Recientemente estamos viendo publicidad del nuevo producto de Coca-Cola, Aquarius Raygo. Esta bebida ocupa marquesinas de autobuses, publicidad en cines y anuncios de televisión. Durante años se ha pensado que Aquarius era lo que necesitaban los deportistas y las personas con gastroenteritis, pero la ciencia se ha encargado de desmentir este beneficio. Las personas que se dedican a realizar entrenamientos intensos necesitarán una bebida isotónica, y los enfermos se bastarán con suero oral. Es hora de dejar de creer falsos mitos.

Pero, ¿qué sucede con esta nueva versión? ¿Qué es eso de funcional?

¿Funcional?

A cualquier empresa le encanta confundir al consumidor con tal de conseguir una disparadas ventas. Últimamente se mencionan mucho los entrenamientos funcionales, que hay que ser más funcional en nuestra vida, etc; por lo que no está de más usar el enganche de esa palabra para crear expectativas.

Nadie sabe lo que significa que una bebida sea funcional, aunque ellos lo definen como «refrescante, funcional, a la que hemos añadido diferentes vitaminas y minerales a extractos de raíces con nombres tan cool como tupinambo y gingsen«. ¡Qué guay suena! Sobre todo cuando se añade un anglicismo a la publicidad. Está claro que quieren captar la atención de gente joven, trabajadores y deportistas. A cualquiera le va a costar decir que no a una opción tan cool.

Analicemos sus ingredientes:

«Agua, azúcar, fructosa, sales minerales: cloruro de magnesio y sulfato de manganeso, acidulantes: ácido cítrico y ácido málico, vitamina C, aromas naturales de manzana, limón, jengibre y lichi, extracto de jengibre, extracto de ginseng, estabilizantes: goma arábiga y ésteres glicéridos de colofonia de madera, corrector de acidez: citrato sódico, extractos de manzana, hibisco y melazas

Sabemos que los ingredientes se ordenan de manera decreciente al contenido que aportan. Es decir, en este caso, el principal ingrediente es el agua, le sigue el azúcar y después la fructosa (azúcar camuflado con otro nombre). Por último encontramos las sales minerales, por lo que no esperes que te estén haciendo un favor a tu salud. En un botecito de esta bebida encontramos 55 calorías, ¡y 13 gramos de azúcar! ¡Nos encanta lo funcional que es! (nótese la ironía).

No hace falta ser muy listo para darle un NO a Aquarius Raygo. Si realmente necesitas un aporte de vitaminas o minerales, consúltalo con tu médico y apuesta por suplementos de calidad. El citrato de magnesio te aportará la energía que necesitas y mejorará la recuperación muscular.