En nuestras vacaciones solemos aprovechar para nadar todo lo que no nadamos durante el año (mal hecho, por cierto), así que es muy normal que acabemos extasiados y medio muertos después de unos 20 minutos en el agua. Tanto si eres un habitual en piscinas como si te vas a animar por primera vez, te va a venir bien conocer la técnica que usan los Navy SEALs para nadar durante más tiempo sin cansarse.

¿Quién no conoce el estilo a brazas, croll, espalda o mariposa? Son las típicas que nos enseñan en los cursos de natación, aunque a la mayoría nos falta destreza para alcanzar un entrenamiento óptimo sin fatigarnos demasiado. Lejos de llegar a convertirte en Mireia Belmonte este verano, disfrutarás nadando como un auténtico soldado.

Nada como los Navy SEALs

Espero que alguna vez hayas oído hablar de los Navy SEALs, o que al menos te suenen de verlos en películas o series norteamericanas. Estamos ante el cuerpo más famoso del Mando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos. SEAL (sea, air and land), descifra completamente la capacidad de estos soldados ante cualquier adversidad. De hecho, se les consideran como los militares con la habilidad más especial para trabajar bajo el agua. Así que ya puedes imaginar cómo deben ser los entrenamientos.

Pensando en sobrevivir de la mejor manera y empleando la menos fuerza posible, los Navys desarrollaron un estilo de natación único llamado Combat Side-Stroke. Está considerado como el estilo más eficiente y que menos esfuerzo necesita para avanzar más metros. Tanto es así que muchos socorristas usan esta técnica.

¿Cómo lograr el Combat Side-Stroke o CSS?

Como has podido ver en el vídeo, este estilo de nado implica movimientos del estilo libre y braza con la finalidad de disminuir la resistencia del cuerpo ante el rozamiento del agua. En este caso, nuestro cuerpo pasa la mayor parte del tiempo sumergido en el agua, y son los movimientos de giro los que nos impulsan en el desplazamiento.

Te habrás fijado en que tanto los brazos como las piernas realizan un movimiento parecido al de unas tijeras. Los brazos ayudan a enviar el agua hacia el fondo, mientras con las piernas flexionadas te impulsas. De esta forma, los militares son capaces de realizar muchos más kilómetros en sus entrenamientos.

Además, les sirve como camuflaje ante el enemigo. Ten en cuenta que el cuerpo está mayormente sumergido y no se realizan salpicaduras en el desplazamiento.