Las historias dramáticas sobre ataques cardíacos en medio de carreras y paseos pueden hacer que parezca que el ejercicio puede ser difícil para quienes padecen afecciones cardíacas. Pero una nueva guía de recomendaciones en realidad puede sugerir lo contrario.

Publicadas en European Heart Journal, las pautas provienen de un grupo de trabajo de la Sociedad Europea de Cardiología y señalan que las personas con enfermedades cardíacas, como las que no las padecen, pueden beneficiarse del ejercicio regular. Se recomiendan al menos 150 minutos por semana de ejercicio de intensidad moderada, repartidos entre cinco y siete días.

Para las personas con presión arterial alta o que lidian con la obesidad, las pautas también recomiendan ejercicios de fortalecimiento de la fuerza, como el entrenamiento de fuerza, al menos tres veces por semana.

El mayor peligro para tu salud es no hacer ejercicio. Eso no solo puede empeorar la enfermedad cardíaca, sino también aumentar la probabilidad de desarrollar la afección.

Vivimos en un momento en el que existe una tendencia creciente hacia un estilo de vida sedentario y una epidemia emergente de obesidad, hipertensión y diabetes. El ejercicio protege de todos estos factores y reduce el riesgo de sufrir un ataque cardíaco en un 50 por ciento en los años 60 y 70, por lo que el ejercicio es esencial.

pautas de ejercicio fisico para evitar ataques cardiacos

¿Puede el ejercicio provocar un ataque cardíaco?

Es posible, pero raro, que el ejercicio pueda desencadenar un ataque cardíaco en una persona con una enfermedad cardiovascular subyacente, por lo que debe tenerse en cuenta al pasar de un estilo de vida sedentario a uno activo.

El riesgo se puede evaluar mediante medidas simples que incluyen síntomas cardíacos o factores de riesgo, como la edad, la presión arterial sistólica, el colesterol total y el tabaquismo. Si esto te preocupa, es especialmente importante progresar de forma muy gradual en lugar de lanzarte a un ejercicio muy intensivo.

Para algunas afecciones, como la presión arterial muy alta, se debe evitar el levantamiento de pesas hasta que se controle la presión arterial. Otras afecciones que pueden limitar la intensidad son la miocardiopatía (una enfermedad del corazón que dificulta que el músculo cardíaco bombee sangre al resto del cuerpo) y la insuficiencia cardíaca. Para algunas personas, es posible que se recomiende cierto grado de rehabilitación cardíaca antes de realizar una actividad de intensidad moderada por su cuenta.

En general, el objetivo de las pautas es alentar y promover el ejercicio seguro para todas las personas, tengan o no una afección cardíaca. Hablar con tu médico es el primer paso para evaluar el riesgo, y luego puedes elaborar un plan de ejercicios personalizado.