A menudo te hablamos de los grandes beneficios de los deporte acuáticos para el cuerpo y para la mente. Imagina unir las aportaciones positivas del ejercicio en el mar, con las de la práctica de yoga. ¿El resultado? ¡Una disciplina que no puedes dejar de probar! Te presentamos el SUP Yoga.

Todos sabemos que el yoga promueve un estado de calma, tranquilidad y equilibrio interior. Pues imagina llevar la práctica a un escenario tan maravilloso como el mar. Si ya de por si los deportes acuáticos favorecen en gran medida el estado de nuestra mente, realizar yoga en este contexto resulta insuperable.

¿En qué consiste el SUP Yoga?

Se trata de realizar una serie de posturas de Hatha Yoga sobre la superficie de una tabla de surf. Aunque la novedad es hacerlo flotando sobre el agua del mar, también puede hacerse sobre la arena; especialmente los principiantes.

Con la llegada del verano, nada apetece más que practicar ejercicio al aire libre. Por ello, es una ocasión perfecta para probar nuevas experiencias. El SUP Yoga, sin duda, es una gran experiencia.

En función del nivel del yogui, se realizan posturas más o menos complicadas. Observar a un profesional de esta disciplina contorsionarse y realizar posturas invertidas sobre la tabla en el mar, es un auténtico espectáculo. Sin embargo, es perfecto también para principiantes, ya que una vez aprendan a controlar su cuerpo sobre el mar, no habrá postura que se resista en tierra firme. Recuerda que todo requiere práctica, por lo tanto no debes perder las ganas si ves que algún movimiento te resulta complicado.

Beneficios de practicar SUP Yoga

Además de las grandes aportaciones del yoga sobre la salud física, mental y espiritual, el SUP Yoga requiere de una técnica específica. De este modo se trabaja muy intensamente el equilibrio, la coordinación y la flexibilidad. Además se trabaja la fuerza de una forma profunda, ya que ésta es imprescindible para poder mantenerse en pie sobre la tabla.

Esta disciplina favorece la relajación y la paz interior. Además, hacerlo en un entorno natural hace que nos sintamos más integrados en la naturaleza; y aumenten condiciones como el equilibrio interno, la seguridad, la confianza o la autoestima. Las sesiones suelen durar entre una hora u hora y media y, en ocasiones, termina con una relajación tumbados boca arriba sobre la tabla. ¿Imaginas la cantidad de sensaciones placenteras que puedes disfrutar?