Hidratarnos correctamente es una de las mayores prioridades para tener un buen funcionamiento del organismo. Especialmente, en verano deberíamos ir siempre con una botella de agua en la mano para evitar la deshidratación. El problema llega cuando nos vamos de viaje y dejamos esa botella olvidada en el coche cuando llegamos a nuestro destino.
Las botellas son una buenísima opción para hidratarnos cuando viajamos en coche, tren o avión, ya que el ambiente suele ser poco húmedo y los aires acondicionados afectarán a que perdamos líquido. Lo que debes evitar es dejar la botella de agua en el coche, encerrada y a pleno sol, para después volver a beber.
Te contamos los peligros que corres al beber agua de la inocente botella de tu coche.
El plástico es el principal causante del peligro
Lo más habitual es comprarnos alguna botella de plástico en la gasolinera para aguantar parte del viaje sin morirnos de sed. El peligro llega cuando volvemos a parar para comer y dejamos la botella en el coche. Aunque aparquemos a la sombra, el calor y las altas temperaturas promueven el desarrollo de bacterias y gérmenes con más facilidad, así que cualquier microorganismo que esté en contacto con el agua se reproducirá rápidamente. Imagina que vuelves a beber de la botella y empiezas a sentir malestar, ¿quieres arruinar tu viaje por no tomar precauciones?
Es mejor que guardes la botella en un sitio donde no dé calor, que la lleves contigo o, directamente, compres una nueva. Siempre será más barato gastar 1€, que acabar en urgencias. También es recomendable que no rellenes la botella de plástico para no favorecer el contenido en gérmenes. Es decir, si tienes una botella con agua caliente, no servirá con tirar ese agua y rellenarla con una nueva.

Para más información sobre la contaminación por el uso de botellas, puedes consultar el artículo sobre los peligros de reutilizar botellas de agua de plástico.
Efecto lupa
Como cualquier otro plástico o cristal, una botella de agua puede provocar un incendio de manera tonta. El efecto lupa puede acabar en una tragedia si dejamos la botella en el asiento o sobre el airbag del copiloto. ¿Sabías que al dejar una botella de agua expuesta al sol en el interior de un coche, puede actuar como una lente concentrando la luz y provocando un incendio en los materiales inflamables del vehículo?
Acuérdate de recopilarlas todas cuando termines tu viaje para mantener a salvo tu vehículo. En el caso de que la botella sea redondeada y esté llena de agua, puede concentrar la luz solar en un punto determinado, haciendo que la temperatura en esa área puede superar los 200 grados centígrados al causar un aumento significativo del calor. Si la luz se encuentra enfocando sobre un material inflamable, como los asientos, puede causar rápidamente un incendio.

Peligros de dejar botellas de agua en el coche
En principio, las botellas de agua son completamente inocuas. Sin embargo, existe un riesgo importante (tanto para la seguridad como para la salud) vinculado a las altas temperaturas que conviene considerar a la hora de mantener botellas de plástico en el coche. Uno de los errores más comunes que se puede cometer al bajar de un vehículo en verano es dejar dentro una botella de agua.
¿Por qué? Muy sencillo: al exponer una botella de agua al calor durante largos periodos de tiempo, cabe la posibilidad de que las bacterias presentes en el agua se multipliquen, pudiendo provocar contratiempos como dolores de estómago o incluso infecciones. No olvides que, en época estival, las temperaturas en el interior del coche pueden rápidamente superar los 50 grados. Por eso, si llevas varios días con una botella de agua en el interior de tu coche, lo mejor es no correr riesgos y comprar una nueva.
Además, es importante recordar que, en caso de sufrir un accidente, cualquier objeto suelto en el interior del habitáculo, como una botella de agua, puede convertirse en un arma arrojadiza extremadamente peligrosa. A este fenómeno se le conoce como efecto elefante y puede hacer que, a solo 50 km/h, un objeto multiplique su peso por 30 o por 40 en caso de un frenazo brusco. Este efecto se refiere a la fuerza con la que un objeto puede impactar en los ocupantes del vehículo y por ello, es fundamental asegurarlos en lugares apropiados para evitar que se desplace y cause accidentes.
Si deseas saber más sobre cómo mantenerte en forma durante los viajes, puedes leer el artículo sobre mantener la forma física cuando viajamos.
Recomendaciones para evitar peligros con botellas de agua
Para evitar todos estos riesgos al conducir o al dejar el coche estacionado bajo el sol, aquí hay algunas recomendaciones prácticas:
- No dejes botellas de agua en el coche. Si no puedes evitarlo, intenta guardarlas en una parte del vehículo que no esté expuesta directamente al sol.
- Utiliza botellas térmicas. Una alternativa segura es optar por botellas que mantengan el agua fresca, lo que reducirá la proliferación de bacterias.
- Asegura las botellas en compartimentos seguros. Mantén las botellas en el maletero o en la guantera para evitar que se deslicen y causen bloqueos en los pedales.
- Detente para hidratarte. Aprovecha las paradas para hidratarte, en lugar de intentar beber al volante, lo que puede ser peligroso.

Además, asegúrate de saber los peligros de no lavar tu botella para mantenerla en buen estado.
Multas por beber agua al volante
Aunque la propia Dirección General de Tráfico llama la atención sobre la importancia de mantenerse siempre hidratado cuando se conduce, conviene también tener en cuenta que beber mientras se maneja un vehículo puede ser motivo de multa por parte de un agente de la autoridad, si este considera que, al hacerlo, has limitado tu libertad de movimientos y, con ello, puesto en peligro tu seguridad y la del resto de usuarios. Este aspecto está recogido en el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación. En ese caso, la sanción podría ser de 100 euros.
El motivo es que, al beber, estarás quitando una mano del volante. Esta acción se considera una distracción y puede hacer que se presente un peligro inminente, especialmente si viajas solo y necesitas abrir la botella. Por todo ello, lo más recomendable es aprovechar cualquier tipo de parada para beber sin correr riesgos (ni que tu bolsillo se resienta).
Finalmente, aunque pueda parecer inofensivo, dejar una botella de agua en el coche es un riesgo que puede tener consecuencias graves tanto para tu salud como para tu seguridad. Mantenerse informado sobre estos peligros te ayudará a disfrutar de tus viajes de forma segura y saludable.
