente que un vaso de café.

Yo soy muy partidaria de consumir bebidas energéticas, y menos cuando puedo conseguir mejorar el rendimiento deportivo de una forma mucho más barata y fácil de obtener. Lo que sí está claro es que la cafeína funciona.