Hacer las tareas del hogar puede prevenir la demencia

Las tareas domésticas simples podrían ayudar a prevenir la demencia al aumentar el tamaño de nuestro cerebro, afirma un nuevo estudio. Los científicos canadienses encontraron que los adultos mayores que dedicaban más tiempo a las tareas del hogar mostraban un mayor tamaño del cerebro, un factor de la salud cognitiva. Estas tareas, que incluyen limpiar, ordenar, cocinar, tareas domésticas pesadas y jardinería, podrían ejercitar el cerebro humano y prevenir la afección. La demencia es un término general que se utiliza para describir una categoría de síntomas marcados por cambios de comportamiento y una disminución gradual de las capacidades cognitivas y sociales. Los investigadores señalan que la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas encabezan las afecciones médicas más prevalentes y costosas del mundo. La prevención y el tratamiento de estos trastornos han sido considerados una prioridad de salud pública por la Organización Mundial de la Salud. A nivel mundial, alrededor de 50 millones de personas padecen esta enfermedad y hay casi 10 millones de casos nuevos cada año, según la OMS. La enfermedad de Alzheimer, que destruye lentamente la memoria y las habilidades de pensamiento, puede contribuir al 60% al 70% de los casos de demencia. La demencia disminuye al limpiar el polvo y hacer la comida Aunque existe mucha evidencia de que la actividad física recreativa influye en la salud del cerebro, los efectos de las actividades diarias más mundanas, como la limpieza, hasta ahora se han comprendido menos, según los científicos. Destacar los beneficios de las tareas domésticas puede motivar a los adultos mayores a ser más activos al «proporcionar una forma de actividad física más realista y de bajo riesgo«, dicen. «Los científicos ya saben que el ejercicio tiene un impacto positivo en el cerebro, pero nuestro estudio es el primero en demostrar que lo mismo puede ser cierto para las tareas del hogar«, dijo el autor del estudio, Noah Koblinsky. «Comprender cómo las diferentes formas de actividad física contribuyen a la salud del cerebro es fundamental para desarrollar estrategias que reduzcan el riesgo de deterioro cognitivo y demencia en los adultos mayores«. Los investigadores observaron los vínculos entre las tareas del hogar, el volumen cerebral y la cognición en un grupo de 66 adultos mayores cognitivamente sanos entre 65 y 85 años. Los participantes asistieron a tres visitas de evaluación en el Baycrest Hospital en Toronto, incluida una evaluación de salud, imágenes cerebrales estructurales y evaluación cognitiva. Se preguntó a los participantes sobre el tiempo que dedicaban a las tareas del hogar, como ordenar, quitar el polvo, preparar y limpiar la comida, ir de compras, tareas domésticas pesadas, jardinería y bricolaje, reparaciones del hogar y cuidados. Los investigadores encontraron que los adultos mayores que pasaban más tiempo participando en tales actividades tenían un mayor volumen cerebral, independientemente de cuánto tiempo estuvieran haciendo formas más extenuantes de ejercicio físico (como correr). Esto se observó en el hipocampo, que juega un papel importante en la memoria y el aprendizaje, y en el lóbulo frontal, que participa en muchos aspectos de la cognición. Las tareas domésticas mantienen activos a los mayores Los científicos han sugerido tres explicaciones para los beneficios cerebrales de la actividad física en el hogar. En primer lugar, la salud del corazón está estrechamente relacionada con la salud del cerebro, y podría ser que las tareas del hogar tengan un efecto similar en el corazón y los vasos sanguíneos que el ejercicio aeróbico de baja intensidad. En segundo lugar, la planificación y la organización involucradas en las tareas del hogar pueden promover la formación de nuevas conexiones neuronales en el cerebro a lo largo del tiempo, incluso a medida que envejecemos. Por último, los adultos mayores que participaron en más tareas domésticas pueden haber pasado menos tiempo inactivos, lo que se ha demostrado que está relacionado con resultados de salud negativos, incluida la mala salud del cerebro. A los investigadores les gustaría evaluar la actividad física en el hogar de manera más objetiva utilizando tecnología portátil. Con fondos adicionales, también podrían planificar ensayos controlados con el objetivo de aumentar la actividad doméstica de las personas y estudiar los cambios cerebrales a lo largo del tiempo.