A menudo hablamos de la importancia de combinar varias modalidades del mundo fitness. El objetivo es poder adquirir el entrenamiento más completo posible. Y es que hay algunas prácticas que conviene no realizar de forma aislada, y complementar para evitar sobrecargas, lesiones o descompensaciones. Y bajo esta idea surge el Pilates Run Fit.

Muchos se apuntaron a la moda del running sin conocer la importancia de la buena técnica. Y es que, aunque a priori todos sabemos correr, lo cierto es que no siempre es igual de efectivo. Hay que tener en cuenta la respiración, la pisada, los ritmos, …

¿Cómo surge el Pilates Run Fit?

El running ejercita en gran medida el tren inferior de nuestro cuerpo.  Por ello conviene aportarle un extra a la parte superior. La combinación del pilates con el running resulta ideal. Por una parte, el pilates es un ejercicio anaeróbico que dota de potencia, tonificación y fortalecimiento, principalmente del core. El running, por otro lado, es un deporte aeróbico que permite mejorar la capacidad de resistencia.

De la necesidad por cubrir los puntos flacos del running, surge el Pilates Run Fit. Es un programa que combina el pilates máquinas, entrenamiento de suspensión y entrenamiento funcional, para trabajar el equilibrio y fortalecer la musculatura. Así se pueden prevenir numerosas lesiones fruto de algún tipo de descompensación a nivel muscular, de la falta de movilidad articular o de las tensiones acumuladas.

¿Por qué fusionar el running con el pilates?

El pilates trabaja la fuerza de una manera muy completa, además de la flexibilidad y la coordinación. Por ello, unirlo a la práctica del running es un acierto, ya que prepara el cuerpo de una forma muy óptima para enfrentar la carrera. Asimismo, libera las tensiones provocadas por el estrés diario y aporta una gran ligereza muy adecuada para correr con más fluidez.