No me cansaré de decir lo importante que es el uso de protector solar, y no solamente en verano. Antes de salir a entrenar al aire libre, aplícate protector para evitar que los rayos del sol te causen daños (quemaduras en la piel o cáncer). No obstante, hay personas que se preguntan cómo deben tomar el sol para beneficiarse de la vitamina D, pero sin acoger los efectos negativos.

Cuando la piel está expuesta a los rayos del sol, concretamente a los rayos UVB, se activa la producción de vitamina D (algo que promueve la absorción de calcio, estimula la función inmunológica y ayuda a combatir la inflamación). Estos rayos son los responsables de la producción de vitamina D, pero también son la causa de los efectos dañinos como las quemaduras solares o el riesgo de cáncer de piel. En cambio, los rayos UVA son menos intensos, pero3 están relacionados con el envejecimiento y las arrugas de la piel.

Entonces, ¿perdemos los beneficios del sol cuando nos protegemos?

Los científicos quisieron responder a esta pregunta. Un reciente estudio, publicado en el British Journal of Dermatology, descubrió que se pueden obtener los beneficios de la protección solar sin comprometer a los niveles de vitamina D.

En la investigación se midieron los niveles de vitamina D en personas, antes y después de pasar una semana con un clima despejado en una playa de España. Se utilizaron dos tipos diferentes de protector solar SPF 15: uno con bajo factor de protección UVA (PF) y otro con alto factor de protección. Estos son los tipos más comunes de los protectores solares europeos, en los que normalmente solo verás «SPF» en la botella, pero un factor alto de UVA-PF bloquea más rayos UVA que uno más bajo.

A unos voluntarios se les enseñó cuál era el uso adecuado del protector solar (utilizando la cantidad necesaria como para llenar un vaso de chupito) y a otros se les dijo que lo usaran como quisieran. Al final de la semana, pasaron cerca de 39 horas bajo el sol.

Los investigadores descubrieron que ambos tipos de protector solar eran efectivos en la protección contra las quemaduras solares; tan solo se quemaron aquellos a los que no se les dijo cómo debían usarlo. También comprobaron que ningún tipo de protector solar bloqueaba la producción de vitamina D. Los dos condujeron a un aumento de la síntesis de vitamina D, aunque un factor alto de UVA-PF transmitió alrededor de un 20% más de UVB, así que se aumentó la vitamina D.

No hay excusa para evitar el protector solar

Cualquier dosis influye muy ligeramente en la producción de vitamina D, pero sí ataca directamente a las quemaduras solares. Esto quiere decir que todavía puedes tomar suficiente sol como para activar la vitamina D, incluso cuando te aplicas la dosis recomendada de protector solar para protegerte contra las quemaduras.
Así que la excusa de no echarte protección para mantener un buen nivel de vitamina D no es válido. Es mejor mantener la vitamina D con luz solar regular en dosis bajas o en dosis más altas con un buen protector solar.

El estudio reveló la importancia de que te apliques la protección solar adecuada, de modo que cuando salgas a dar una vuelta, tienes que asegurarte de seguir las recomendaciones: 30 gramos de SPF 30 o superior (lo suficiente para llenar un vaso de chupito) para cubrir completamente tu cuerpo.