El verano, es la estación favorita para muchos. Llega el buen tiempo, el sol brilla con fuerza y las calles se llenan de un especial ambiente. Sin embargo, tiene una cara opuesta, ya que el calor sofocante puede ser odiado de muchas personas. Presta atención a la siguiente rutina para días de verano, y no dejes que el calor te deje sin energía.

Muchas personas esperan durante casi todo el año la llegada del buen tiempo. Los días son más largos, el sol reluce continuamente y se agudiza el ingenio con nuevas actividades y deportes que practicar. Las terrazas se llenan de gente, la vida se vuelve más ociosa y las playa o piscina es el lugar perfecto para dejar que el tiempo pase. La primera hora de la mañana y última de la tarde se envuelven de una temperatura agradable, por lo que ir a trabajar, al gimnasio o a cumplir con cualquier tarea se hace más llevadero que en los meses de frío invierno.

Por otro lado, el verano también tiene su parte menos agradable. Y es que aunque algunos toleren muy bien el calor, para otros se vuelve una mochila de piedras. Muchas personas se sienten agotadas con la llegada del verano, les cuesta más estar enérgicos y activos, y las tareas cotidianas parecen más pesadas. Es probable que la mayoría duerman con dificultad y sumen el cansancio a la fatiga veraniega. Si es tu caso, deja de sufrir. El verano está para disfrutar y, si sigues estos consejos, te aseguramos que notarás el subidón.

Rutina de mañana para los calurosos días de verano

Despiértate pronto

Adelanta la alarma y despiértate temprano. A primera hora la temperatura es más agradable y es probable que se reduzca tu sensación de agotamiento por las mañanas. Así que duerme con la ventana abierta y la persiana subida, para que los primeros rayos de sol y la brisa mañanera te den los buenos días.

Actividad a primera hora

Aprovecha ese frescor para dar un paseo por la naturaleza, por la playa o las calles de tu ciudad. Respira aire fresco, siente el ejercicio y aprovecha para llenarte de energía. Aunque tengas la sensación de que luego estarás más cansado, nada más lejos. Te sentirás con más vitalidad para enfrentar el día. Otra opción, si tienes la playa o la montaña cerca, es que salgas a practicar meditación y algunas posturas de yoga al amanecer.

Ducha fría

Al volver de tu actividad, date una ducha de agua fresquita. No hace falta que esté helada. Pero intenta que te refresque y deje tu cuerpo a una temperatura agradable. Este hábito tiene muchos beneficios, por ejemplo, para tu circulación sanguínea.

Desayuno hidratante

Incluye infusiones, agua fría o frutas con alto contenido en agua en tu desayuno o almuerzo. Incluye en tu dieta alimentos hidratantes para mantener el frescor y la hidratación de tu cuerpo.

Ropa cómoda

Olvida los vaqueros largos y la ropa demasiado ceñida que te dé una mayor sensación de calor. Opta por ropa holgada y de tejidos finos, camisas frescas o vestidos. Siente la comodidad en los días de calor.

Adapta tus horarios

Intenta hacer las cosas que más te cuesten a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Las tareas del hogar, la compra o el deporte, se hacen más llevaderos cuando el calor aún no azota con fuerza.

¡Brinda!

Sal a tomar una infusión fría, un batido natural refrescante o un agua con hielo con tus amigos. Opta por opciones saludables que te hagan sentir bien y disfruta del verano como nunca.

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