Uno de los aspectos más importantes en la vida de un deportista es la hidratación y la ingesta de líquidos. Según la Universidad de Missouri, un deportista puede empezar a deshidratarse después de perder tan solo un 1% de su peso corporal. Además de la sensación de sed, la deshidratación puede tener efectos realmente peligrosos.

¿Te has preguntado alguna vez si es mejor beber agua fría o caliente? Nuestro cuerpo absorbe los líquidos fríos de una forma diferente a los calientes, por lo que la temperatura también importa.

El agua fría se absorbe más rápido

El cuerpo humano puede pasar semanas sin ingerir alimento, pero tan solo podrá sobrevivir unos pocos días sin agua u otro líquido. Cuando nos ejercitamos, nuestro organismo demanda una mayor cantidad de líquido, ya que los pierde en el aumento del sudor y la respiración. Además, el cuerpo se calienta debido a que quemas más calorías.
Beber agua fría enfría la temperatura corporal interna y ayuda a mantener la homeostasis. Además, siempre apetece más este tipo de bebidas porque suelen ser más sabrosas.

Ten en cuenta la temperatura externa

Desde la Universidad de Rochester instan a que los deportistas presten atención al clima cuando hacen ejercicio. En días nublados, calurosos o húmedos, el cuerpo podría calentarse más rápido de lo normal. Si tomas bebidas más frías, ayudarás a mantener baja la temperatura interna y sabrás diferenciar mejor cuándo hace calor afuera. En el caso de que haga frío, las bebidas más calientes pueden ser más beneficiosas para mantener tu temperatura interna óptima.

Es importantísima la hidratación durante el entrenamiento

Un adulto toma una media de 4 vasos de agua al día para poder respirar. Los deportistas y las personas que son físicamente activas necesitan más del doble de esa cantidad diariamente. El rendimiento deportivo disminuye después de perder solo el 1% del peso corporal en líquidos. Los expertos recomiendan que los deportistas comiencen a beber poco después de empezar el entrenamiento y continúen bebiendo de manera regular para ayudar a reemplazar los líquidos que se pierden durante el ejercicio.

Lo ideal que es los líquidos sean más fríos que la temperatura ambiente, pero no se recomiendan bebidas heladas o congeladas. Bebe solamente agua para ejercicios que duren hasta 1 hora y consume bebidas que contengan carbohidratos, como las deportivas, para ejercicios que duren más de 1 hora. Evita tomar bebidas carbonatadas, bebidas azucaradas o aquellas que tengan un alto contenido en zumo concentrado, ya que pueden causar calambres estomacales, náuseas y diarrea.

Evita la deshidratación

Mantenerse hidratado, ya sea tomando agua tibia o fría, es fundamental. La deshidratación ocurre cuando el cuerpo pierde más líquidos de los que se consume. La boca seca, la sed, el dolor de cabeza o los mareos pueden ser los primeros síntomas de una deshidratación leve. Los síntomas de deshidratación grave incluyen letargo, presión arterial baja, latidos del corazón rápidos, delirio o pérdida del conocimiento.