Aunque el concepto de “rutina” muchas veces nos dé miedo, lo cierto es que disponer de ella es muy importante. Establecer un orden en las tareas y realizarlas de forma sistemática, puede tener su parte positiva. No obstante, si llevas un tiempo sintiendo desgana frente al entrenamiento, tal vez te esté haciendo falta adoptar cambios para lograr la motivación.

La rutina puede ser muy negativa si está integrada por actividades que te disgustan y que debes realizar con pesar. Sin embargo, si éstas te motivan y te hacen sentir entusiasmado, ¡bendita rutina! Por ello, la perspectiva desde donde observes una situación, puede cambiar por completo el contenido de ésta. Si en su día, tu rutina de entrenamientos te encantaba, pero hace un tiempo que te supone un mundo cumplirla, es el momento de adoptar una serie de cambios. Cumplir con un plan diario que no te convence, por pura comodidad, no es, bajo ningún concepto, una opción. Recuerda que la motivación y el entusiasmo que le pongas a las cosas, determinan directamente los resultados. Así que tal vez sea el momento de variar.

Algunos consejos para enfrentar tu rutina de entrenamientos

Cambia tu rutina

¿Cuál debería ser el primer paso para arreglar una rutina que no te gusta, si no cambiarla? Si tu entrenamiento te está resultando aburrido, no te aporta satisfacción o los resultados no son los esperados, cámbialo. Si tienes capacidad para hacerlo tú mismo, adelante. Si por el contrario necesitas ayuda, pídela. Pero no te conformes con dedicar tiempo a algo que consideras que no te aporta nada por el mero hecho de cumplir.

Incorpora nuevas disciplinas, complementa tus entrenamientos con alguna actividad nueva, cambia tus rutas de running…

¿Qué pasa con la música?

Tal vez esa banda sonora que ambienta tus entrenamientos esté un poco oxidada. Aunque sea una lista a la última, quizá a ti no te esté inspirando. Dedica tiempo a crear tu propia lista y deja salir a la bestia que llevas dentro. Te sorprendería saber lo importante que es la música en cualquiera circunstancia de nuestra vida.

Resetea tus objetivos

Actualízate y hazlo ya mismo. ¿Qué era eso que querías conseguir el día que decidiste empezar con tu rutina? Reorganiza tus objetivos, establece prioridades y ten presente la meta en todo momento. Solo recordando el motivo que te llevó a empezar, lograrás el éxito. Y recuerda, que no eres menos que nadie. Si otros pueden, tu puedes.