En los últimos días hemos vivido dos increíbles finales de maratones: el del keniata Eliud Kipchoge y el de Brigid Kosgei. Ambos han hecho historia en las marcas de maratones, y en lo primero que se han fijado los expertos es en el calzado. Hacer un maratón en 1 hora y 59 minutos no es moco de pavo, y Nike Alphafly parece estar detrás de todo esto.

Nike Alphafly: las zapatillas récord

Las zapatillas de hoy en día están repletas de innovación y tecnología de último momento, por lo que no es fácil destacar entre tantas ofertas. No obstante, este modelo de Nike parece un auténtico vehículo, con sus cuatro cámaras de aire, suela perfilada, almohadilla de espuma, superficie que inhibe el agua, cordones ligeramente inclinados y placas de fibra de carbono. Es todo ideal para que el atleta reduzca su esfuerzo al apoyar el pie. Además, aseguran que crea un retorno de energía cuando aún el pie está en el aire. Es decir, corres más y te esfuerzas menos.

Desde Nike Running aseguran que estaban «muy emocionados por ver como la zapatilla sigue superando los límites del rendimiento humano en maratones de todo el mundo«.

¿Podrían las zapatillas ser el nuevo dopaje tecnológico?

Sin alertarnos demasiado, lo primero es mirar las reglas de los maratones: «Unas zapatillas no deben estar construidas de modo que proporcionen a un atleta una ayuda o una ventaja injusta. Cualquier tipo de calzado debe estar razonablemente al alcance de todos en vista del espíritu de universalidad. Cuando haya evidencias de que no se ajusten al reglamento las zapatillas pueden ser sometidas a estudio y si hay incumplimiento puede prohibirse que sean usadas en competición«, así lo determina el artículo 143.2 del reglamento de la Federación Internacional (IAAF).

Por tanto, es la IAAF quien tendrá que asumir la responsabilidad de decidir al respecto si es cierto que este modelo de zapatillas puede estar favoreciendo a la carrera. Se deberían realizar estudios que comprobasen si es cierto que puede mejorar significativamente el rendimiento de la carrera gracias a la tecnología, o si tan solo sin quejas de algunos que no saben encajar la derrota.  Aún hay mucho por hacer, pero están estudiando si deberían prohibirse los modelos de Nike, pese a que fue uno de los fuertes patrocinadores en las carreras.

Algo parecido sucedió con los bañadores de los nadadores. Algunos aseguraban que dependiendo del material, había nadadores que podían nadar sin esforzarse por seguir flotando. ¿Están en lo cierto?