Como bien sabes, cada vez surgen nuevas disciplinas, fruto de fusionar diferentes actividades deportivas. Esto es genial ya que nos permite probar diferentes prácticas y descubrir los beneficios de muchas de ellas. Hoy te hablamos del Aquarunning. ¿Habías escuchado antes este concepto?

La aparición constante de nuevas actividades, nos da la oportunidad de indagar hasta dar con aquello que más se ajusta a nuestras necesidades. En muchos de los casos, el resultado de algunas mezclas, son aptos tanto para principiantes como para profesionales. Además, suelen ser disciplinas muy curiosas y divertidas con grandes aportaciones positivas para nuestra salud.

Como su propio nombre deja intuir, el Aquarunning consiste en practicar running en el agua. Ya sabrás que realizar cualquier movimiento corporal sumergidos en el agua, aumenta la intensidad de éste debido a la resistencia que el agua ejerce. El Aquarunning cada vez adquiere un mayor protagonismo y fuerza, y es practicado por muchos profesionales, especialmente aquellos que han sufrido una lesión reciente, y quieren reducir los riesgos de recaída sin perder potencia muscular y aeróbica.

¿Cómo se practica el Aquarunning?

Para llevar a cabo esta actividad, es necesario situarse en la parte más profunda de la piscina. Con la ayuda de un chaleco flotador (algunos profesionales no requieren esta prenda), quedas suspendido sobre la superficie y puedes realizar libremente las zancadas. Es importante mantener la espalda erguida, y los hombros relajados, tal y como lo haríamos en una carrera en el exterior. Aunque el ritmo no será el mismo, ya que en el agua el movimiento se ralentiza, la respiración debe ser la misma que en tierra firme.

Se pueden realizar prácticamente los mismos ejercicios que cuando hacemos running normalmente. Así que sólo te queda ponerlo en práctica y observar la respuesta de tu cuerpo, el trabajo y las sensaciones.

Algunos beneficios del Aquarunning

  • No hay riesgo de impacto
  • Trabajas la musculatura de tu cuerpo al completo
  • Mejoras tu capacidad respiratoria
  • Favorece la coordinación y el equilibrio
  • Cuida tus articulaciones
  • Mantiene activo el sistema cardiovascular
  • Puedes practicarlo durante todo el año
  • Las actividades en la piscina aportan un estado de bienestar y calma
  • Favorece la relajación, libera estrés y despeja la mente
  • Puedes realizarlo solo o en grupo, por lo que promueve la socialización