Las patatas fritas no son un alimento muy saludable precisamente por su proceso de cocinado. Peor aún si las que consumimos no son artesanales y son congeladas o de algún restaurante de comida rápida. ¿Realmente conoces lo que comes cuando estás fuera de casa? Para evitar sustos en la salud, la Comisión Europea ha establecido el Reglamento 2017/2158, que entrará en vigor el 11 de abril de 2018.

El principal interés de este reglamento es reducir el contenido de acrilamida en las patatas procesadas. Te contamos más sobre esta sustancia con efectos cancerígenos.

¿Qué es la acrilamida?

Nada como comer en casa para ser conscientes de lo que nos estamos metiendo en nuestro organismo. No podemos negar que las patatas fritas de cualquier restaurante son una auténtica delicia, pero poco sabemos sobre sus compuestos. Hasta ahora, la mayoría de los mortales, desconocíamos que llevaban acrilamida. Este compuesto orgánico se genera en varios procesos industriales y, según la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, puede producir cáncer.
Es un compuesto que podemos encontrar en muchísimas frituras, más allá de las patatas. Los churros, las galletas, el pan o el café también pueden desarrollar esta sustancia si elevamos demasiado la temperatura de su cocinado.

Por ejemplo, tostar demasiado el pan o calentar en exceso el café son acciones a las que no les damos mayor importancia, pero pueden suponer un problema a largo plazo.

 

patatas fritas saludables

No es una opción tomar patatas con acrilamida, puesto que no es un compuesto que venga añadido, sino que se produce al freírlas a 120º o más. Lo más saludable es tomarlas al vapor o al horno para no correr el peligro de ingerir esta sustancia.

La Autoridad Europea para la Seguridad Alimentartia ha determinado que el límite para que la acrilamida pueda influir en el desarrollo de tumores es de 170 microgramos diarios. Te sorprendería saber que normalmente, las patatas fritas que comemos de marcas comerciales contienen entre 108 y 2.000 microgramos.

Es por eso que urge obligar a los fabricantes a tomar medidas para disminuir los niveles de esta sustancia. Será a partir del 11 de abril cuando deban hacerlo, aunque su sabor seguirá siendo exactamente el mismo.
Ahora te tocará a ti también tener especial cuidado cuando cocinas en casa. No permitas que seas tú mismo el que te sabotee la alimentación y la salud.