A las personas que no habitúan hacer ejercicio físico a menudo, les cuesta pensar que el deporte pueda engancharnos a seguir haciéndolo. ¿Cómo te va a gustar algo que te hace sudar y que te lleva al límite de tu capacidad? Pues sí, doy fe de que engancha.

Es cierto que debes encontrar el deporte o la práctica física que más te guste. Muy posiblemente, tus padres te apuntaron a fútbol o a ballet, e ibas a regañadientes; pero si sigues manteniendo hábitos activos, acabarás encontrando alguna actividad que te enganche.
Cuando surgió el boom del running, muchos seguraban que salir a correr era como una adicción. Y no están equivocados. Te cuento el por qué ocurre esa sensación, que también puedes encontrarla en clases colectivas, en CrossFit o en el gimnasio.

¿Por qué nos enganchamos al deporte?

Afortunadamente, engancharse al deporte es lo mejor que nos puede ocurrir; siempre que no nos obsesionemos. Me refiero a esa satisfacción que se produce al terminar de entrenar, pero no a ejercitarnos como una obligación ni a dejar nuestra vida social por ello. Todo en exceso es malo.

Pero volviendo a esa adicción sana, las causantes son las endorfinas y otras sustancias que se producen en el organismo cuando nos ejercitamos. Dependiendo de la práctica, produciremos adrenalina, cortisol , serotonina o dopamina. Nuestro organismo es pura química, por eso el deporte activa la segregación de hormonas y sustancias que producen bienestar físico y mental.

Es importante que te mantengas activo diariamente para combatir los posibles problemas cardiovasculares, además de para mejorar tu autoestima y salud mental. Cuando entrenamos nos sentimos bien por hacerlo dado todo, por lo que también influye en tu mentalidad positiva.
Seguro que conoces a alguien que se ha lesionado y ha tenido que abandonar la actividad física temporalmente, ¿no te ha comentado lo mucho que lo extraña?

Además, también influye que haya deportes que nos hagan ahorrar dinero, como el running. Ese fue uno de los motivos por los que se puso de moda. ¿Bienestar a bajo precio? ¡Enganche asegurado!