Hoy es el día. Muchos de nosotros nos proponemos esta noche objetivos a cumplir a lo largo del año, incluso los acumulamos de años anteriores. Uno de los más comunes es la pérdida de peso y/o grasa corporal. Si tienes la suerte de ser una persona amante del deporte, tan solo tendrás que variar tu rutina de entrenamiento y ser más ambicioso; en cambio, si llevas una vida sedentaria, vas a tener mucho trabajo por delante.

Antes de comprar una nueva báscula o comenzar a reducir calorías de forma incontrolada, es necesario recordar que la mayoría abandonan las dietas casi tan pronto como las inician. Son varias investigaciones las que sugieren que a muchas personas les resulta muy difícil (casi imposible) perder peso y no recuperarlo. Biológicamente, el ser humano no está diseñado para comer de forma restrictiva y a lo loco, así que debes llevar un orden.
¡Ojo! Esto no quiere decir que olvides cómo alimentarte. Sé que puede ser difícil ver cómo bajan los números de la báscula, pero la mejor elección son los alimentos que mejoran tu salud a largo plazo. Hoy te damos siete consejos que te ayudarán a alcanzar tu objetivo de pérdida de peso de una manera que sea realista, factible y sostenible.

Evita eliminar grupos nutricionales

Aunque quieras ingerir menos calorías en general, es necesario que mantengas una variedad de alimentos. Si eres una persona activa, tus necesidades de energía son normalmente más altas y necesitarás más de ciertos micronutrientes, vitaminas y minerales. Llevar una alimentación variada, en la que se incluyan cereales, proteínas magras, verduras y frutas asegurará que tu cuerpo tenga una gama completa de nutrientes.

Hay quienes confían ciegamente en los suplementos para rellenar cualquier espacio, pero no siempre se absorben correctamente, ni podemos necesitarlos. Naturalmente, nuestro cuerpo digiere mejor las vitaminas y minerales de los alimentos.
Cuando eliminamos un grupo de alimentos, estamos asegurándonos una restricción calórica, pero aumenta nuestro deseo por la comida. Este deseo reprimido implica que comerás más de lo que realmente comerías en una situación normal.

Presta atención a tus antojos

Incluso aunque estés comiendo una buena variedad de alimentos, es posible que tengas ciertos antojos. Después de todo, cuando intentas perder peso, a la mayoría se nos antoja más aún nuestro postre favorito.
Es interesante que escuches la alarma de tus antojos. Si tienes poco combustible para hacer deporte, es posible que se te antojen alimentos con alto contenido en grasa o azúcar.

No te obsesiones con la báscula

Este es un error que muchísimos cometemos o hemos cometido. Conocer nuestro peso está bien para reforzar los esfuerzos por cumplir tu objetivo y ser responsable. ¿Pero con qué frecuencia lo haces? Debes tener cuidado para que no se convierta en un obstáculo negativo al construir una relación saludable y sostenible con tu alimentación. Yo te recomiendo que te deshagas de la báscula. En lugar de obsesionarte con los números, aprende a entender a tu cuerpo. ¿Cómo te queda la ropa? ¿Tienes energía para entrenar?

Si apuestas por seguir pesándote, recuerda que las variaciones en el peso son naturales y normales. Ni vas a pesar lo mismo todos los días, ni todo el peso será de grasa. Ya sabes, el músculo ocupa menos espacio que la grasa, y pesan igual.

No te desanimes

En la mayoría de los casos, la dieta lleva a una pérdida de peso a largo plazo. Incluso, hay estudios que aseguran que nuestros organismos no son manipulables y que pocas personas logran mantener una pérdida de peso a largo plazo. Cuando un experto diseña un plan de nutrición basado en alimentos saludables, es mucho más probable que pierdas peso.

Alimentarte bien es un autocuidado

Tu cuerpo es tu templo, por lo que las buenas elecciones de comida son una forma de autocuidado. Cuida y respeta a tu organismo, no te centres solamente en querer cambiar el físico a toda costa. Cuando perseguimos objetivos como lograr tiempos más rápidos o pesar menos, a veces nos decantamos por todas las formas en que no somos suficientemente buenos. Intente mantener un pensamiento positivo y recuérdate las muchas cosas increíbles que tu cuerpo puede hacer.

Tus necesidades nutricionales son únicas para ti

¿Cuántas veces te han pasado planes de alimentación de un amigo o de un familiar? Estoy segura de que incluso los has buscado por Internet. Es muy fácil caer en esa trampa de comparar, pero ni tu actividad, ni tus objetivos deportivos, ni tu estilo de vida es igual a otra persona.

Acude a un experto

La mejor manera de ir hacia el camino correcto es contando con el consejo de un dietista-nutricionista. Si eres deportista, te aconsejo que busques un experto especializado en el deporte. Es cierto que existe una gran cantidad de información en Internet, pero pueden confundirte. Consultar a un experto para obtener un plan personalizado. No sabes tanto como crees.