Hay gente obsesionada con cumplir la misión de conseguir 10.000 pasos diarios, y seguramente tú seas uno de esos. Durante muchos años hemos escuchado el número de 10.000 pasos como la cantidad necesaria para mantener un peso saludable, reducir el riesgo de enfermedad cardíaca y presión arterial alta, entre otros. De hecho, se ha incrementado el interés por saber cuántos pasos andamos desde que tenemos a nuestra disposición una pulsera de actividad o un reloj inteligente.
Sin embargo, una nueva investigación sugiere que no tienes que hartarte de caminar diariamente para obtener estos beneficios. Incluso, parece ser que el número de pasos es mucho menor.

¿Qué numero de pasos debes dar para estar sano?

El estudio, publicado en JAMA Internal Medicine, contó con la participación de unas 18.000 mujeres, con una edad media de 72 años, a las que se les pidió que usaran un contador de pasos en la cadera durante las horas activas en una semana. Los investigadores realizaron un seguimiento a las participantes durante aproximadamente cuatro años.
Como resultado obtuvieron que las que caminaron una media de 2.700 pasos al día, durante la semana, tenían un riesgo más elevado de muerte prematura. Aproximadamente, 275 mujeres murieron en los cuatro años siguientes. En cambio, las que realizaron una media de 4.400 pasos diarios, tenían un riesgo del 41% menos de morir.

A partir de es número, cuantos más pasos dieron las mujeres, más aumentó su vida útil. No obstante, no se encontraron beneficios adicionales al caminar más de 7.500 pasos por día. Además, los científicos se dieron cuenta de que la velocidad a la que andaba cada mujer tampoco era muy significativo.

Evidentemente, cuantos más pasos des, más activo serás físicamente. Se ha demostrado en numerosas ocasiones que la actividad física mejora la condición cardiovascular, así como la presión arterial, los niveles de azúcar en sangre y la inflamación corporal. Por ende, se reduce significativamente el riesgo de padecer enfermedades cardíacas o cáncer, que acortan nuestra vida.
No tienes que obsesionarte con el número de pasos que das al día. Intenta siempre ser activo (ir menos en coche, andar más, subir escaleras) con la finalidad de llevar una vida menos sedentaria. Aprovecha cualquier descanso en el trabajo para salir a dar un paseo. Incluso, podrías tomarlo como hábito después de comer.