El paro cardíaco súbito parece que no es solamente un problema entre personas mayores. Cada vez hay más casos de personas jóvenes (y sanas) que sufren una muerte súbita durante el ejercicio. A todos se nos viene a la cabeza episodios futbolísticos como el de Antonio Puerta, Dani Jarque, o el reciente susto de Iker Casillas. Sin duda, es algo que debe preocuparnos, ya que haciendo deporte es cuando más trabajamos y «forzamos» a nuestro corazón.

Según una nueva revisión de estudios, publicada en CMAJ, que analizó las investigaciones ya existentes y las pautas para la prevención de estos incidentes, la tasa de paro cardíaco repentino en deportistas es de aproximadamente 0’75 por 100.000 por año. Incluso, es más posible que los atletas experimenten un paro cardíaco repentino en reposo y no durante el ejercicio.

¿Por qué ocurre un paro cardíaco?

El paro cardíaco repentino sucede cuando el corazón deja de latir de manera inesperada; quizá piensas que es como un problema eléctrico, pero en realidad, un ataque cardíaco aparece cuando un coágulo bloquea el flujo de sangre al corazón. Según la American Heart Association, alrededor del 90% de las personas que sufren un paro cardíaco repentino fuera de un hospital, mueren.

Es difícil saber exactamente qué es lo que desencadena este problema cardíaco y por qué aparece. Es habitual que lo sufran personas no deportistas, pero existe un porcentaje de atletas que también tienen un bloqueo en una de las arterias que lleva la sangre al corazón.
En otros atletas, sin embargo, un coágulo no es el factor desencadenante, y aún se sabe menos de por qué sucede. De hecho, en la revisión, los autores enumeraron «enfermedad eléctrica primaria sin una causa específica identificada» como la causa principal de paro cardíaco en atletas menores de 35 años.

Por eso, es importante identificar quién puede estar en riesgo de sufrir un paro cardíaco repentino antes de que ocurra. Según esta revisión de estudios, podemos encontrar algunas señales que nos alerten. De hecho, una de las investigaciones demostró que el 29% de los atletas que murieron por un paro cardíaco súbito, mostraron síntomas previos.

¿Cómo identificar los síntomas?

  • Falta de aliento inesperada durante el ejercicio.
  • Opresión en el pecho.
  • Presión, dolor o malestar, sobre todo si ocurre durante el ejercicio o el esfuerzo.
  • Pérdida de la conciencia, especialmente durante el ejercicio.
  • Palpitaciones cardíacas graves e inesperadas, o una sensación desagradable de latidos rápidos cuando no espera que los latidos sean rápidos o tan rápidos.
  • Mareos o sensación cercana a los desmayos.

Si notas que sufres alguno de estos síntomas, especialmente durante el ejercicio, debes parar y acudir a tu médico para que te haga una revisión. Tu médico te hará preguntas sobre tu historial médico y familiar y, si lo ve necesario, realizará pruebas avanzadas como un electrocardiograma o una prueba de esfuerzo.

Para limitar las muertes cardíacas repentinas en los deportistas, los investigadores sugirieron que cualquier lugar público debería tener desfibriladores externos automáticos, que suministren una descarga eléctrica desde el pecho al corazón. Esto detiene el ritmo cardíaco irregular y permite que vuelva el ritmo cardíaco normal. Y sí, las tasas de supervivencias son más altas.