Mucho se ha hablado de las principales causas de muerte en el mundo, sobre todo la obesidad, pero en el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) hemos podido conocer cuál es la primera razón. La OMS reveló que más de tres millones de personas murieron como consecuencia de enfermedades relacionadas con el consumo de alcohol en 2016, concretamente el 53% de los fallecimientos registrados (siendo más 75 %hombres).

Se ha establecido que el 28’7 % fallecieron por lesiones causadas por accidentes de tráfico, suicidios y otro tipo de violencia; el 21’3 % por problemas digestivos; el 19% debido a enfermedades cardiovasculares, y el 12’6 % por consecuencia de cánceres.
Pero es preocupante que casi 237 millones de hombres y 46 millones de mujeres padezcan trastornos relacionados con la ingesta de alcohol. Siendo en Europa la tasa más elevada con un 14’8 % en hombres y un 3’5 % en mujeres.

¿De qué forma se consume alcohol?

Según el estudio, se estima que de media, 2.300 millones de personas toman alcohol en el mundo, y que el consumo medio diario es de 33 gramos puros de esa sustancia. Es decir, lo equivalente a dos copas de vino, una botella grande de cerveza o dos tragos de bebidas destiladas de 40 mililitros cada uno.

Como decíamos antes, más de la mitad de personas que toman alcohol se encuentran en Europa, América y el Pacífico Occidental. Aunque, sin duda, lo verdaderamente preocupante es el consumo de alcohol en jóvenes. Son el grupo que más consume, concretamente entre los 15 y 19 años. En Europa beben alcohol habitualmente el 43’8%, En América un 38’2% y en el Pacífico Occidental un 37’9 %.

La OMS alerta de estos datos

La Organización Mundial de la Salud reivindica que no se puede aceptar esos índices de alcohol mundiales, y mucho menos en adolescentes. Aseguran que los países pueden hacer mucho más de lo que hacen para reducir los costes sanitarios y sociales del uso nocivo del alcohol.
Algunas de las medidas que se han considerado eficaces hasta la fecha son el incremento de los impuestos a las bebidas alcohólicas, prohibir o restringir la publicidad de este tipo de bebidas y limitar la disponibilidad del alcohol.