Con la aparición de la menopausia, el organismo de la mujer sufre una caída en picado de la producción de estrógenos, pero es que además se nota una disminución de la masa muscular magra, un aumento de la grasa corporal y una reducción de las actividades aeróbicas. Por esta razón es normal que las mujeres posmenopáusicas que tienen un peso extra tengan un mayor riesgo de desarrollar resistencia a la insulina, diabetes y enfermedades cardiovasculares .

Por suerte, estos cambios no tienen que ser inevitables incluso. Según un nuevo estudio publicado en la revista Menopause, realizar cierta cantidad de entrenamiento por intervalos puede tener un efecto positivo.

¿Cómo puede influir el entrenamiento con sprints?

Otros estudios anteriores han demostrado el valor que tiene el entrenamiento con intervalos de velocidad para la pérdida de grasa y el aumento muscular en hombres y mujeres jóvenes. Así que los investigadores de Australia tuvieron la curiosidad de ver si también pasaba esto en mujeres mayores.

Participaron 40 mujeres posmenopáusicas y las separaron en dos grupos: uno de ejercicios y otro sedentario. El grupo que realizó ejercicio, participó en un programa de ocho semanas de sprints, haciendo 20 minutos en una bicicleta estática. Tuvieron que realizar sprints de 8 segundos y un tiempo de pedaleo de baja intensidad de 12 segundos, tres veces a la semana. En total realizaron ocho horas de ejercicio.
Al final del programa, las mujeres en este grupo aumentaron medio kilo de músculo en sus piernas y tronco, perdieron unos 400 gramos de grasa corporal y aumentaron la capacidad aeróbica en un 12%. El grupo sedentario no obtuvo ningún cambio.

El aumento en la masa muscular se compara favorablemente con los efectos que tiene el entrenamiento con pesas. Los sprints ofrecen un aumento más rápido de la masa muscular en el abdomen y las piernas en comparación con el entrenamiento de fuerza, por lo que se tardaría más tiempo en lograr efectos parecidos.

Se supone que realizar intervalos de sprints implica un gran aumento en la síntesis de proteínas mitocondriales y miofibrilares en las piernas. De hecho, el hacerlo en bicicleta provoca el aumento de la síntesis de proteínas en el core debido a la constante contracción isométrica.