No es de extrañar que también te hayas dado cuenta de los efectos a los que se ve sometido nuestro cuerpo cuando viajamos en avión. Lo más común es el Jet Lag, ese desequilibrio en nuestro ciclo circadiano que se produce por el cambio de horario cuando vamos a otro país. Aunque hoy te vamos a contar algunas otras consecuencias de ir metido en un espacio pequeño, con aire seco y con presión atmosférica diferente.

Te interesará también saber que un estudio de la Universidad de Alabama (EE. UU.) confirmó que bacterias como la e. coli puede llegar a sobrevivir hasta una semana dentro de un avión.

¿Qué efectos produce volar?

No quiero que le tengas miedo a volar o que seas un hipocondríaco cada vez que montes en un avión. Toma nota de lo que le ocurre a tu organismo para que puedas ponerle remedio.

Retención de líquidos y piernas hinchadas

Tanto si viajas en coche, tren o avión, notarás que tus piernas se hinchan conforme pasas más horas sentado. No es un síntoma que no debamos prestar atención, de hecho puede acabar causando coágulos o trombos. Es importante que te levantes para mejorar la circulación de la sangre y mantenerte activo.

Tu piel se reseca

El aire que hay dentro de un avión apenas contiene la humedad suficiente para mantener un clima ideal. Te recomiendo que tengas contigo una botella de agua para hidratarte, ya que en un vuelo de 3 horas puedes llegar a perder hasta 1’5 litros de agua. Por ende, tendrás la boca, la nariz y la piel mucho más resecas.

Dolor de cabeza

Como era de esperar, la presión atmosférica afecta también en nuestro organismo. Una presión más baja de lo normal, provoca que los niveles de oxígeno también sean más bajos y aparecen los mareos, fatiga o dolores de cabeza.

Es muy común que en el despegue y aterrizaje se den más casos de episodios de cefaleas. Lo mejor es relajarse y esperar a que el organismo se adapte a la nueva presión.

Cuesta más respirar

Es habitual también tener los oídos taponados o sentir que nos falta la respiración. La presión que existe en el avión es muy parecida a la que encontramos en una montaña. Como tenemos menos oxígeno y el nivel de humedad suele estar por debajo del 25%, nuestra respiración se ve afectada negativamente.

¿Se pueden evitar estos efectos?

  • Si vas a realizar vuelos largos, levántate y camina o haz sentadillas cada 30 minutos. Activarás tu circulación y evitarás una fuerte retención de líquidos. También te aconsejo que estés sin zapatos, en la medida de lo posible.
  • Lleva siempre una botella de agua para hidratarte.
  • Usa un gel desinfectante para mantener limpias tus manos antes y después de comer. Aunque también está bien que te lo apliques cada cierto tiempo para evitar cualquier contagio de virus y bacterias.
  • No bebas alcohol antes de un vuelo. Tendrás que ir demasiadas veces al servicio y te deshidratarás.