Ducharse con lentillas aumenta el riesgo de infección hasta 7 veces

Dejarte las lentillas de contacto puestas con regularidad mientras estás en la ducha puede aumentar siete veces el riesgo de desarrollar una infección dolorosa y que pone en peligro la vista, según un estudio. Los investigadores del Reino Unido estudiaron los hábitos de 78 usuarios que usaban lentillas para determinar los factores de riesgo de desarrollar queratitis microbiana relacionada con las lentes de contacto. Esta condición causa un doloroso enrojecimiento del ojo y úlceras en la superficie de la córnea. Si no se trata, puede causar visión borrosa y cicatrices corneales permanentes.

Los científicos también descubrieron que usar lentes de contacto mientras duermes puede aumentar tres veces el riesgo de queratitis microbiana.

¿Por qué es peligroso ducharse con lentillas?

Se estima que unos 5 millones de personas en España usan lentes de contacto. Las infecciones oculares asociadas son comunes y una de las principales causas de pérdida de la visión de un solo ojo. La queratitis microbiana afecta a miles de personas solo en España cada año.

No obstante, es cierto que las lentillas para la corrección visual ofrecen muchos beneficios. Sin embargo, la queratitis microbiana relacionada con ellas es una causa frecuente de discapacidad visual permanente y algunos casos pueden incluso necesitar un trasplante de córnea o provocar la pérdida del ojo.

La mala higiene de las lentillas es un factor conocido que contribuye a la infección, y el 66% de las complicaciones se atribuyen a malas prácticas de higiene y una gran variación en el conocimiento de la higiene y el reconocimiento de los riesgos entre los usuarios habituales.

hombre usando lentillas en el cuarto de baño

En su estudio, el profesor Hossain y sus compañeros entrevistaron a 78 usuarios de lentes, de los cuales 37 habían desarrollado previamente queratitis microbiana. Específicamente, se preguntó a los sujetos sobre el tipo de lentes que usaban, cuánto tiempo las usaban, sus hábitos de higiene personal y si alguna vez durmieron o se ducharon mientras todavía usaban sus lentillas.

El equipo descubrió que los que no se las quitaban antes de la ducha era una de las principales causas de infección, y el riesgo de queratitis microbiana se multiplicaba por siete entre los que se duchaban a diario. Los cabezales de ducha pueden proporcionar un caldo de cultivo para las bacterias que, en última instancia, pueden terminar esparcidas bajo la superficie de una lente de contacto.

Dormir con lentillas también provoca infección

De manera similar, se descubrió que las personas que dormían con las lentillas, privando a la córnea de oxígeno y tiempo de recuperación, aumentaban el riesgo de infección en tres veces.

También se descubrió que la edad es un factor de riesgo, y los que tienen entre 25 y 39 años son los que tienen mayor potencial.

Aproximadamente 140 millones de personas en todo el mundo usan este producto con éxito con una incidencia muy baja de complicaciones graves. Sin embargo, esta investigación es bienvenida para ayudar a promover y crear conciencia sobre cómo maximizar el uso seguro. El uso de lentes de contacto es seguro siempre que los usuarios sigan cuidadosamente los consejos de higiene personal emitidos por su optometrista o profesional de lentillas.