En 2021 llevamos una vida más sana ¿gracias al Covid-19?

Antes de la pandemia, nuestra vida iba y venía casi sin darnos cuenta. De repente, en marzo de 2020 el mundo entero se paralizó y nos hicimos conscientes del ritmo frenético que tenía nuestro día a día; del poco tiempo que dedicábamos a nuestro cuerpo y a nuestra mente; y de la mala alimentación que llevábamos a causa de las prisas. Ahí comenzó el cambio de nuestros hábitos de vida.

Al reducir el ritmo de nuestras rutinas, pudimos hacer frente a nuevos retos. Un año después, la gran mayoría mantenemos un estilo de vida saludable con una dieta más variada y unos ciclos de actividad física más asentados en nuestro día a día.

La pandemia nos ha permitido mejorar la alimentación, hacer más deporte y tener tiempo de calidad

Con este cambio drástico vimos que lo que antes era «no tengo tiempo», ahora se transformaba en «voy a aprovechar estos minutos para…». El tiempo ha pasado a vivirse a otro ritmo y ahora es tiempo de calidad. Estar en casa confinados no es sinónimo de no hacer nada, sino todo lo contrario.

Hemos sido capaces de reorganizarnos y aprovechar al máximo nuestro tiempo libre para dedicarlo a nuestros hobbies, a nuestra familia, mascotas, a formarnos y mejorar nuestro currículum, e incluso participar y colaborar en acciones sociales.

Los canales de YouTube y vídeos cortos de Instagram Reels y TikTok con recetas y rutinas de entrenamientos, se han convertido en un baúl de ideas infinitas y adaptadas para cada día, tipo de cuerpo, actitud, necesidades, y demás.

Una mujer buscando vídeos de rutina deportiva

No solo el contenido online, sino que muchas empresas han ampliado su catálogo de servicios para adaptarse a las necesidades actuales. También han proliferado las estafas en Internet, la publicidad engañosa, dietas milagrosas, los cursos con falsas expectativas, las apuestas y otras cosas no tan positivas.

Gracias al cambio en nuestros hábitos de vida, y a pesar de la crisis sanitaria por el Covid-19, nuestra salud sí ha mejorado. No solo la salud física gracias a una dieta baja en grasas y más saludable, sino que ahora damos mucha importancia a la salud mental y a estar bien con nosotros mismos y con quienes nos rodean. Hemos aprendido a darnos cuenta de los problemas y si necesitamos ayuda, sabemos pedirla.

Ahora el reto consiste en seguir manteniendo esos nuevos hábitos adquiridos durante estos meses de confinamiento. Poco a poco, y con el programa de vacunación ya en marcha, se irá volviendo a la normalidad, y eso implica volver a esos ritmos acelerados en la rutina. Así que, por muy difícil que nos parezca, tenemos que mantener los hábitos de vida saludables si queremos vivir más y mejor.