Entre las marcas deportivas, todos nos acordamos de la colaboración de Adidas con Parley, en la lucha por los océanos. Cada vez somos más los deportistas que nos concienciamos con el medio ambiente, y apostamos por productos que cuidan el planeta. Reebok no ha querido quedarse obsoleto y ha anunciado su contribución con el diseño y fabricación de las primeras zapatillas totalmente ecológicas. Las Forever Floatride GROW están fabricadas con algas, caucho natural, aceite de ricino y eucalipto.

La marca inglesa ha comunicado que se han utilizado elementos naturales para crear «la que consideramos ya la zapatilla con más rendimiento del mercado. Con la Forever Floatride Grow básicamente lo que estamos haciendo es reemplazar los materiales plásticos y los derivados del petróleo por plantas”.

Actualmente ya cuenta con dos líneas diferenciadas en cuanto a sostenibilidad: la Cycled, enfocada a crear productos a partir de materiales reciclados; y la Grow, pensada en crear productos a partir de materiales naturales.

¿De qué manera han incluido plantas en el diseño?

La entresuela de la zapatilla está fabricada con ricino cultivado de manera sostenible y diseñada exclusivamente para Reebok por la compañía Sekisui. Se caracteriza principalmente por aportar en todo momento amortiguación y un buen rendimiento al deportista.
La parte superior está fabricado a partir de eucalipto de origen sostenible, biodegradable, resistente y transpirable. La plantilla, por su parte, está creada mediante espuma de algas Bloom, que además son resistentes a los olores. Para la suela se ha utilizado caucho natural, un material flexible también obtenido de forma sostenible de diferentes plantas y árboles.

Por ahora solo han lanzado un modelo en color beige (muy natural) y serán lanzadas a lo largo del año que viene. El precio aún no se conoce, pero tienen claro que no serás las únicas novedades de esta línea. De aquí a 2025 quieren reducir el poliéster de sus productos y eliminarlo por completo.